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Anata Aymara
2 FebAnata Papa Nueva
2 FebFiesta Tradicional de La Paz que celebra las primeras cosechas de la papa nueva
Anata Aymara «La ch’alla de la Pachamama» (fecha movible en febrero)
El mundo andino está organizado principalmente por el tiempo de producción agrícola de la papa. Dicho tubérculo andino significa la misma vida para los aymaras y es uno de los pilares que sustenta su sistema social, muy relacionado con el respeto a la naturaleza. Toda esta cosmovisión se traduce en la celebración de la fiesta aymara del Anata o juego en la traducción aymara.
El Anata o «juego» ritual agrícola se realiza en época de Jullapacha o lluvias. Para los aymaras es el tiempo femenino, tiempo de la Paxsi Mama (Luna) y de la Pachamama. Todos los ritos están dirigidos a las sayañas y aynoqas de la papa, la quinua, la arveja y todo lo que en este tiempo esté floreciendo.
El Anata comienza el 2 de febrero, día de la Virgen de la Candelaria, con la bendición de los productos agrícolas y fundamentalmente de la papa. Todas las comunidades andinas se reúnen este día para agradecer simbólicamente a la Pachamama por la primera cosecha que se realizará después del Anata.
Las familias deben llevar de sus parcelas o sayañas de producción una muestra de los tubérculos extraídos de la chacra. Así, en el lugar más alto del pueblo se reúnen todas las comunidades y comienzan a comer las primeras papas con aji y membrillo.
Tambien se cumple con el floreo o wayñu que es la ceremonia conocida como el matrimonio de los animales. A los camelidos y ganado vacuno se les colocan aretes o t’ikachas de colores además de serpentinas para simbolizar su unión.
http://www.redescuela.org/WikiEscuela/FiestasTradicionalesLaPaz
Carnaval, Jueves de Comadres Tarija
1 FebQuién no se rinde ante el puchero, el plato de la diversidad
31 Ene
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» Las Comadres» en Tarija
30 EneTampoco en Tarija ni sus alrededores, nadie sabe ni recuerda -a ciencia cierta- cuándo nacieron » Las Comadres» . Lo que sí podemos asegurar que ésta fiesta, cuya cuna es el pueblo asturiano de Pola de Siero, está íntimamente vinculada al ciclo agrícola. Es decir, en torno a las cosechas. Diferentes fiestas en el área rural están distribuidas en fiestas de invierno, primavera, verano y otoño.
La Fiesta de » Las Comadres» pertenece al ciclo carnavalesco, circunscrito dentro de las Fiestas de verano o como dirían Lorenzo Calzavarini y Fernándo Arduz Ruiz (Música y Cantos Tradicionales de Tarija, 1999), esta fiesta está dentro del ciclo fuerte (desde diciembre a junio), y está dedicada a los dioses.
A pesar de que no existen crónicas y testimonios escritos sobre la Fiesta de » Las Comadres» , salvo pocos trabajos de investigación, se puede asegurar que ésta se mantuvo gracias a la tradición oral que de madres y padres a hijos fue transmitida y que permitió que permaneciera viva, especialmente en el área rural del valle y, en la Ciudad de Tarija, donde su celebración -en un pasado lejano- estuvo circunscrita al vecindario de la periferia donde fue popular y tradicional. Posteriormente, a partir de 1983 la Fiesta tomaría carta de ciudadanía general, aspecto que hoy la enaltece.
En el valle central de Tarija, donde existen innumerables comunidades, el calendario Lúdico anual se inicia faltando 15 días -es decir, un día jueves- para la celebración del » Carnaval Chapaco» . La Fiesta tiene el nombre de » Los Compadres» .
Pero la Fiesta más importante del calendario carnavalesco de Tarija es sin duda de » Las Comadres» , que se celebra el día jueves antes de Carnaval. Durante ese día y desde horas muy tempranas, miles de mujeres realizan la compra de la tradicional » torta» para entregarla en acto público o familiar a quién hayan elegido para cristalizar el parentesco espiritual de por vida con su » Comadre» o » Compadre» .
Esta impresionante y vigorosa manifestación del sentimiento chapaco, es la máxima expresión de la Fiesta de » Las Comadres» , Patrimonio Intangible de Tarija. Pero, además, la fiesta posee dos características esenciales que no pueden ser soslayadas: es una fiesta celebrada solamente por mujeres de todas las edades y de todas las clases sociales y es una festividad que se celebra en la Ciudad Capital y en todos los pueblos que conforman el valle central del Departamento de Tarija.
A mi entender, tres elementos deben preservarse. El valor y significado espiritual de la fiesta en sí; la » torta» como expresión material de ese profundo sentimiento de solidaridad y respeto mutuos y; el rol de la mujer, como protagonista esencial de esta celebración.
Durante los meses que me llevó el trabajo de investigación, descubrí que, desde decenas de décadas atrás, familias enteras, procedieron de manera artesanal y rústica, a la elaboración de las » tortas» .
Primero fueron las madres, luego las hijas y hoy las nietas y bisnietas son las que mantienen viva esta tradición. Explican, algunas » Comadres» que hoy todavía persisten en trabajar en su elaboración a pesar de su avanzada edad, que desde muy niñas ellas ayudaban a sus madres a vender las » tortas» , y que luego, enseñaron a sus propias hijas y éstas a su descendencia, no sólo a vender, sino, también a elaborarlas.
La mayoría de las » Comadres» artesanas como bien deben ser llamadas, son oriundas de uno de los más tradicionales Barrios de Tarija. » San Roque» y de un pueblo histórico y muy querido por todos: » San Lorenzo» o » Tarija, La Vieja» .
Por esa razón, celebramos jubilosamente que, sean las propias mujeres de los dos Barrios más emblemáticos de la Ciudad de Tarija: » El Molino» y » San Roque» y del primer poblado español en Tarija, como es » San Lorenzo» o » Tarija la Vieja» , las que mantengan viva una tradición y que gracias al aporte familiar y su silencioso trabajo, hayan permitido mantener viva una Fiesta tan arraigada en Tarija.
