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Charque orureño

1 Sep

Imagen actual: Charque orureño con sarza encima

INGREDIENTES:
1 1/2 lb. charque de vaca (3 lonjas)
2 huevos
8 papas medianas
1 cebolla
1 platillo de habas tiernas (1/2 taza)
4 vainas de ají colorado
Sal
Aceite
1 cucharilla de pimienta
3 dientes de ajo
1 cebolla
1/2 tomate
Pizca de sal
1 chorrito de aceite

PREPARACIÓN:
La noche anterior, el charque colocar en un recipiente hondo y vertir bastante agua fría, para desalar. Luego escurrir el agua, nuevamente lavar y en el batán golpear un poco, hasta que pueda ser desmenuzado con los dedos. (Si contiene grasa el charque, desprender la carne y desmenuzar).
En cacerola, preparar el ají friendo la cebolla finamente picada, una vez transparente, añadir la pimienta, el ajo, las habas y al final el ají molido. Vertir ocho cucharones de agua caliente y dejar cocer.
Cuando las habas se encuentren a medio cocer, agregar el charque a este preparado y dejar cocer hasta que el agua disminuya su volumen y quede casi seco. (aprox. veinte minutos).
Hacer cocer en agua hirviendo las papas peladas con sal, junto con los huevos hasta que estos se enduren durante diez minutos y luego retirarlos.
Preparar la sarza: Los ingredientes lavar bien, el tomate picar finamente y la cebolla en corte pluma; aderezar con sal y aceite.
Servir las papas blancas, el charquecán, encima la sarza y adornar con rodajas del huevo duro.

Quinoa Andina

1 Sep

 

El primero de septiembre se celebra el dia de la  quinoa

 

 Quinua, no solo de pan vive el hombre

Por Manuel Cadenas Mujica

El milenario grano andino revalorado en su enorme potencial nutricional y gastronómico

El Viejo Mundo ha impreso en la carta cotidiana de la mesa mundial su impronta rebosante de carbohidratos y carnes debidamente remojadas. Pan y vino es binomio fabuloso que adquiere multifacéticas presentaciones en las culinarias europeas, merced a salsas, presentaciones y cocciones de diversa índole, debidamente salpimentadas y ataviadas de vegetales, pescados, aves, reses y el infaltable fruto del olivo. Un mundo de refinamiento con siglos de tradición y reflexión, ante el cual el nuevo continente hubo de esperar paciente la oportunidad de desplegar su propio bagaje por todo lo alto como ocurre ahora con la quinua.

La influencia de los alimentos originarios de América es poderosa en la gastronomía mundial. Piénsese en la papa, andina maravilla que salvó a Europa del hambre en el siglo XVII y base de muchos platos franceses y españoles. En el cacao, que produjo la fiebre del chocolate en el siglo XVIII. O en el tomate, sin el cual sería impensable buena parte de la culinaria italiana. No obstante, en su momento, estos insumos se introdujeron por la “puerta trasera” en un contexto de colonización, casi subrepticiamente hasta quedar diluida su identidad profundamente americana. La quinua, en cambio, ha saltado a la luz global en un contexto distinto, haciendo gravitar con meridiana claridad tanto su origen como su importancia nutricional y gastronómica.

Pese a ser conocida, la quinua pasó desapercibida para Occidente durante varios siglos, relegada a su condición de alimento de uso netamente indígena, sin mayor contacto ni siquiera con los recetarios criollos andinos. Fue incluso vetada durante la colonia española por considerársele un alimento asociado a rituales paganos. Recién con el surgimiento de los estudios científicos de los alimentos originarios de esta región del mundo, a partir de la segunda mitad de siglo XX (cuando se producen las olas migratorias del campo a las ciudades del Perú y Bolivia, llevando sus costumbres alimenticias), se llega a descubrir la quinua como uno de los insumos vegetales nutricionalmente más completos.

Los siguientes datos hablan por sí solos: contiene más proteínas que ningún otro grano —16,2 por ciento en promedio y hasta 23 por ciento, comparado con un 7,5 por ciento del arroz y con un 14 por ciento del celebérrimo trigo, muy cercano a lo que la FAO considera óptimo—; su proteína es de alta calidad, con aminoácidos similares a los de la leche, asimilables por el cuerpo humano, y combinada con cereales como la soya, la quinua mejora aún más su valor proteico; fuente de almidón, azúcar, fibra, minerales como calcio, fósforo, hierro y vitaminas; y su contenido de grasa es de 4 a 9 por ciento, la mitad ácido linoleico, esencial para la dieta humana. Sus nutrientes tienen un bajo índice de nitrato y oxalato, elementos perjudiciales en la nutrición. Y a ello debe sumársele su valor medicinal que se atribuye al alto contenido de saponina para el alivio y desinflamación de torceduras y contusiones, contribuyendo a la eliminación de tejidos lastimados y a su reconstitución; como vomitivo, lactóforo, antiespasmódico, laxante y diurético, y recientemente su aporte en la lucha contra distintas clases de cáncer y la prevención de la diabetes.

Los estudiosos hacen una aclaración importante: la quinua no es un cereal. Es técnicamente un “seudocereal”, pues no pertenece a la familia de las gramíneas, aunque sí tiene un alto contenido de almidón. Por eso se reconocería mejor simplemente como un grano. Su domesticación y cultivo se remonta a unos 2.800 años a. de C., pero su difusión se atribuye al imperio inca, que extendió sus dominios desde la capital del Cusco hasta el sur de Colombia, Ecuador, Bolivia, el norte de Chile y el norte de Argentina, influenciando culturalmente incluso fuera de esos entornos.

Los incas hicieron de la quinua pilar de su pirámide alimenticia, junto con el maíz y la papa. En el culto a la mama pacha (madre tierra) el inca plantaba las primeras semillas y durante el solsticio los sacerdotes quechuas llevaban vasijas de oro repletas de quinua para ofrecerlas al Inti (dios Sol).

Gastronómicamente hablando, la quinua tiene un uso tradicional: se tuestan los granos y se produce harina para elaborar distintos tipos de panes. Hoy se usa para mejorar las características del gluten de la masa en los panes industriales. Pero su uso se ha diversificado gracias principalmente al interés de reconocidos autores de la emergente cocina peruana. El libro El camino de la quinua (reciente ganador de los Gourmand World Cookbook Awards) presenta diversas formas de prepararla, como el quinua sour, el chupe de quinua con pescado, quinua chaufa con alpaca o picarones de quinua, pues con la quinua es posible elaborar desde bebidas hasta entradas, sopas, platos de fondo, panes y postres.

Jaime Pesaque, chef propietario del restaurante Mayta en Lima, destaca que “las recetas que se hacen con arroz las puedes llevar hacia la quinua. Es muy amoldable”. Pesaque alista en su recetario una especie de paella de quinua, destacando que sus distintos colores (roja, negra, amarilla, blanca, rosada) permiten jugar en las distintas preparaciones. James Berckemeyer, otro celebrado cocinero peruano, la incluye en sus ensaladas como una muestra de esa gran versatilidad del grano andino.

La presencia de la saponina, que da un sabor amargo a la quinua, ha llevado a muchos mitos en su preparación. Algunos la remojan por horas y otros la sumergen en leche, pero en realidad no se necesita sino pelarla (cuando no viene ya pelada), lavarla en abundante agua varias veces hasta que el agua quede limpia y escurrirla. Pesaque recomienda cocerla en caldo de verduras y canela apenas cubriendo la quinua, lo que la deja aromática y graneada. Ninguna otra condimentación. Se recomienda usar agua de botella, pues el cloro del agua de la llave la maltrata. La cocción debe ser a fuego medio y con atención para añadir agua de cuando en cuando, solo la suficiente. Se sabe que se ha llegado al punto cuando revienta y los granos de la superficie se abren. Entonces, está lista para amoldarse a todas las recetas y sabores.
Articulo tomado de la revista «ExploreTaca.com»

Sajta de Papalisa

30 Ago

Imagen actual: Bowl of rice topped with vegetables and savory stew on a kitchen table

 

 

Ingredientes

Una libra de papalisa.

Dos trozos gran­des de charque de res.

Cebolla, ajo, tomate, co­mino, orégano.

Ají colorado.

Papa menuda.

Pe­rejil. Sal.

 

Preparación: La papalisa y el charque se hacen co­cer juntos. Cuando está cocida la papalisa, se escurre el agua, se saca el charque, se lo golpea en el batán, se lo deshace casi en hilachas, se lo retuesta en sartén con manteca de cerdo o aceite. La papalisa se la deshace apretando ca­da una entre el índice y el pulgar para que no se deshaga mucho.

Aparte se hace el ahogado, picando finito en cuadraditos dos cabezas de cebolla, un tomate pequeño, tres dientes de ajo, cuarta cucharilla de comino molido, una cucharilla al ras de oré­gano deshecho, media taza de ají colorado bien lavado y bien molido. Todo se hace cocer en man­teca de cerdo o en aceite, aumentándole cucha ra a cuchara el agua donde ha cocido la papa-lisa. El ahogado debe ser bastante seco. Aparte se hacen cocer las papitas con cascara. Luego se las pela enteritas. En una olla grande se mezcla la papalisa des­hecha, el ahogado, el charque y las papitas en­teras. Se sacude bien con la olla tapada para que la mezcla sea uniforme. Si está muy seco se le agrega un poquito de agua donde ha cocido la papalisa si aún queda, o un cucharón de buen caldo. Es plato que no debe tener mucho ju­go, pero tampoco debe ser muy seco. Aparte se granea una taza de arroz estaquilla, primero dorado en manteca o aceite y luego ha­ciéndole cocer en tres tazas de agua hirviendo con sal a gusto y a fuego lento.

Manera de servir: En plato plano, una porción de la sajta de papalisa rociado con perejil picado finito, acompañada de otra porción de arroz graneado.

Nota: Es plato muy propio de Bolivia, dado que la papalisa es tubérculo nativo de este lugar. Para conocer si es buena la calidad de la pa­palisa se mete la uña en la pulpa; si hay una mínima flema no es aconsejable para sajta si­no para caldo. La papalisa tiene que ser ha­rinosa, la que se cultiva en los valles paceños o en Cochabamba, Chuquisaca y Tarija.

Si se quiere con más ají puede aumentarse la porción a una taza o a taza y media.

LA COMIDA POPULAR BOLIVIANA

Paredes Candia, Antonio

Edición privada. 2ª Edición

La Paz. Bolivia. 1990

Bolitas de quínoa y queso con pesto de kirkiña

30 Ago

Por Centro de Cocina de Revista Paula / Recetas: Rita del Solar 

Bolivia es el mayor productor de quínoa real, llamada así por el tamaño de su grano que es de 5 a 6 veces más grande que la quínoa común, conocida como ojara. Oriunda del Altiplano sur, en los departamentos de Potosíy Oruro, es donde existen los milenarios cultivos de quínoa blanca, roja y negra -todas de sabor similar-, granos que son el tesoro más preciado del país y un emblema de sus preparaciones más tradicionales, que hoy se revalorizan con toques vanguardistas.

Antes de cocinarla, la quínoa se debe lavar con abundante agua fría para retirar las saponinas presentes en la cubierta de cada grano y que tienen sabor amargo. Al igual que el arroz, si se desea granear, se puede tostar con aceite por un par de minutos y luego agregar el agua fría. Una máxima para cocinarquínoa es jamás añadir sal durante la cocción, ya que impide que el grano se hinche.
(para 8 personas)

 

Para las bolitas:

  • 2 tazas de quínoa cocida
  • 1 taza de queso parmesano rallado
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 huevos batidos
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 2 cucharaditas de cebollín picado
  • 2 cucharaditas de zanahoria pelada y picada fina
  • 1 cucharadita de wacataya, o huacatay, picada fina
  • Pizca de polvos de curry
  • Para el pesto de kirkiña:
  • 1 taza de hojas de kirkiña o albahaca
  • 1/2 taza de hojas de perejil
  • 1/2 taza (120 ml) de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de pistachos pelados y molidos
  • 1 cucharada de nuez molida
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 2 dientes de ajo
  • Sal y pimienta
  • 1/2 taza (120 ml) de aceite para freír
  • Hojas de lechuga lavadas para servir

Preparacion

1. Preparar las bolitas. En un bol mezclar todos los ingredientes y, con las manos húmedas, formar bolitas de 3 cm de diámetro; reservar.
2. Preparar el pesto. En la licuadora colocar todos los ingredientes para el pesto y licuar hasta que la mezcla esté homogénea. Sazonar con sal y pimienta y reservar.
3. En un sartén calentar el aceite a fuego medio, agregar las bolitas reservadas, de a pocas cantidades, y freír hasta dorar. Retirar las bolitas del aceite y estilar sobre papel absorbente.
4. En platos individuales distribuir hojas de lechuga, agregar al centro las bolitas de quínoa y servir de inmediato rociadas con el pesto de kirkiña reservado.

No existe un alimento más versátil que la quínoa. Es un verdadero tesoro boliviano”, dice la empresaria gastronómica Rita del Solar, dueña de El Arcángel, exclusivo salón de eventos ubicado en La Paz. Motivada por dar a conocer este poderoso vegetal al mundo entero, Rita comenzó a recopilar preparaciones tradicionales de la cocina boliviana y decidió proyectarlas hacia el futuro con finas recetas que idea junto a un equipo de chefs. Fue así como nacieron sus libros El arte de cocinar la quínoa y Quínoa, el grano de oro de los Andes. Este último ha sido traducido a cuatro idiomas y pronto tendrá una segunda edición, que incluirá las recetas que de forma inédita facilitó para este número especial de cocina. Su último título, ¡Ají!, regalo de Bolivia al mundo, hace un rastreo del ADN del ají, postulando que su origen es ciento por ciento boliviano.

Propiedades del Airampo

28 Ago

Imagen actual: Prickly pear cactus with purple fruits in rocky mountain terrain

AIRAMPO (Tunilla soehrensii, sin. Opuntia tilcarensis)

Planta de la familia de las cactáceas, nativa de la región andina, de tallos rastreros, suculentos, aplanados a semicirculares, dotados de fuertes espinas. Las flores son grandes y vistosas, de amarillo a rojo. El fruto se aprecia como colorante alimenticio y en medicina tradicional como febrífugo y hemostáticoSinónimos: lamparilla, tunilla.

El airampo, se utiliza en los países andinos para calmar la fiebre y preparar helados, pero muy poco se conoce a nivel mundial sobre las bondades de ese producto que es una semilla de la familia de los cactus, que crecen en los lugares pedregosos, especialmente en los cerros rocosos aledaños a la ciudad de Oruro.

La flor y el fruto sirven para teñir de color carmín, agradable a simple vista, pero cuando se prepara una infusión utilizando las semillas es esencialmente refrescante y sirve para bajar la fiebre.

El airampo consiste en semillas rojas. Algunos investigadores, especialmente los médicos kallawayas o los médicos naturistas, recomiendan el consumo de refresco de airampo para combatir las úlceras de estómago o para aquellos momentos donde la fiebre es intensa, cuando aparece la varicela y el sarampión.

El airampo también es utilizado para teñir los telares. Por lo tanto, su crecimiento no es exclusivo de la zona de Oruro, sino en la coordillera de Los Andes.

Según las investigaciones, el airampo crece en los terrenos pedregosos y agrestes de las laderas del río Colca y terrenos eriazos de Cabanaconde, Perú. Se encontraron plantas similares en los cerros de La Paz, Cochabamba y Potosí. De la misma forma, existen en Cuzco, Puno y otras regiones altas.