Como testimonio de un merecido y público agradecimiento, considero que debemos mencionar a aquellas obreras de la tradición tarijeña. Si en verdad queremos preservar la Fiesta, reconocer a quiénes son las que trabajaron y dejaron una herencia que hoy todos disfrutamos, será muy importante para los fines que perseguimos. Ellas y sus familias deben ser parte importante de la memoria colectiva de Tarija: Mercedes Suárez de Sandoval(+), Nora Sibila de Suárez, Juana Pereira, Cecilia Sandoval(+), Herminia Figueroa Sandoval, Domitila Jaramillo (San Lorenzo), Raquel Pérez de Bejarano (La Pampa), Dominga Hoyos de Armella(+), Celia Armella Hoyos, Justina Suárez Rueda, Patricia Cortez Iñiguez, Cristina Valdez de Suárez, Flavia Mancilla, Margarita Figueroa de Morales, Hortensia de Molina, María Tejerina y Benita Díaz de Velásquez y otras muchas más que lamentablemente fallecieron.
A manera de anécdota, nos contaron que, inclusive algunas hijas de las aludidas señoras, se casaron con hijos de las propias entrevistadas o viceversa y ahora esas familias, continúan con la tradición familiar elaborando y comercializando las » tortas» .
Con ellas y entre ellas, y luego de un corto proceso de organización y el apoyo de la H. Alcaldía Municipal de Tarija, se celebró el 10 de septiembre de 2000 -por primera vez- la Fiesta al Santo Patrono de los Panaderos: » San Nicolás de Tolentino» oportunidad que sirvió para que mi persona, en calidad de Director de la Unidad de Cultura y Turismo de la Prefectura de Tarija, hiciera entrega de Certificados de Reconocimiento a todas las mencionadas señoras por preservar la Fiesta de » Las Comadres» . Asimismo, el H. Alcalde de Tarija, Oscar Montes Barzón, inauguró la hornacina dedicada al Santo de los Panaderos, construida en la Sección de Masas del Mercado Central de Tarija, ubicada en la calle Bolívar entre Sucre y Gral. Trigo.
Las tortas de antaño tenían el resultado de una exquisita como sencilla preparación propia de la repostería popular. Las » tortas» están preparadas con harina, agua, levadura, huevo y azúcar. Están siempre adornadas con rosas pascuas (Tagetes erecta L.), flor comadritas (Zinnia peruviana L.), y ramitos de albahacas (Ocimun basilicum L.), ejemplos de la flora más tradicional de Tarija; luego, se añaden masitas hechas de harina de maíz y rellenadas con dulce de lacayote; suspiros y pequeños caramelos de azúcar, que hechos a mano, adquieren la forma de aves en diferentes colores, preferentemente el rojo, el rosado y el blanco. Además, están adornadas con pequeñas servilletas que asumen la forma de banderitas, serpentinas y pequeños globos, son parte importante de la simbología que tiene esta Fiesta.
Además, deberá, las » tortas» necesariamente deberán estar acompañadas y enriquecidas con productos de las huertas tarijeñas como: papa (Solanum tuberosum L.), cebolla (Allium cepa L.), zapallos (Cucurbita maxima Duch), choclos (Zea mays L.), duraznos (Prunus persica Batsch), racimos de uva (Vitis vinifera L.), lacayotes (Cucúrbita fisifolia Bouché), queso, nueces (Juglans regia L.), y otras frutas. Todos éstos productos deberán estar dentro de una » Sappa» (palabra Aymara que significa canasta), artesanalmente tejida en el área rural de Tarija con caña hueca (Arundo donax L.), y cuya base y armazones, son de varas de membrillo (Cydonia oblonga Mill), o de molle (Schinus molle L.).
Esta particular forma de expresar respeto, aprecio, simpatía y verdadera amistad, culmina, cuando las personas elegidas aceptan y se comprometen a comulgar respeto, solidaridad y a llamarse a partir de ese día: » Comadres» .
Según, Mauro Molina Balza, el ceremonial de antaño empezaba el día jueves de » Compadre» . Las mujeres enviaban una » torta» adornada con flores, albahacas, serpentinas y banderitas, además, de un pavo relleno o un chanchito al horno o un cordero vivo pintado y envuelto en serpentinas y enflorado. El jueves siguiente o de » Las Comadres» , el » Compadre» debía devolver la gentileza, enviando a » La Comadre» obsequios valiosos o algunas botellas de licor.
Según el mismo Molina Balza, el momento más importante era aquél cuando ambas personas, entrelazando y moviendo pendular y rítmicamente sus dedos meñiques, repetían al unísono: » … cuma, cumita, todo partirse, nunca enojarse… » . A nuestro entender, éste es y se constituye por sí mismo, en el momento más significativo e importante de la Fiesta.
Por su parte, Edmundo Á vila Moreno, señala que, la » torta» deberá tener dos formas: de » corazón» , cuando quién la obsequia es la mujer y el destinatario un hombre; » redonda» , cuándo el hombre hace el presente a una mujer. Por supuesto que ello no siempre se respeta a pesar de sus particulares significados.
En la actualidad, el momento más representativo de la Fiesta es aquél, cuando todas las mujeres, sin distinción de clases, religiones y edades, se reúnen a partir del mediodía o media tarde del día jueves en sus respectivas barras o clubes, con el objeto de organizarse y celebrar el acto más significativo que se realizará en horas de la noche.
Vestidas a la usanza de la mujer campesina, de » Chapacas» , miles de féminas, miles de » Comadres» toman y se adueñan literalmente de todas las calles de la Ciudad y luego se dirigen a la Plaza Principal » Luis de Fuentes y Vargas» a los son de la inconfundible e insustituible interpretación de dos instrumentos musicales propios de la región y la época: la » Caja» y el » Erke» y bandas de música, para iniciar el Programa Oficial del » Carnaval Chapaco» elaborado por el Gobierno Municipal, que a partir del año 1999, se eligió a la » Comadre» más » chura» y linda, que junto a la Reina del » Carnaval Chapaco» serán la fiel expresión del carácter y la belleza de la mujer tarijeña. Luego, retornaran a las sedes de sus barras o casas particulares para continuar la Fiesta sin la participación de los hombres. Es el día de las féminas, es el día de » Las Comadres» .