Los expertos recomiendan un mate de airampo especialmente en la época de calor o servirse un vaso de helado con una rodaja de lima.

Los dulces y los panes también se preparan con airampo.

El médico Jorge R. Alonso, al hacer una investigación sobre las plantas medicinales que servían a las poblaciones originarias, mencionó al airampo como un refrescante, que se utilizaba en las poblaciones existentes por encima de los 3.800 metros sobre el nivel del mar.

Dijo que existen indicios que los primeros hombres que se instalaron en la puna argentina, datan de unos 30.000 años, ubicándose cerca de aguadas u hoyas protegidas, y que provenían de grupos migratorios desde el norte (Perú y Bolivia). Ello explica de alguna manera la influencia de nuestros primitivos grupos nativos con los incas y kallaguayas.

Los habitantes del norte de Tucumán utilizaban para la fiebre y el paludismo plantas como la cascarilla y la virreina del monte, por lo menos cien años antes que en Quito se descubriera el poder de la quina. Ante la falta de coca empleaban la efedra, poposa o tramontana contra el mal de puna.

Opuntia soherensii es el nombre científico del airampo. El médico recomienda el tratamiento de la fiebre con hojas, flores, raíces y semillas de malva, corteza de quina, sumidas en infusión de airampo y hojas hervidas de verbena.

Usos en medicina tradicional:

•En medicina tradicional, se utiliza para curar las aftas de la boca de los niños pequeños(ph`ascu).

Preparación.-

Se remoja una cucharilla de semillas en dos cucharadas de agua hirviendo y con esta infusión, enfriada, se moja con un pedazo de algodón, toda la boca del niño. Se debe curar hasta tres veces cada día.

•El jugo exprimido de sus hojas mezcladas con un poco de agua,es laxante.

Se lo usa también para evitar los molestos gases propios de las alturas.

La quinua: entre orden colonial, descolonización y despatriarcalización

28 Ago

Imagen actual: Woman harvesting quinoa plants in terraced fields with mountains in the background

OPINIÓN de Amalia Mamani Huallco .-

«Comida de los indios» llamaban los invasores españoles al «grano sagrado de la quinua», aunque constituía el principal alimento diario para las culturas milenarias desde hace más de 5.000 años.

Estigmatizándolo como un cultivo relegado al área rural, promovieron la reducción del mismo durante la invasión, la quinua fue una víctima más del genocidio colonial, era la colonización absurda de la alimentación.

Se dice que los españoles conocían de las cualidades nutritivas de la quinua pero las invisibilizaron para sustituirlos por otros cultivos de Europa.

Este deterioro también repercutió en los hábitos cotidianos, donde la gente menospreciaba –y menosprecia aún- lo nuestro, valorando ingenuamente la producción foránea, hecho que aún hoy tiene consecuencias dramáticas en la reproducción del orden colonial en nuestros países.

Así se ejerció un racismo alimentario sobre la población indígena en general y un machismo que invisibilizó –a pesar de su continuidad histórica-, los conocimientos y saberes de las mujeres en el herbolario, culinaria, nutrición familiar a base de variedad de cultivos como la quinua.

En la coyuntura actual del país hay clases sociales elitistas que aun tienen estos prejuicios en torno a este alimento como lo fue también con la carne de llama.

Aunque según investigaciones de la NASA, en 1975, se descubrió el alto valor nutritivo de la quinua integrando a la dieta de los astronautas en vuelos espaciales.

En Junio de 2012, en Roma, el presidente Evo Morales inició una campaña mundial del cultivo milenario, alertando la importancia de «descolonizar la alimentación», proponiendo a la «quinua» como producto alternativo para contribuir a la soberanía alimentaria mundial.

Posteriormente, el mes de octubre de 2012, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación FAO, declara el «2013 como Año Internacional de la Quinua», a petición del Presidente Evo Morales consagrándose así un día histórico en la historia general de la descolonización que se inició en Bolivia.

Como justo mérito a ello, se convierte en Embajador a nivel mundial de este producto en reconocimiento a la alta calidad nutricional y alto valor proteico de este alimento.

La historia repara la injusticia al «grano de oro andino», revalorizando sus cualidades en proteínas, carbohidratos, minerales, y vitaminas, el más completo y superior a los de origen animal, como la carne, leche, huevos y pescado muy útiles para personas que realizan grandes esfuerzos físicos, de atletas, de niños y mujeres embarazadas y personas adultas en general.

Consumir y revalorizar nuestros productos milenarios como la quinua, cañahua, amaranto, cebada y otros es descolonizar la alimentación.

Bolivia se ha convertido en uno de los principales productores de este alimento, junto con Perú y Ecuador cuyo terreno es apto en alturas de más 3000 metros sobre el nivel del mar y adaptable a distintos pisos ecológicos (altiplanos, salares, valles interandinos).

Empezamos a valorar el consumo de este producto cuando hay mucha demanda a nivel mundial, hasta la reina de España los hace parte de su mesa. Ocupando el primer lugar en las exportaciones a EE.UU. Francia y el Reino Unido.

Al mismo tiempo despatriarcalizar la alimentación es vivir en armonía con la Pachamama (Madre-tierra), respetando los suelos y los tiempos de siembra (los meses de septiembre a diciembre). Y en la cultura de los pueblos indígenas, la Madre-tierra es venerada y ligada a la imagen de la mujer.

La madre tierra da frutos, al igual que la mujer. Ella juega un rol y participación muy importante al igual que el hombre y la intervención de los hijos en el proceso productivo tradicional de la quinua: siembra, cosecha (labores de corte, trilla, venteo y almacenamiento del grano).

Al mismo tiempo despatriarcalización es sustituir la alimentación chatarra (frituras, chorizos, papas fritas, embutidos, sándwiches, comida rápida) por una alimentación nutritiva, en base a la comida sana, orgánica y sin conservantes, químicos y fertilizantes, tal como se desarrolla la producción del grano de oro de la quinua.

Sin embargo es necesario el desarrollo de políticas públicas por parte del Estado en los ámbitos nacional, departamental, regional y municipal para promover el consumo interno de este alimento por la población urbana y rural, igualando la exportación.

Para ello es indispensable mecanizar el proceso productivo de la producción de la quinua, donde intervienen mujeres, varones e hijos, desarrollando proceso de capacitación en el mejoramiento de las semillas y en todo el proceso.

Promocionar los saberes y conocimientos tradicionales de las mujeres en el área rural en el preparado de la variedad de alimentos con la quinua: masas (kispiñas, Phiri, pesque con leche, con queso y ahogado) sopas (sopa de quinua, lawa) segundos (phisara con queso, con chicharrón, pito), bebidas (qusa-chicha), y refrescos (ullphu de quinua), también la preparación de productos no tradicionales en base a la harina de quinua (como pan, buñuelos, panqueques, galletas, tortas, tortillas, tawas y otros), canalizando de esta manera la generación de ingresos económicos para el sustento de las familias, considerando que muchas mujeres se desenvuelven como jefas de hogar.

Desde otro lado promover la demanda local, difundiendo las propiedades de la quinua en sus distintas variedades en el desayuno escolar de los colegios y escuelas rurales y urbanas.

Como también ampliar la cobertura en el subsidio de lactancia de las mujeres asalariadas y no asalariadas para dignificar la vida de las mujeres y las familias.

Así la Pachamama nos da la posibilidad de mostrar el alto potencial nutricional del grano de oro, y así contribuir en la reducción del hambre y la desnutrición del mundo con dignidad y soberanía alimentaria, como lo señala el documento «La quinua cultivo milenario para contribuir a la seguridad alimentaria mundial»elaborado por PROINPA, documento entregado por el Estado Plurinacional de Bolivia en la 37ava Conferencia de la FAO para proponer la declaración del » Año internacional de la quinua».

Jiwas pachpa, jiwasanapataki, ¡Jallalla Pachamama!

* Amalia Mamani Huallco es aymara, Administradora de Empresas.

http://bo.globedia.com/

Fiesta de San Bartolome de Potosi

24 Ago Parade with dancers in colorful traditional costumes and spectators on street

Imagen actual: Parade with dancers in colorful traditional costumes and spectators on street

Muchas de estas preparados culinarios se exhiben cada año en el mes de agosto, en la fiesta denominada de San Bartolomé o Fiesta de los Ch’utillos, con la presencia de bailarines típicos tales como: Calcheños, Tinkuy, Potolos, Waca Wacas, Llamerada, Morenada, Negritos, Tobas, Kullaguada, Tarqueada, Caporales, Diablada, y otros bailes típicos de la región.

 

En repostería, están los chambergo, sopaipillas, tawa tawas, canelones, buñuelos y pencos. Helados tocinillos, muy tradicionales que se los consume en la plazuela San Bernardo, las thayas, bocaditos dulces congelados.

El «confite» data de la época de los españoles, es elaborado en cacerolas especiales de cobre y bronce, sus ingredientes son: azúcar, confite de maní, confite de arvejas, confite de Almendra, confite de coco rallado, confite de galleta, confite de durazno. Este producto abunda en la época de carnavales.

También se acostumbra a comer en esta fecha, el famoso «plato dulce», que consiste en Duraznos deshidratados cocidos, con empanizado, y maizena.

En los días de Semana Santa, se acostumba a comer «locro» una delicia culinaria consistente en verduras y legumbres frescas tales como: Calabaza cocida, papas, choclo picado en rodajas, habas, arvejas, queso, y palillo amarillo.

La «sopa de viernes» también es una comida de la época, la misma que no lleva carne y es típica de la región, a base de verduras y huevos.

Otro plato que se consume mucho en esta fecha, es el ají de sardina que consiste en: arvejas cocidas, sardinas, papa, bastante ají, adornada con cebolla y tomate, acompañada de arroz.

Ch´ajchu de cerdo

20 Ago

Imagen actual: Bowl of stew with meat chunks, potatoes, mushrooms, and fresh herbs

 

 

 

Guiso picante, preparado con nudos de cerdo, condimentados con mazamorra picante de ají y especias, acompañado de pure frito de aji colorado, chuño cocido y papas enteras cocidas.

 

Picante de ubres

20 Ago

 

 

 

 

 

 

Guiso poco picante de ubres de vacuno, acompañadas de arroz blanco, chuño cocido con huevo, queso y yuca cocida.

 

Tostado de Maiz Gris con Quesillo

17 Ago

 

 

Es el mas suave de todos, se lo puede servir con quesillo o con un pedazo de charque.

Ingredientes

  • 2 tazas de maíz gris
  • 1 cucharada de aceite para freír
  • Sal al gusto
  • Quesillo de vaca o de oveja
  • Pedazos de Charque

Preparación

  1. En una sartén caliente el aceite a fuego medio.
  2. Agregue el maíz y revuélvalo cuando el maíz se empieza a reventar.
  3. Cubra parcialmente con una tapa para evitar que el tostado se escape de la sartén.
  4. Continúe revolviendo para evitar que el maíz se queme, cocine hasta que el maíz este dorado.
  5. Coloque el maíz tostado en una toalla de papel para que absorba cualquier exceso de aceite.
  6. Espolvoree el tostado con sal. Se puede servir caliente o frio con su quesillo encima.
  7. Nota: tambien se lo puede hacer sin aceite y en una olla de barro

 

Cristina Olmos

Día de Ofrendas a la Pachamama

1 Ago

«Venimos aquí desde mis abuelos para rendir tributo a la Pachamama, para que nos vaya bien todo el año», dice el comerciante René Mercado mientras lanza alcohol a una pira para que arda su ofrenda a la deidad andina al inicio del mes de la «madre-tierra» en Bolivia.

La festividad dura todo agosto, cuando comienza la etapa de la siembra en el altiplano.

Es una costumbre ancestral de una parte de los habitantes de los Andes trasladarse hasta las «apachetas», cerros o lugares ceremoniales preincaicos, cercanos a los nevados, donde se cree que habitan con fuerza los «achachilas», dioses de los indígenas.

En la apacheta de la ciudad de El Alto está a 45 kilómetros al sur de La Paz, donde cientos de personas, principalmente comerciantes y transportistas privados, buscan agradar con sus ofrendas a la Pachamama, para que ella haga prosperar sus bienes materiales durante todo el año.

La apacheta es una explanada ubicada según los chamanes en una posición estratégica, equidistante a varios nevados como el Illimani, el Huayna Potosí, el Mururata y el Tunicondoriri, todos por encima de los 5.000 metros de altitud, donde «residen los achachilas».

René Mercado ha llegado al lugar con su familia y su socio. «Queremos que la Pachamama nos ayude este año, hemos venido con nuestra ‘wajta’ como ofrenda», dice a la AFP.

La ‘wajta’ es la ofrenda, conocida como mesa, compuesta por varios productos naturales, como hierbas y maderas aromáticas, cebo, dulces, trozos de lana, inciensos, especias, raíces fragantes y hasta un ‘sullu’ o feto de llama, el auquénido de los Andes meridionales.

Todo se envuelve en papel y se coloca sobre leña. El chamán aymara Calixto Collapacha, de 63 años, prepara cuidadosamente la ofrenda y la rocía con alcohol para que arda.

Toma unos cuantos tragos de cerveza y escupe sobre la ofrenda, agita la botella y la espuma salta por los aires. Luego enciende la hoguera.

Emite palabras casi inaudibles. Apenas se escuchan unas cuantas frases: «Te pedimos protección… prosperidad», dice, con un gorro andino en la cabeza y un chaleco multicolor. Mezcla en sus conjuros frases en castellano y en aymara.

Luego vuelve a rociar la hoguera, mientras pide a los devotos imitarlo echando alcohol para que todo se consuma, en un proceso que dura de una a dos horas y al cabo del cual enterrarán las cenizas bajo tierra, en el corazón de la Pachamama.

Tras el rito, el brujo aymara abraza a los creyentes: «Que les vaya bien este año, felicidades», dice Calixto y pide que entre los familiares se deseen buena suerte para los próximos 12 meses.

«Hacemos este rito cada año, en el mes de la Pachamama, para traer amor, alegría y energía; es un rito que hacemos para autos, para negocios para restaurantes, todo en general», relata a la AFP el chamán Calixto, que dice llevar 30 años realizando esta actividad.   «Siempre venimos, cada año, nosotros llevamos nuestras costumbres. Cada primero de agosto venimos con la familia y con mi autito para que nos vaya bien», dice en otro punto el chofer de transporte privado Rogelio Mamani, de 43 años, junto a su madre, su esposa y su hija.

Mientras el fuego consume la ofrenda, todos los adultos beben cerveza. Antes de tomarla lanzan un chorro a la tierra: es para saciar la sed de la «madre-tierra» y una forma de agradecimiento por los bienes recibidos, afirman.

Las mujeres, entre tanto, distribuyen comida entre sus familiares y cada uno a su modo disfruta y presenta su ruego en esta fiesta ancestral de Bolivia.

AFP – Bolivia

Propiedades del Chuño

19 Jul

El chuño, una ‘papa eterna’ y curativa – receta del Chairo

El chuño, es el resultado de conservar la papa por tiempo indefinido, producto de la helada y la escasez de alimentos que esta ocasiona, cuenta la nutricionista Sandra Gramont y es un ingrediente imprescindible en los platos típicos del altiplano, lugar al que originalmente pertenece. El chuño tiene un alto contenido de hidrato de carbono. «Es un producto que hace funcionar bien el organismo», dice la profesional . «El chuño original es el negro, el blanco es la tunta, que a diferencia del chuño se deshidrata más tiempo para que adquiera el color blanco», aclara la experta.