Todos los que hayan leído el presente trabajo que cuenta con el debido Depósito Legal 9-2-265-00 otorgado por la Oficina del Repositorio Nacional (Depósito legal), dependiente del Viceministerio de Cultura, podrán haber constatado tres detalles por demás evidentes. El primero, que tanto en Asturias como en Tarija la esencia de la Fiesta estriba en el parentesco espiritual; segundo, la mujer es la principal protagonista; y tercero, el arte de la repostería está representado por el » bollu preñau» y la » torta» respectivamente.
ORGANOLOGÍA
La investigación sobre la Fiesta de » Las Comadres» estaría incompleta si no la complemento con otros detalles referidos a los instrumentos musicales: la » Caja» y el » Erke» .
Para ese cometido, acudí muy escuetamente a la Organología, para conocer mejor en los aspectos etnológicos y folklóricos los dos instrumentos autóctonos que predominan en la Fiesta y tratar de entender mejor la identidad cultural del tarijeño. Seguidamente, busqué la obra príncipe de la Historia Colonial de Tarija, escrita por Federico Á vila y Á vila, para profundizar y poder explicar al profano sobre la historia colonial de Tarija.
Con esas fuentes y otras que obtuve de otros archivos, constaté que muy pocos pero significativos testimonios evidencian la continuidad musical de los Imperios Kolla-Aymara e Incásico-Quechua en diversos sitios, especialmente en la zona andina y muy pocos en los valles del Departamento de Tarija, donde además de la toponimia y numerosos hallazgos arqueológicos -no inventariados ni catalogados debidamente por los estudiosos-, también nos ayudan a sustentar la presencia andina desde tiempo anterior a Tupac Inca Yupanqui, quien, con poderosos ejércitos Quechuas, sometió a los pueblos Aymaras y; éstos, a través de los » Chichas» conquistaron y poblaron los valles de Tarija con los » tomatas» y » churumatas» desde tiempos difíciles de precisar. Luego éste, quiso vanamente, poner fin a los ataques de los » chiriwanos» , que frecuentemente amenazaban sus posesiones.
En todo caso, interesa decir que, fue Tupac Inca Yupanqui, el primero de los Incas que ingresó en los llanos del Chaco tarijeño y bautizó » chiriwano» al hombre de la etnia Tupí-Guarani que en una cantidad que superó los cuatro mil indígenas -según las crónicas de la época- y al mando del portugués Alejo García partieron desde el puerto del » Pato» o » Santa Catalina» en la costa del Brasil en 1524 rumbo a la tierra del » Rey Blanco» , arribando a las inmediaciones del valle de » Las Salinas» , hoy Municipio de O»Connor en el Departamento de Tarija a finales del mismo año y; que después de someter violentamente -por medio de sus » malocas» – a los originarios del actual chaco boliviano y tarijeño respectivamente, les llamaron » Chane» o esclavos y posteriormente se emparentaron con las mujeres de los vencidos y fruto de ello, a lo largo de un largo proceso, nació la Gran Nación » chiriguana» .
Por su parte, también los españoles introdujeron sus propios instrumentos musicales. El violín, instrumento cordófono, que también es muy utilizado durante las festividades propias del calendario lúdico del Departamento de Tarija.
Ahora nos interesa hablar de dos instrumentos que son parte esencial de la Fiesta de » Las Comadres» : la » Caja» y el » Erke» , que son utilizados en determinadas celebraciones del Calendario Folklórico del Departamento, especialmente en la zona andina y los valles.
LA CAJA
Es un instrumento de percusión o membranófono. Su altura varía entre los 9 y 15 centímetros y el diámetro entre 30 y 40 centímetros.
El cuerpo o marco es fabricado con madera blanda de sauce, cardón o pino. Con hacha, sierra y cepillo, se obtiene un delgado listón que luego de sumergido en agua, se ablanda y arquea hasta obtener la forma redonda. Sus extremos son unidos con cola y clavos. Finalizado el trabajo del armado, el marco es a veces decorado con coloridos diseños.
Para los dos parches, se emplea la » panza»i vaca» , es decir, la membrana interna del estómago del vacuno, que una vez desprendida, se lava con agua y jabón para que se ablande y adquiera un aspecto transparente. Esta operación deberá realizarse los días martes o viernes, pues según los artesanos, sólo así se obtendrá una Caja sonora.
A través de grandes puntadas de hilo, cada membrana se sujeta por el borde a un anillo confeccionado con una delgada tira de caña que recibe el nombre de » Arquillo» . Cada arquillo se fija a uno de los bordes del marco, que ciñe, alternadamente, uno y otro » parche» y marcha en zig-zag hasta dar vuelta entera al marco. Pequeñas presillas de cuero rodean, cada una, dos hilos y al desplazarlas tensionan los arquillos que permiten estirar los parches.
Suspendida de una mano a través de una manija de cuero o hilo, el ejecutante, hombre o mujer, percute el parche con la » Wajtana» o palillo con mango de madera, que termina en una pelotita de lana forrada con tela. La Wajtana está sujeta a la manija por medio de un hilo o cordón.
El parche posterior está atravesado por una cuerda de crin trenzada, denominada » Chirlera» , que le da al instrumento una sonoridad singular al vibrar cuando se golpea la otra membrana.
En el aro realizan los artesanos un pequeño orificio que denominan » oído» por el que insuflan aire al interior del instrumento antes de utilizarlo. Así humedecen los parches e impiden que pueda reventar la caja por causa del calor y el clima seco.