La papa eterna. Entre sus propiedades, Gramont destaca el hidrato de carbono. Además de su contenido de vitaminas C y magnesio de carbono. «No pierde sus propiedades en el proceso de deshidratación», agrega.
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Propiedades nutricionales. Es un alimento, al que se le atribuye desde funciones alimenticias hasta curativas. «Antes las personas hacían hervir el chuño y utilizaban el agua para contrarrestar los cuadros de diarrea». «Así también, se cree que puede curar la diabetes», dice la Gramont, que coincide con el informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que indicó que en el 2005 había dos millones de bolivianos desnutridos, es decir, el 22% de la población «serían más sin la existencia de este tubérculo», reza el documento.

El proceso del arrugado. «Los lugares más álgidos son los aptos para el proceso correcto del chuño», dice la nutricionista, que explica cómo realizar la chuñificación. Se hacen unos pozos y se llenan de agua. Escogen las papas más pequeñas y las ponen al pozo, luego que pasa la temporada de frío,se las dejan secar. Posterior a ello, pisan los chuños para que sequen aún más, explica la nutricionista.

Propiedades curativas. Así también, se comprobó que tiene compuestos antioxidantes que pueden prevenir las enfermedades cardiovasculares, establece la investigación que realizó el químico de alimentos Mauricio Peñarrieta y un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Puras de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) publicado en la página de la Fundación Tierra.

La chuñificación no elimina sus nutrientes. Se comprobó que si bien la papa contiene dichos antioxidantes, estos quedan en el chuño, aún después de la transformación. “La cantidad de antioxidantes varía muy poco; la papa tiene 100 por ciento de compuestos y el chuño, el 80”, reza la investigación. Durante el trabajo de laboratorio, Peñarrieta verificó que la cantidad de antioxidantes que contiene este producto es superior, incluso, que la del coliflor. “Consumir unos cien gramos de chuño equivale a 200 gramos de coliflor”, destaca Peñarrieta. En este sentido, su participación en la comida destaca por su sabor y por sus cualidades nutritivas. Es así que le dejamos una rica receta de la sopa de chairo, típico plato paceño, que tiene entre sus principales ingredientes el chuño.

Lo que tenemos que saber del Chairo

16 Jul

  • LO QUE TENEMOS QUE SABER DEL CHAIRO
    Por: Guillermo Iraola Mendizábal
    La Paz, 10 de junio del 2008

    Tres aseveraciones importantes con relación al CHAIRO PACEÑO dan lugar a este trabajo de investigación, presentando su certificado de orígen y carta de ciudadanía indiscutibles. Un aporte a la historiación de la gastronomía latinoamericana.
    1/. El CHAIRO es una sopa mestiza que inicia su camino en la historia de la gastronomía CHARQUENSE (el territorio que hoy se llama Bolivia) en el siglo XVIII, período de muchos cambios – ocurrió la expulsión de los Jesuitas en 1767 y la fundación del Virreynato de La Plata en 1776, al que pasó a pertenecer Charcas.
    2/. Lo mas probable es que durante esta época y con motivo del primer y el segundo cerco de la ciudad de La Paz, el CHAIRO , haya tomado su carta de ciudadanía en esta querida ciudad, seguramente al inicio en forma de “chupe” y/o “uchu” , para mas adelante tomar su forma definitiva.
    3/. El CHAIRO, es el plato bandera de la ciudad de La Paz, producto de la FUSION cultural – gastronómica de dos pueblos, el AYMARA y el ESPAÑOL; representa el mestizaje de 516 años y su resultado actual, significa la evolución de la gastronomía mestiza de este territorio,hoy llamada “cocina tradicional boliviana”.

    Buscar el origen del Chairo, es buscar en la composición de sus ingredientes, de sus técnicas culinarias y en las tendencias de los gustos de cada época de nuestro territorio.
    Haciendo una revisión detallada de sus ingredientes, se puede comprobar que por lo menos 10 de los 13 productos que la componen, son artículos comestibles que los Españoles trajeron a la América. Si calculamos que los Españoles llegaron al altiplano Boliviano actual, en el año 1532, seguramente tardaron en aclimatar los productos que trajeron, enseñar su uso y hacer una costumbre de su consumo. Este período de FUSION duraría unos 100 años y ya estamos en el siglo XVII (1600).
    El cronista COBO escribe para 1653, que “a mediados del siglo XVII, el consumo de maíz, trigo, frejoles,cebada,cebolla, perejil, culantro, comino, anís y otras legumbres, hortalizas y condimentos, estaba generalizado en todo el territorio del Virreynato. El ajo, la hierba buena y los melones eran, entre todas las plantas que se trajeron, las de mayor consumo entre los Indios”
    A mediados del siglo XVII – escribe la investigadora Rosario Olivas Weston- “ La comida de los jornaleros era por lo general una gran “olla” en la cual abundaba mas la carne antes que las legumbres”.
    También escribe:” Había gran cantidad de ovejas en las pampas y las punas de las provincias del Collao y su carne era muy barata”.
    Es de suponer que con estos antecedentes, los Aymaras y Quechuas conquistados, comían en particular la carne de oveja en “chalona” que hacían cocer en un caldo acompañado de carne fresca y de los otros ingredientes que podían meter a su olla (Como ya nos deja relacionar el cronista COBO, estos otros ingredientes en su mayoría son las hortalizas traidas de España y aclimatadas en el altiplano), sin el menor ánimo de pretender copiar para nada ninguna receta Europea. Lo que pasa es que la forma más fácil de cocinar desde tiempos pretéritos (desde que apareció el fuego y las técnicas de cocción – en todo el mundo) meter ingredientes en una olla que hierve, sin mucho cuidado, nos lleva de alguna manera a algún final mas o menos feliz. Así se inventó también con seguridad la misma “olla española”.
    Para 1776 (siglo XVIII), por referencia del libro de cocina escrito por Doña Josefa Escurrechea , acerca de la comida que se come en Potosí, se puede observar que la Olla Española, está mestizada de acuerdo a los siguientes ingredientes: Pecho de Vaca – Carnero – Jamón – Tocino – capones o gallinas gordas – garbanzo – ajo – Yerba buena – culantro – Repollo – yucas – camotes – plátanos – nabos – membrillos – peras – zapallos- papas – ocas –chuño – morcillas – salchichas – longanizas – azafrán – clavo – canela – pimienta – mostaza – perejil – ají . Se puede observar que los productos subrayados poseriormente serán parte esencial del futuro CHAIRO, y el concepto de hacer hervir una serie de productos a la vez es el mismo que utilizan Aymaras y Quechuas en la correspondiente elaboración de sus “chupes”.

    Probablemente si seguimos por este camino, es fácil suponer que las mujeres indígenas que se encontraban en el servicio doméstico, fueron haciendo sus propias adaptaciones, mezclando el concepto Europeo de la “olla” y el Aymara del “chupe”, utilizando siempre como base para espesar estos caldos, a la papa en diferentes variables y la chalona de oveja como saborizante fundamental, casi como un homenaje a la “oveja” que tiene el escudo de La Paz, concedido por CARLOS V en 1555. (Ya teníamos 221 años de mestizaje culinario)

    En 1781, TUPAC CATARI sitió la ciudad de La Paz en dos ocasiones, sembrando hambre y destrucción entre los Españoles que la habitaban. La ciudad fué liberada por Ignacio Flores y su ejército. Dicen que los indígenas al verlo llegar no ofrecieron resistencia y se retiraron sin presentar batalla. Flores entró a la ciudad dejando algunos víveres que recogió del campo, de los sembradíos de los indios Aymaras, quienes ya cultivaban zanahoria, arveja, haba, trigo, yerba buena y eran propietarios de grandes cantidades de ovejas y además tenían cultivos extensos de papas y maíz, procesaban el chuño y eran expertos haciendo chalona. Los Españoles que recibieron este regalo, llenaron sus estómagos cansados preparando lo que más fácilmente se podía hacer de manera común para todos, picar todo y hacerlo hervir.

    El hambre era tal que además se sirvieron estos alimentos de otras maneras simples y en olla común, tal es el caso de la implementación, también, del plato paceño.

    Por motivos que se desconocen, Ignacio Flores se fué dejando 80 hombres al mando de Sebastián de Segurola (Ese personaje a cuya imágen hicieron los Aymaras la figura del Ekeko), soldados que tenían que comer de manera no muy sofisticada pero fuerte. Esta poderosa sopa un poco “olla”, un poco “chupe”, un poco “uchu”, se fué transformando en “la sopa”, en “el chairo”.

    CIRO BAYO, en su obra “ Chuquisaca o La Plata Perulera” , cuenta su estadía de cinco años en Sucre a finales del siglo XIX (1890) y menciona algunas cosas importantes: Relata como eran las picanterías, desnuda la realidad de la sociedad hipócrita, de los amores con cholas y las visitas a las chicherías donde se vende comida picante, “Uchus”, fundamentalmente elaborados en base a carne y papas, habla de los “chupes” y del “chairo”, siendo esta la primera referencia histórica de esta palabra en el uso culinario latinoamericano. Probablemente, las “picanterías”y las cocinas silenciosas de las domésticas indígenas fueron los laboratorios donde se gestó la estupenda sopa llamada CHAIRO, y algo más, por esta referencia,deducimos que las picanterías en Sucre preparaban esta sopa,respetando su nombre de CHAIRO PACEÑO; lo que nos da la idea de que este potaje ya cobró fuerza y marca en la segunda mitad del siglo XIX.

    En 1917, poco después de la guerra civil (1898-1899) entre La Paz y Sucre, Doña Sofía Urquidi, escribe un libro de recetas en el que menciona el CHAIRO de la siguiente manera:

    ………..” Se remoja por lo regular chuño prieto, después de limpio se martaja bién, se le pone en agua y lava varias veces; luego se adereza con carne o cecina deshilada, ají amarillo molido, ajíes verdes enteros, hojas de cebolla, yerba buena, etc. Debe tener bastante caldo.”

    Con lo que ya es fácil darse cuenta que este suculento plato ya tiene una presencia seria en la ciudad de La Paz ( probablemente las picanterías paceñas la difunden con más fuerza), aunque sigue su proceso de mejoramiento culinario.

    Después de la guerra del Chaco (1931 – 1936), aparecen diferentes publicaciones de recetas de cocina que nos muestran los hábitos alimenticios, no ya de una alta sociedad como sucedía en las publicaciones anteriores, sino más bién de una creciente clase media empobrecida y democrática en sus gustos culinarios, compartiendo con el pueblo mas pobre (mineros, campesinos, artesanos) sus preparaciones de la rutina diaria. La guerra del Chaco, ha dejado una profunda huella en el pueblo y son tiempos en los que se gesta una revolución de grands proporciones (1952).

    Luis Tellez Herrero (1946), Aida Aguirre Gainsborg de Méndez ( 1945), Antonio Paredes Candia (1990), todos en sus propios estilos y recogiendo lo mejor de las recetas de la época, nos muestran también la presencia del CHAIRO PACEñO, con algunas variables en sus ingredientes y sobre todo en su presentación final, pero la base del sabor se consolida con el aroma de la “chalona”, los nudos de cordero, la papa al hilo, la zanahoria al hilo, la huacataya, la yerba buena, el orégano, las arvejas, la haba, la patasca, el mote de trigo, el chuño martajado, el ají verde, el aji colorado , el perejil , el queso y el chicharrón, que son los aditamentos base de libre uso para saborizar con mas fuerza el plato.

    Es un plato de sopa mestizo con ingredientes europeos en su mayoría pero con la sazón Aymara, la sazón que solo un cocinero Boliviano y Paceño sobre todo, puede dar, por estar acostumbrado su paladar a esa combinación fuerte de condimentos como es la herencia que nos dejaron en nuestra comida tradicional las técnicas culinarias medioevales que trajeron los Españoles.

    Hoy en el internet se puede ver con que facilidad algunos hermanos peruanos de las provincias del sur (Ayacucho, Puno etc.) se adjudican para si esta receta mestiza andina, esto se debe fundamentalmente a la influencia que tiene la ciudad de La Paz en estas geografías tan próximas, tan culturalmente iguales. Pobladas también por Aymaras que pertenecen a la misma raza y nación de los Aymaras Bolivianos, Chilenos o Argentinos. Seguro que culturalmente todos tienen el mismo gusto y las mismas preferencias y es natural que compartan lo mismo, solo que es mejor tener claro que esta sopa se origina en la geografía de la capital de la cultura Aymara – la ciudad de La Paz – y es producto de un depurado proceso de FUSION cultural con los Españoles que refundaron esta ciudad y sus hijos que la habitan, los mismos que decidieron colocar al “emblemático cordero” en el escudo de la ciudad y como ingrediente bandera de su sopa más importante.

    Lo demás es fácil de suponer, con la misma facilidad con la que se vende gas boliviano en Puno, las recetas traspasan las fronteras, llevadas fundamentalmente de la mano de sus consumidores que son de la misma raza y cultura. Concluyamos explicando que aproximadamente hasta 1780; Puno se desmembró de la provincia de La Paz y pasó a formar parte de la Audiencia de Cuzco. Fué en esta época que Charcas pasó a la administración del Virreynato de La Plata, es decir que con seguridad, la receta de la “olla” mestiza que se elaboraba en Potosí, que menciona el libro de Doña Josefa Escurruchea,era también preparada en Puno, por ser parte hasta esa época del territorio de Charcas. Es natural que ahora coman CHAIRO PACEÑO en Puno, así como en Bolivia comemos sin problemas las “papas a la huancaina”.

    Antonio Paredes Candia, en su libro, “Gastronomía Nacional y Literatura”, menciona una poesía escrita por el poeta Jorge Mancilla Torres:

    “Creo en el chuño sumido
    En un caldo de chalona
    Y carne de res dulzona,
    Ají amarillo molido
    Arvejas, trigo prendido
    Zanahoria, patascka el leño
    (el sabor pone su empeño),
    La papa picada al hilo
    Y el perejil en el filo,
    Frugal del chairo paceño

Comida Típica Tradicional de La Paz

16 Jul

  • Ají de hojas de quinua
  • Aji de Papalisa
    Ancas de rana del Lago Titikaka
    Anticucho
    Api
    Aptapi
    Bogas con caya
    Caldo de cabeza de cordero
  • Chanca de Pollo
    Conejo estirado
    Chairo
    Charkecán
  • Falso conejo
  • Fricasé paceño
    Huatía
    Jak’onta
    Jolke
    K’arachi
    Lagua de chuño
    Llaucha
    Mondongo
    Panes
    Panza rebozada
    Pasankalla
    Phiri
    Picante surtido
  • Picana de Navidad
    Plato paceño
    P’uti de chuño o tunta
    Queso humacha: ají de queso derretido, huevo, choclo y papa blanca.
    Ranga ranga
    Sajta de pollo
    Salteñas
    Thimpu
    Trucha
    Wallake
    Wilaphari
  • Ispi frito: Pescado pequeño frito. Se sirve con papa puti y mote
  • Sopa de Karachi: Pescado hecho hervir con papa y cebolla verde.
  • Ancas de rana: Este plato es característico en las orillas del lago Titicaca, en el estrecho de Tiquina.

Llaucha, sabor de la mañana paceña

15 Jul

Las primeras vendedoras de la empanada estaban en la Garita.