En la zona andina del país es llamada Wancar, palabra Quechua que señala la presencia de dos membranas que se percuten con una baqueta o Wajtana.
EL ERKE O IRQI
ERKE: Párvulo, niño llorón de 1 a 4 años de edad. La etimología es que el sonido se parece al llanto de un niño de 4 años
ERQENCHU: Es un instrumento aerófono. Palabra Quechua que significa: Chillar.
Es un instrumento de viento o aerófono. Es del tipo de clarinete rústico. Los artesanos, hacen siempre el pabellón con un cuerno vacuno, cuyas paredes adelgazan raspándolas con un cuchillo o un trozo de vidrio. El extremo más angosto se agujerea para introducir la boquilla o » Pajuela» que es un pequeño tubo de caña de Castilla, de unos 10 centímetros de largo por uno de diámetro, con uno de los extremos cerrado por el tabique que forma el nudo, al que se le practica con un cuchillo una incisión hasta poco más de la mitad para obtener una estrecha lámina que cumple la función de lengüeta batiente. Por último suelen lustrar el pabellón con aceite y polvo de ladrillo para obtener un acabado brillante.
El » Erke» se sostiene con una mano, mientras que con la otra percute la » Caja» para acompañar la » Rueda» de Carnaval en el área rural andina y valle del Departamento de Tarija.
http://www.monografias.com/trabajos62/fiesta-comadres/fiesta-comadres2.shtml#ixzz2KjNUPK1J
Feria Gastronómica Tambo Bolivia
29 Ene- Chirriadas, piri con leche, pastel de gallina, capirotada y pipián son algunas de las comidas típicas bolivianas que están desapareciendo y que fueron presentadas para su rescate en la primera Feria Gastronómica Tambo Bolivia.
- Las chirriadas son una especie de panqueque elaborado con maíz, acompañado de miel y es un alimento que ha desaparecido a lo largo de los años.
El piri con leche es un alimento a base de maíz molido, servido con leche de chiva, acompañado con hierbabuena y sal. Los dos platos fueron presentados como patrimonio gastronómico campesino de Tarija, que reunió a mujeres campesinas de diferentes comunidades de esta región para poder rescatar las recetas que habían desaparecido.
- «Éstos son alimentos nutritivos que todavía se consumen en las comunidades”, afirmó Zoila Romero, integrante de esa organización en Tarija.
El pastel de gallina es uno de los platos típicos cruceños que dejó de ser popular en esta región hace muchos años y al que se lo conoce tradicionalmente como la lasaña camba. Javier Rivera, socio del restaurante El Aljibe, ubicado en la capital oriental, explicó que la preparación es a base de harina y el jugo es preparado con carne de gallina criolla; “este plato tiene un sabor dulzón” agregó. Este restaurante también presenta diferentes platos en extinción como la capirotada, preparada con charque de cola de res y harina de maíz tostado, similar a un puré con pedazos de carne. El pipián es otro plato rescatado por El Ajibe y es básicamente pollo con salsa de maní tostado. En la feria también se presentaron innovaciones como la paella andina, que en lugar de utilizar arroz como ingrediente principal, utiliza la quinua. “Este plato es muy nutritivo, porque la quinua es rica en proteínas y minerales, además absorbe mejor el sabor de la carne”, afirmó José Castellón, chef de Pimienta y Chocolate Catering de La Paz. La paella chapaca, ofertada por la escuela gastronómica de Tarija Construyendo Capacidades, es otra novedad, “incluye ingredientes netamente tarijeños”, aclara Edwin Viaña, chef de esa escuela. Se la prepara con cangrejos (crustáceo de río), misquincho (molusco) y vino blanco, mezclado con arroz. La Casa del Camba, de Santa Cruz, presentó una gran variedad de platos típicos de la región, uno de los más originales fue el chicharrón y cebiche de cola de lagarto. Otra delegación de Tarija ofreció el lechón a la cruz, preparado sólo con sal y limón y a la brasa. Para cocer el cuero se le añade espuma de cerveza. Fue uno de los platos más demandados. Los visitantes también degustaron del chairo, charquekán, ají de chacana, del altiplano; mondongo, chicharrón, saice, del valle, y majadito, keperí y pacú, del oriente. El encuentro es impulsado por la embajada de Dinamarca, en coordinación con el Comité de Revalorización del Patrimonio Regional
Clasificacion de los Ajies
28 EneClasificación de los chiles, ajíes y pimientos
CHILE DE ARBOL
Este chile pequeño de subido color rojo pertenece a la familia de la pimienta de cayena.
Es tan esbelto como la habichuela verde (ejote) y sumamente bravo. Se usa para platillos que requieren un agudo sabor picoso.
AJI AMARILLO
Este chile mide entre 3 y 4 pulgadas (8cm y 10 cm) de largo y sólo 1/2 a 3/4 pulgada (1 cm a 2 cm) de ancho. Es el picante pedrilecto del Perú, donde se usa para condimentar todo tipo de platillos.
El ardiente y afrutado ají amarillo se vende en tres presentaciones básicas: seco, en polvo o en pasta. Los tres se pueden usar por igual. Si no lo consigue, puede sustituírlo por pimienta de cayena o pimentón (paprika) picante mezclado con una pizca de cúrcuma (azafrán de las Indias) para dar color al plato.
CHILE CASCABEL
La razón para el curioso nombre de este pequeño chile color marrón rojizo con forma de cereza se vuelve evidente cuando se sacude: está lleno de semillas sueltas que suenan cuando se le agita.
Su picante viene templado por un leve sabor dulce con cierto toque de madera fresca y se usa principalmente para preparar salsas.
CHILE PIQUIN
Con este nombre se identifican muchos chiles de pequeño tamaño, redondos, ovalados, ligeramente cónicos y, sobre todo, muy picantes. su color es verde y se vuelve rojo vivo al madurar.
El chile piquín fresco se usa para preparar salsas o para comerlo como acompañante, pero en su versión seca es utilizado molido y espolvoreado sobre frutas y verduras. Es la base de muchos aderezos, entre ellos la salsa tabasco.
Es un chile espontáneo perenne y que aparece en diferentes terrenos. Los cambios de clima, el tipo de terreno en el que crece y la humedad, generan pequeñas diferencias entre ellos.
Su nombre proviene del Náhuatl y significa pulga, por lo que se le conoce tambén como chile pulga,enano, ó guindilla. Este diminuto chile rojo confirma la regla de que entre más pequeño un chile, más pica. Se puede sustituír por pimienta de cayena molida.
JALAPEÑO Y CHIPOTLE
Chile fresco, de color verde fuerte. Su forma es cónica alargada, a veces termina en puntiagudo o chato y es carnoso con piel brillante. Mide en promedio unos 6 cm de largo y 2.5 cm de ancho. Se considera un chile picante o muy picante.
Como chile verde es muy utilizado, ya sea crudo o cocido, en diferentes salsas verdes, salsas de jitomate o salsas de mesa.
Se llama jalapeño porque antiguamente se cultivaba en Jalapa (Veracruz, Mx.), desde donde se comercializaba a otras partes. También se le conoce como cuaresmeño, porque se solía utilizar sólo durante la cuaresma, relleno de queso o atún. Cuando llega a su estado de maduración toma un color rojo intenso y se utiliza indistintamente como el verde.
Cuando se seca se le conoce como chipotle, de color café oscuro, textura arrugada y muy picante. Su nombre proviene del Náhuatl y significa chile ahumado. Se venden secos en los mercados populares para hacerlos en escabeche o adobados; sin embargo, la gran mayoría de los chiles en escabeche o adobados se consumen de lata, y sólo muy pocas personas los siguen preparando en casa.
Puede ver la receta de:
AJI MORRON
Este ají no es picante en comparación de los otros ajís, y su uso culinario es en la preparación de platillos con pasta, carnes, mariscos, y es muy utilizado en la cocina Japonesa y China.
También es muy utilizado para rellenar, tanto de vegetales como los granos de elote, y de carnes .
AJI DULCE Y ROCOTILLO
Este pimiento anaranjado, amarillo o color verde pálido parece una pequeñisima calabaza amarilla. No es más grande que la yema de un pulgar.
El ají dulce se parece al habanero en su intensa fragancia y aroma, pero a diferencia de éste, no pica para nada. Es un ingrediente muy importante en la cocina del Caribe de habla hispana. Si no lo encuentra, sustituya cada 6 ajíes dulces por 2 cucharadas de pimiento (ají, pimiento morrón) rojo picado. También puede sustituír su pariente cercano, el ají cachucha de Cuba, en cantidades iguales.
Otros sustitutos similares a los ajíes dulces son los chiles rocotillos o rocotillo peppers.
CHILE MALAGUETA
El chile Malagueta es imprescindible en la cocina Brasileña. Este pequeñín acanalado rojo o verde por lo común se vende seco, pero aveces también se prepara en escabeche.
Se usa para animar el sabor de las salsas de mesa.
CHILE HONTAKA
Este chile rojo pequeño, delgado y arrugado es originario del Japón.
La cocina Peruana saca mucho provecho de su intenso picante. Si no lo encuentra, sustitúyalo por pimienta roja molida.
CHILE MULATO
Este pariente del chile ancho, también se obtiene secando el poblano.
Mide entre 3 y 4 pulgadas (8 cm y 10 cm) de largo y tiene la forma de un triángulo alargado. su piel es muy arrugada y lustrosa, color marrón oscuro o negra. El sabor es terroso, rico y ahumado, con toques de tabaco y chocolate. No pica mucho, sobre todo si se le saca la semilla. Constituye un ingrediente clave del clásico MOLE POBLANO MEXICANO.(mole rojo)
CHILE ROJO DE NUEVO MEXICO
Estos chiles también se conocen como chiles de ristra, ya que muchas veces se atan unos con otros. Alargados, de piel lustrosa y lisa y no muy picantes, por lo común se muelen para preparar el chile en polvo de Nuevo México. También se venden enteros para salsas. En ciertas partes de Texas se conocen como chiles colorados.
ANAHIEM
Este esbelto chile mide entre 6 y 8 pulgadas (15 cm a 20cm) de largo y entre 1 y 1 1/2 pulgada (3 cm a 4 cm) de ancho. Es entre leve y medianamente picante, con un sabor a hierba parecido al del pimiento.
Por su tamaño, el chile de Anahiem se presta muy bien para rellenos. A veces se usa para preparar chiles verdes no muy picantes enlatados. Cuando se madura, este chile se conoce como chile rojo de California.
AJI MIRASOL
Este chile se parece al ají amarillo, pero es de mayor tamaño, más oscuro y sólo medianamente picante. Su sabor afrutado es muy apreciado en México como ingrediente para el mole amarillo, mientras que en el Caribe de habla hispana, se usa en diversas salsas.
CHILE SERRANO
Es un chile verde, pequeño no más grande que el dedo meñique, mide de 3 a 5 cm de largo y 1 cm de diámetro, es cilíndrico y muy picante. También se le conoce como chile verde, ya que se consume exclusivamente fresco en salsas y encurtidos. Toma su nombre del lugar donde es cultivado, que son las sierras de los estados de Puebla, Hidalgo y México.
Se puede comer crudo, cocido, asado o frito. cuando está crudo generalmente se muele y se mezcla con otros ingredientes para hacer diferentes salsas, entre ellas la llamada salsa mexicana o el guacamole. Cuando es cocido se utiliza para salsas como la ranchera o salsa verdecocica.
CHILE JAMAIQUINO
El chile Jamaiquino, conocido como Scotch bonnet con frecuencia se confunde con elhabanero. Si bien se le parece, el jamaiquino por lo común es amarillo. También su forma es un poco diferente. como lo indica su nombre (bonnet es una especie de gorra de mujer), tiene más bien forma de gorra que de nuez.