La llaucha es una empanada irremplazable para los paceños, ya que es una tradición degustarla a media mañana. Algunas personas acostumbran a acompañarla con un caliente y aromático api.
El chef del Instituto Técnico Nueva Bolivia (INB), Miguel Poma, señaló que el origen de las llauchas se remonta a los años 60, cuando aparecieron las primeras vendedoras de la empanada humeante, por entonces, ubicadas en la zona Garita de Lima, donde cada día ofrecían la delicia desde las 05.30.
Poma destacó que el sabor de las empanadas gigantes, sin repulgue, jugosas y rellenas de queso, se ganó la preferencia y el gusto de los paceños. “Su sabor es único porque la cocción se realiza en el piso del horno, este procedimiento le da un sabor y un aroma único a esta masa que después se pinta con ají colorado”.
El chef resaltó que la llaucha es un patrimonio de los paceño al igual que la marraqueta.
“Un desayuno eminentemente paceño con llaucha o la marraqueta ya es tradición en La Paz”.
El origen de su nombre. La historiadora Elizabeth de Col indicó que, el nombre de la llaucha proviene de queso llauch’ita, en aymara es la acción de agarrar el queso y untarlo en la masa. Posteriormente, su nombre fue simplificado a llauch’ita y luego sólo a llaucha.
Según datos de cronistas, la fama de la empanada trascendió hasta la mesa del dibujante chileno Pepo, autor de Condorito.

“La llaucha es un patrimonio paceño. Su sabor y su forma hacen único a este producto que para muchos es infaltable en sus
desayunos”.

Miguel Poma / GASTRÓNOMO

El chef del INB, Miguel Poma, señaló que la llaucha, en los últimos tiempos, no sufrió considerables cambios, ya que la forma y el tamaño aún se mantienen. Sin embargo, el jigote (relleno) ahora se prepara de manera distinta.
“Hace años, las empanadas se elaboraban con ulupica, un locoto picante, también se ponía ají colorado y bastante queso, pero ahora se mezcla con harina o maicena y tiene poco queso”.
Asimismo, indicó que las empanadas se hacen con base a levadura, harina, manteca, agua, sal y azúcar.
“Hay que sobar la masa con bastante fuerza para que salga bien el producto. Se diferencia con otras empanadas porque ésta no tiene repulgue y es bien colorada”.
¡Cuidado!. Según explicó, para saborear la llaucha hay que tener cuidado, ya que una mala manipulación del producto podría ocasionar que el consumidor derrame el jugo o relleno que está preparado con queso y fécula de maíz. ”Es una especie de salsa de harina o maicena”.
Cada mañana, las vendedoras de llauchas, asentadas en las principales arterias paceñas ofrecen a diario las empanadas a los peatones. Son muchas, pero todas tienen demanda y son raras las que se quedan con algunas sin vender, a mitad de la mañana.

2 y 3,50 bolivianos cuesta una sabrosa llaucha, que es vendida en diferentes calles de la ciudad de La Paz.

La historiadora elizabeth de col señala que el origen de la llaucha puede ser una simbiosis de alguna receta traída por los españoles, ya que el queso proviene de ese país.

“Hace años atrás la llaucha se preparaba con ulupica, un locoto picante y tenía harto queso, ahora el relleno sólo consiste en queso y harina”.

Miguel Poma / GASTRÓNOMO

Ch’ajchu del Altiplano

22 Jun


 

Para prepararlo necesitamos:

  • 21/2 litros agua
  • 10 chuños negros (ó tunta) remojados
  • 1 costilla de cordero
  • 1 cebolla
  • 5 papas runas, peladas y partidas en dos
  • 1 tomate mediano picado
  • 1 cuchara perejil,
  • 1 taza cebolla verde, cortada en tiras
  • 1 cuchara sal

 Preparacion

Ponemos en una olla con agua ligeramente tibia, el costillar y antes de que de el primer hervor, espumamos, cuidando de no sacar la grasa que desprende la carne. Añadimos la cebolla y el tomate picados, el perejil y la sal; dejamos cocer durante una hora y media (dependiendo de la calidad de la carne).

 

Mientras tanto, el chuño ya remojado (llamado en Qhéshwa CHULLUSQA), lo partimos con las yemas de los dedos, tratando de aplanarlos y lavamos en varias aguas para luego estrujarlo fuertemente con las manos; lo incorporamos al caldo para que hierva por cinco minutos. Añadimos las papas, continuando la cocción por diez minutos. Probamos la sal y retiramos del fuego.

 Sacamos las costillas, las trozamos y las freímos en aceite caliente manteniéndolas en una fuente al calor.

Ahora preparamos un ahogado con:

  • 2 cucharas aceite
  • 1/4 cucharilla pimienta
    1 cebolla grande dulce
  • 1 tomate mediano
  • 1 diente de ajo, machacado molido y frito
  • 4 cucharas ají amarillo,
  • 1 cucharilla orégano
  • 1 taza de caldo.
  • sal a gusto

 

En una sartén con el aceite caliente doramos la cebolla y tomate finamente picados; agregamos los condimentos, ají y el caldo, dejamos sazonar hasta que quede espeso.


Necesitamos además:

  • 2 huevos duros, cortados en Kollana u otro
  • 15 tajadas de queso redondeles


Perejil para decorar

Servimos el caldo rociando con perejil finamente picado. Aparte, en una fuente grande y linda, ponemos las papas, chuño y el resto del recado bien distribuido; sobre todo esto, acomodamos las tajadas de queso rociando con un poco del ahogado; decoramos con los huevos y ponemos a los costados del plato el costillar bien dorado. En pocillo aparte llevamos a la mesa el saldo del ahogado de ají .

Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia  –  Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro, La Paz. Bolivia. 1988

Lawa Frotada o Qhaqo Lawa

15 Jun

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En quechua «Jacka»= maduro, «Lawa»= sopa espesa.

INGREDIENTES

  • 8 tazas de caldo de 8 nudos de cordero
  • l cebolla, 1 tomate  y ramas de perejil picados fino
  • 1 cucharilla de cominos,1 de pimienta,1 de oregano y sal a gusto.
  • 2 cucharas de ají colorado molido
  • 1 cuchara de perejil picado fino
  • 1 diente de ajo tostado, pelado y picado
  • 2 tazas de choclo molido
  • 2 huevos
  • 4 papas peladas
  • Habas y arvejas
  • 1 tallito de apio

PREPARACION
Freír o soasar levemente todos los ingredientes, la carne, las verduras, hasta el diente de ajo, para luego dejar cocer hasta que esté blanda la carne (unos 40 minutos). Mientras tanto desgranar los choclos y molerlos en máquina hasta tener una pasta muy fina, diluyendo en una taza de agua fría junto con al ají molido.

Luego ir hechando esta pasta de choclos en el caldo moviendo constantemente hasta que tome cuerpo y espeso, para luego añadir las papas, habas, arvejas el tallito de apio, dejando cocer por espacio de unos 15 a 20 minutos, hasta que que las papas esten tiernas.

Lo típico es servir en platos de barro (cerámica) con cucharas de palo (madera) hechando por encima perejil picado y queso rallado.