CHILE GUAJILLO
Es un chile seco, de color café rojizo, piel lisa y gruesa y con forma triangular alargada. Suele medír unos 10 cm de largo y 3 cm de ancho. Esta especie se utiliza en la preparación de los platos al ajillo que requieren toque rojo y picante de este fruto, así como en todo tipo de guisos con puerco, pollo, res, o cualquier otra carne, o como parte de moles, adobos, salsas picantes, etc.
La mayoría de las veces se usa mezclado con otros chiles, porque solo no produce una buena salsa. Se aconseja ponerlo en remojo antes de ser usado y colado sobre las salsas, pues la mayoría de las veces la licuadora no logra molerlo del todo.
Existen tres variantes de este tipo de chile; el guajillo ancho, que no es picante, el guajillo chico, que es de picor moderado, y el guajillo puya, que es muy picante.
CHILE ANCHO (poblano-pasilla)
Chile seco de color rojo oscuro, de sabor poco picante, que procede del chile fresco conocido como poblano. Es de forma triangular, con textura rugosa, brillante y flexible al tacto. Cuando se pone en remojo, adopta un color ladrillo muy llamativo, por lo que generalmente es utilizado como colorante en muchos guisos.
Otro nombre que adopta el chile ancho es el de chile para guisar, ya que es muy utilizado en salsas para guisos de cualquier tipo de carne. Se puede usar cocido o crudo, tostado y sin semillas y con él se hacen todo tipo de moles, adobos y diferentes clases de salsas picantes.
CHILE HABANERO
De color verde claro y con tonalidades amarillas y anaranjadas brillantes cuando madura; el chile abanero es posiblemente el más picante de todos. Su textura es suave y su tamaño aproximado es de 4 cm de largo y 3 cm de ancho.
Su zona de cultivo está cituada en Campeche, Quintana Roo y Yucatán (México). Toma el nombre de su procedencia, porque se cree que fue introducido a la Península de Yucatán vía Cuba.
No se usa seco. Se come fresco, crudo, asado, o cocido. Se pica crudo para hacer ciertos tipos de salsas y se muele para salsas muy picantes.
Historia del Confite de Sucre
27 EneCartilla recupera Carnaval de los siglos XVII a XX
El Carnaval, manifestación colectiva de alegría y diversión, se viene festejando desde tiempos remotos en todas las ciudades, provincias y comunidades del territorio boliviano, cobrando en cada una de ellas modalidades diferentes dentro de un marco típico de humor, picardía y esparcimiento.
El docente de la carrera de Historia de la Universidad San Francisco Xavier, Guillermo Calvo, en una cartilla carnavalera, pretende brindar algunos apuntes históricos sobre el carnaval en Sucre entre los siglo XVII y XX. Posteriormente, este documento servirá de base para escribir una memoria.
En el documento se cita a los Confiteros en la ciudad de La Plata, que elaboraron los confites en Sucre desde la segunda década del siglo XVII.
En el documento se hace referencia que ya en 1627 existían acuerdos económicos entre mercaderes y artesanos para la fabricación y venta del confite.
Es así que en 1642, don Bartolomé Francisco de Mendoza alquiló un ambiente para dedicarlo a la venta de confites, géneros y otros enseres básicos en la esquina de Santo Domingo (hoy calles Daniel Calvo y Simón Bolívar). Para su fabricación el documento señala que se necesitaba: una paila de cobre, una roldana, azúcar, leña y cargas de carbón, y para la exhibición de los confites era necesario un aparador.
La cartilla también cita el festejo del Señor de los desamparados y la fiesta de compadres.
Este santo está en el beaterio de Santa Rita y desde las últimas décadas del siglo XIX se constituyó en el centro de culto para iniciar la tradicional fiesta de compadres.
Para esta fiesta se celebraba una procesión en el día de los Compadres. Los devotos salían del Beaterio de Santa Rita y recorrían las principales calles de la zona.
En el documento se hace referencia un poemario carnavalero del siglo XIX, con su contenido histórico, político y picaresco, del cual existe transcrito.
Sucre/CORREO DEL SUR
Alasitas en honor al Ekeko
25 EneAlasita
24 Ene
Billetitos de Alasita
Hoy entierro los dolores, barnizo los humores, el corazón palpita/ esquivando trancaderas, cambistas y problemas voy a las alasitas/ llueve mistura a las doce, pintando la rutina, cambiamos el planeta/ a ch’allar la esperanza, un api atigrado circula por mis venas”. Así inicia la canción que compuse para la Alasita y para el Ekekito, allá por 1996, y que ahora se ha convertido en la banda sonora de la fiesta anual.
Para nosotros los paceños, la Alasita es tan relevante como la Navidad. Por algo la fiesta se llevaba a cabo antiguamente el 21 de diciembre, en el solsticio de verano. Vislumbro tres etapas en esta bella historia: la primera, hace miles de años en pleno Tiwanaku, con un ritual profundo dedicado a las deidades para que provean alimentos en abundancia y otorguen fertilidad. Dicen los que saben que la deidad principal del añejo período es el Ekhako, representado por la figura de un indígena con joroba (¿o sería su k’epi?) y el pene bien erecto. Se lo puede ver en los museos paceños, hecho en metal o en piedra negra basalto, los miles de años no pudieron con él.
Esta etapa va más o menos hasta 1550. Luego de la fundación española de Nuestra Señora de La Paz, la feria va llegando a la hoyada, el Ekhako pijudo causa iras a un obispo amargado que prohíbe el ritual declarándolo indecente y reñido con la moral judeo-cristiana. Entonces se inicia la etapa del amuki, del silencio aymara de resistencia, 200 años de ritual clandestino, hasta dar con la tercera etapa que se inicia en 1781 con el cerco de Tupak Katari y su esposa Bartolina Sisa, los precursores en rebelarse contra la brutal colonia. Se cuenta que el cerco de Katari fue radical, los españoles y criollos de la hoyada morían de hambre. Los empleados aymaras del alcalde paceño de la época le salvan la vida con alimentos originarios bien almacenados: la quinua, el tarwi, la coca y el mote salvaguardan la existencia de don Sebastián Segurola y familia. Cuentan que el alcalde pregunta de dónde viene el milagro alimenticio, lo llevan a un k’atu clandestino, allí le presentan al Ekhako que guarecía severamente estos alimentos prodigiosos. Segurola, agradecido, decide relanzar la festividad, el rito, la feria, trasladándola al 24 de enero y casándola con la Fiesta de la Virgen de La Paz. Entonces nace el Ekeko que dicen se parece a él, regordete, con cara de Jorge Negrete. Esta etapa va de 1783 a la actualidad, más de 200 años de feria y cambios de la figura mágica, conservándose la pulsación sagrada de pedir cositas, abundancia, fertilidad y la creatividad de las miniaturas de los hábiles artesanos. Hoy urbanizado, el Ekeko es nuestro rey mago mayor y ha extendido su reinado a toda Bolivia, Perú, Argentina, Chile y Brasil.
Van a ser seis años que no estoy en la inauguración de la Feria de Alasita, extraño mucho la intensidad de las 12.00 del mediodía, la locura del tráfico paceño, el regalarnos cositas como si fuéramos guaguas. En la última Feria que estuve, la del 2009, clausuré la inaugurashon entonando mi canción en el palco oficial con la presencia de Evo Presidente, Álvaro Vicepresidente y autoridades ediles. Cuando se fueron los jefes, salte del palco, apareciendo mi querido amigo Astroboy con cientos de mini cd’s de la canción que firmamos para una cola gigante de paceños, con un sol duro en la nuca. Luego de dos horas de firmas nos fuimos caminando a cascarle un plato paceño picante, a jugar suerte sin blanquitas, a gritar 5-0 chico ¡bolas¡. Me compré maletita con pasajes aéreos, 20.000 dólares en un dólar, pasaporte y en julio estaba viajando, che.
Ekekito, papito, guagüita de pecho, este 2015 es el ocho, el infinito, el amor. Danos, pues, serenidad para aceptar las cosas que no podemos cambiar, valor para cambiar las que se puedan, abundancia y mucha fertilidad para que las birlochas tengan guaguas hermosas, para que los paceños y neo paceños nos unamos for ever. Camiones, licuadoras, refrigeradores, k’atus, títulos, viajes, dólares, euros, bolivianos, argentinos, televisores, living, comedor, dos cuartos, línea telefónica, hectáreas, chevas, está bien que nos otorgues. Pero también sería que este año nos des hectáreas de amor, kilos de lealtad, toneladas de agradecimiento, respeto y entendimiento.
Ekekito, líbranos de los serruchos, del falso afán, del súper llunk’u, de los crueles t’anta yupis. A los rateros y maleantes tienes que darles duro con el chicote de jilakata que te suministramos estas próximas semanas. Quisiera pedirte que la Cabeza de Zepita retorne a su Taypi Sagrado, la Plaza de los Héroes, que juntos revivamos la Plaza Pérez Velasco destruida por visiones lamentables, que le des haaarta comida a los niños y jóvenes lustra calzados, que la señora gorda no lo persiga tanto al inquilino, que le ayudes un poco al k’encha Terán para que encuentre el camino, que les otorgues inspiración y platita a los artesanos de verdad y que los chilenos no se entren al salar de Uyuni. Porque mi pueblo no necesita de una isla de la fantasía donde se cumplan sus sueños, para eso está: “Alasita/ ala plena/ alasita/ rebaja casera/ alasita, alarila/ ¡sé que el Ekeko ya cambió mi vida!”.
(*) El papirri: personaje de la Pérez, también es Manuel Monroy Chazarreta.
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Alacita, Alasitas o Alasita o Alacitas
24 Ene
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Alacitas,Tunupa tuvo varios rostros antes de ser el Ekeko actual
23 Ene
Las Alacitas y El Ekeko
22 Ene
La Paz, conocida también como Chuqiyapu Marka, es poseedora de múltiples tradiciones y fiestas andinas heredadas de la colonia y la república. Una de esas tradiciones es la feria de la Alasita que desde antes de la colonia se celebraba en honor del diminuto ídolo llamado Ekeko.
Se inicia cada 24 de enero y permanece por dos semanas en el área ocupada anteriormente por el zoológico municipal. Su mayor característica es la exposición de miniaturas elaboradas por los artesanos especializados en hojalatería, yeso, confección de ropa, comida, pastas, madera y otros.
Al Ekeko se le atribuyen poderes mágicos capaces de atraer la buena fortuna y la riqueza material. De ahí que se lo represente con semblante de un mestizo, vestido a la usanza de los cargadores, y cargado de víveres, electromotores, autos, billetes; todo en miniatura.
El Ekeko y su feria tienen un remoto pasado. Ni la misma tradición oral de los pueblos andinos coincide en una versión definitiva. Existen sin embargo esculturas y cerámicas que sugieren la veneración del dios desde la propia Tiwanaku. De lo que debe estarse seguro es de que las sublevaciones indígenas de 1781 y el sitio de Tupac Katari a La Paz, sumaron devotos de la virgen de Nuestra Señora de La Paz y popularizaron la creencia en el dios de la abundancia (Ekeko-Iqiqu).
De allí en adelante la religión católica y las creencias andinas volvieron a juntarse para dar origen a otra fiesta de rasgos mestizos y su feria. De allí que la Alasita (palabra derivada de Alasita, comprame pues, variación a su vez del verbo Althaña, comprar) sea la expresión de la religiosidad católica del pueblo y su inclinación de recurrir a las deidades andinas para alcanzar los favores de la fortuna y la salud.
Años después de los alzamientos indígenas, las autoridades locales institucionalizaron la procesión de la virgen cada 24 de enero y la consiguiente feria de artesanías. Los anales refieren una fiesta fastuosa, al extremo de que los propios curas y familias opulentas solicitaron aminorar tal derroche y suprimir las danzas de los originarios, por cuestión de «decencia». Se mantuvo en cambio la romería de la virgen; y ni en la república se volvió a la magnificencia de los años iniciales.