Desde la Tierra

30 May

quinoa
Rita del Solar y la quinua
Por Lupe Cajías
Una gigantografía recuerda en plena Avenida Camacho- la Wall Street paceña- que este año está consagrado a la quinua, y destaca la gestión del Presidente Evo Morales en Naciones Unidas. Mundialmente, Bolivia aparece como el territorio patrimonial de este grano de oro; son muchas las manos que contribuyeron a esa cima.
El poder nutritivo del cereal era parte de la cultura andina precolombina y su cultivo venció diferentes obstáculos. En la época de los campos de concentración en los años 50, cuando la Cruz Roja internacional anunciaba su visita, el verdugo Claudio San Román ordenaba poner bajo el sol altiplánico a los presos  y alimentarlos un mes seguido con potajes de quinua. Los detenidos parecían rosaditos y bien alimentados.
Instituciones de campesinos productores; como ANAPQUI; el apoyo de organizaciones no gubernamentales para mejorar el producto y abrir mercados; la concurrencia de mineros relocalizados en los Yungas convertidos en empresarios del chocolate CEIBO y de las barras de quinua y cacao para el desayuno escolar; la moda de comer sano, sin engordar, abrieron la senda.
            Entre esa colmena activa, destaca el nombre de Rita del Solar, paceña, cocinera, que dedicó tres décadas a promocionar platillos con base en ese extraño manjar, que pocos conocían, incluso los bolivianos. Ensayó decenas de posibilidades aún desconocidas, como el sushi de quinua, la chicha, las ensaladas, los pasteles, los postres.
            La Reina Sofía conoció en una de sus visitas el cereal que alimenta y no engorda y lo puso en sus menús reales en diferentes ocasiones. Del Solar también preparó el almuerzo para los visitantes de globos aerostáticos en el lanzamiento mundial del Salar de Uyuni en 2004. En esa ocasión, varias Magníficas cruceñas se deleitaron con un sabor que fortalece la figura.
  Hace dos décadas me tocó presentar un recetario de Rita, financiado por ella, para difundir el uso de este alimento. Recuerdo que inmediatamente, empresarios y diplomáticos chilenos la invitaron para que enseñe en Santiago la preparación de sus exquisiteces. La Hoja del Sur difundió varias de ellas.
            Este es un ejemplo de lo que hace una patriota por la comunidad. Ahora le toca al Estado Plurinacional complementar la gran oportunidad con planes sostenibles de la siembra, la calidad, la oferta competitiva y la consolidación y/o apertura de los mercados mundiales. Como suele suceder, una vez más Madre Naturaleza nos dio una riqueza a los bolivianos; no rifaremos su futuro.

La promesa al Tata abre la Fiesta Mayor de los Andes

20 May

Los integrantes de 64 fraternidades desfilarán el domingo frente a la venerada imagen de Jesús del Gran Poder; le prometerán volver a bailar a cambio de salud y prosperidad en la antesala de la entrada folklórica que el 25 de mayo tomará la ciudad.

Los danzarines se reunirán desde las 08.00 en inmediaciones de la plaza Garita de Lima, al noroeste de la ciudad. La preentrada partirá de la Max Paredes, recorrerá luego las calles Vicente Ochoa, Antonio Gallardo, donde está el templo de Gran Poder, y se desconcentrará en la plaza Marcelo Quiroga.

“Bailo hace 37 años en la fraternidad Plana Mayor y he sido pasante cuatro veces y lo hago llena de fe, las cosas que se piden con fe siempre se cumplen porque el Señor del Gran Poder nos las da”, señaló Genoveva Huanca. El Tata, como se le llama popularmente a esta imagen de Jesús, ha sido responsable de varias “bendiciones” en favor de la devota. Dijo que gracias a su fe ha podido hacerse de bienes materiales como inmuebles en los barrios de San Pedro y en la avenida Buenos Aires. Ella se dedica a la comercialización de juegos de vajillas.

Con la misma devoción, Jhilca Palenque baila hace tres años en la llamada Fiesta Mayor de los Andes con la fraternidad Tobas Villarroelistas. Ella siente que participar de la festividad es una forma de dar gracias.

“Bailo para agradecer al Señor del Gran Poder por todo lo que me ha dado, como salud, una familia hermosa y un novio maravilloso”, indicó ayer Palenque, quien también ostenta el título de Señorita Gran Poder 2013. Para el cientista social Cleverth Cárdenas, el evento tiene base en la fe católica, lo que se expresa en el baile y varias formas de gratitud.

“Es una festividad marcada por la fe. Durante la época de la Colonia los fieles solían pedir favores a uno de los tres rostros que tenía la imagen del Señor del Gran Poder; favores tanto económicos como espirituales, una costumbre que permanece hasta nuestros días”, señaló Cárdenas a La Razón.

Para las actividades folklóricas de la promesa y la entrada del sábado 25, el Concejo Municipal de La Paz aprobó el jueves una ordenanza para autorizar el uso de las calles, la venta de alimentos y la instalación de palcos.

La normativa citadina también estableció que no se expenderán bebidas alcohólicas ni al inicio ni al final del desfile folklórico, ni a 100 metros del templo del Gran Poder, donde está la venerada imagen, inspirada en la creencia de la Santísima Trinidad. Por su lado, la Asociación de Conjuntos Folklóricos de Gran Poder (ACFGP) también regula las actividades de las fraternidades que participan en la festividad, así como la de las bandas de músicos.

El Gran Poder se origina en los rostros de la Trinidad

La imagen del Señor del Gran Poder originalmente fue pintada con tres rostros, con la idea de representar la figura católica de la Santísima Trinidad: El Padre, El Hijo y el Espíritu Santo. “Debido a la religiosidad andina, el lado izquierdo de la imagen se interpretó como el rostro al que se le podían pedir cosas malas, como venganza; al de la derecha se le pedían cosas personales y al del centro, cosas relacionadas con el catolicismo”, relató el cientista social Cleverth Cárdenas.

Por esto, el clero ordenó eliminar dos rostros de la imagen. “Los testimonios de la época narran que esta costumbre se popularizó en América Latina y se eliminaron los rostros”, remarcó el experto.

http://www.la-razon.com/la_revista/promesa-Tata-Fiesta-Mayor-Andes_0_1835216489.html

La Razón / Liliana Aguirre / La Paz

Rita del Solar y la quinua

15 May

Lupe Cajías

Periodista e historiadora

Una gigantografía recuerda, en plena avenida Camacho –la Wall Street paceña–, que este año está consagrado a la quinua, y destaca la gestión del presidente Evo Morales en Naciones Unidas. Mundialmente, Bolivia aparece como el territorio patrimonial de este grano de oro; son muchas las manos que contribuyeron a esa cima. El poder nutritivo del cereal era parte de la cultura andina precolombina y su cultivo venció diferentes obstáculos. En la época de los campos de concentración en los años 50, cuando la Cruz Roja Internacional anunciaba su visita, el verdugo Claudio San Román ordenaba poner bajo el sol altiplánico a los presos y alimentarlos un mes seguido con potajes de quinua. Los detenidos parecían rosaditos y bien alimentados. Instituciones de campesinos productores, como Anapqui; el apoyo de organizaciones no gubernamentales para mejorar el producto y abrir mercados; la concurrencia de mineros relocalizados en los Yungas, convertidos en empresarios del chocolate Ceibo y de las barras de quinua y cacao para el desayuno escolar; la moda de comer sano, sin engordar, abrieron la senda. Entre esa colmena activa, destaca el nombre de Rita del Solar, paceña, cocinera, que dedicó tres décadas a promocionar platillos con base en ese extraño manjar que pocos conocían, incluso los bolivianos. Ensayó decenas de posibilidades aún desconocidas, como el sushi de quinua, la chicha, las ensaladas, los pasteles, los postres. La reina Sofía conoció en una de sus visitas el cereal que alimenta y no engorda y lo puso en sus menús reales en diferentes ocasiones. Del Solar también preparó el almuerzo para los visitantes de globos aerostáticos en el lanzamiento mundial del Salar de Uyuni en 2004. En esa ocasión, varias magníficas cruceñas se deleitaron con un sabor que fortalece la figura. Hace dos décadas me tocó presentar un recetario de Rita, financiado por ella, para difundir el uso de este alimento. Recuerdo que inmediatamente empresarios y diplomáticos chilenos la invitaron para que enseñe en Santiago la preparación de sus exquisiteces. Este es un ejemplo de lo que hace una patriota por la comunidad. Ahora le toca al Estado Plurinacional complementar la gran oportunidad con planes sostenibles de la siembra, la calidad, la oferta competitiva y la consolidación y apertura de los mercados mundiales. Como suele suceder, una vez más, Madre Naturaleza nos dio una riqueza a los bolivianos; no rifaremos su futuro

http://www.eldeber.com.bo/vernotacolumnistas.php?id=130517204804