Desde entonces se acostumbra comprar miniaturas a las 12 del mediodía. Una vez challados (con coca, alcohol, esencias andinas) por el yatiri (sabio aymara), pasan por la bendición del sacerdote católico y son llevados a casa. Esta tradición se mantuvo y creció gracias a la migración del campo.
Ya se anotó que el Ekeko viene cargado de todo. Su apariencia urbana lo hace parte del mundo mestizo, donde el saco al estilo europeo se complementa con el pantalón hasta el tobillo del antiguo pongo aymara, el lluchu y las abarcas.
Su nombre está en la lista de personajes extraños, así de extraños como el Tío de la mina y el Kari Kari. Pero su condición benefactora requiere atenciones especiales, caso contrario puede invertirse su papel.
A las artesanías en miniatura, se suman los periodiquitos. El primero fue la «Epoca», 24 de enero de 1846, que medía 160 x 167 mm. a dos columnas y cuatro páginas, con el lema de: Dios, Patria y Libertad; con noticias, avisos, comunicados, humor. Fue todo un éxito. Este periodiquillo se editaba en la imprenta Paceña hasta 1860. Llegó hasta el número 20. Después, se publicarón otros periodiquillos con diferentes características los más llamativos fueron: «El Cholo» (1850), «El Artesanito» (1860), » El Gualaichito» (1864) y la «Pulga» (1866).
La feria cambió muchas de sus peculiaridades iniciales, como la compra de artesanías con botones amarillos, llamados «tapa balazos». Hoy se lo hace con dinero corriente.
Fuente: http://www.cultura.gov.bo/empresas/cultura/Fiestas_Tradicionales/alasitas.asp
Sillpancheria de Doña Cecilia
22 Ene| Tres hurras por la silpanchería de doña Cecilia | ![]() |
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| Escrito por Marcelo Paredes |
La medalla de la ciudad entregada a Doña CeciliaEl departamento de Cochabamba (Bolivia pura) tiene un plato estrella que bien pronto saltó al resto del país. De hecho, a día de hoy su tirón es incuestionable y se ha convertido en una auténtica representación de la gastronomía boliviana. Me refiero al silpancho. Se trata de una receta con una curiosa historia: fue doña Celia la Fuente Peredo la que innovó hace unos 60 años partiendo como base de una comida popular. Su aportación fue añadirle huevo y arroz. A esta dama le debemos muchos y buenos atracones… Desde entonces todo se extendió y hoy en día las calles de Cochabamba hay muchísimos lugares exclusivos para esta insignia culinaria. Por suerte, la sillpanchería de doña Cecilia sigue funcionando en la calle Lanza esquina calle Ecuador, aunque regentada por su hija. Obvio. Ingredientes: seis filetes de carne de res, una taza de pan rallado, dos cebollas picadas muy finas, medio tomate picado a cuadraditos, tres locotos pequeños muy picados, aceite, sal, pimienta, arroz hervido, papas y un huevo. Condimentamos los filetes con sal y pimienta, luego los golpeamos bastante sobre el pan rallados, para que queden muy delgados. Luego en una sartén con una fina capa de aceite caliente los freímos una vez que lo hemos empanado. Por otro lado sazonamos la cebolla, el locoto y el tomate con el aceite y con la sal. Se sirve cada silpancho sobre arroz y papas doradas en rodajas. Encima lo cubrimos con un huevo frito y lo decoramos alrededor del huevo con la ensalada de cebolla, locoto y tomate. Marcelo Paredes |
Alasitas: Origen, dinámicas y ritualidad
21 Ene| El origen de la Alasita se sostiene en mitos y leyendas | |
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–Las investigaciones del sociólogo especialista en patrimonio cultural, David Mendoza, muestran que la celebración de la Alasita y su relación con el Ekeko no han dejado evidencias escritas acerca de su origen. Sus antecedentes más conocidos están sostenidos en mitos y leyendas.Esta festividad de la miniatura se celebra en la ciudad de La Paz al mediodía de cada 24 de enero, y en diferentes fechas en el resto del país.Los autores más conocidos que escribieron sobre esta festividad fueron Antonio Paredes Candia, Rigoberto Paredes, Antonio Díaz Villamil, Carlos Ponce Sanjinés, Ernesto Cavour y Arthur Posnasky, cuyas obras están envueltas en leyendas y mitos sobre la feria y el personaje en miniatura.Mendoza elaboró un expediente sobre esta festividad, pero no detectó una evidencia histórica en los archivos del país sobre la tradición, aunque sí memorias orales que atestiguan la celebración.Una de las causas por las que no existiría documentación, según el investiador, habría sido «la colonización española que no permitió desarrollar ciertos sistemas de creencias; entonces la historia ha sido proscrita, atacada, por eso no se tiene bien definido (la fecha, la localidad de la Alasita) qué es el Ekeko, porque hay muchas interpretaciones».Para comenzar, el nombre de Alasita tiene diferentes significados, en aymara el más conocido es el reflexivo «cómprame». «Trata de la compra de las illas, ispallas (amuletos, imágenes), miniaturas con el atributo de volverse reales, en medio de un ritual celebrado por el yatiri (adivinador) a las 12.00. Antiguamente, indígenas de comunidades venían a la feria a comprar illas, ispallas, animales y semillas, y duraba un día hasta dos, pero hoy dura como 15 días».Las versiones sobre el origen geográfico de la festividad son diversas, pero coinciden en que sucede en la región andina de Bolivia. Unos autores dicen que es en Tiawuanaku (antes Kollasuyo), en los pueblos kallawayas (enclave quechua) y otros en Chuquiago Marka (ciudad de La Paz), todos en el departamento de La Paz.Sobre Chuquiago Marka, una versión dice que estaba formada por comunidades y ayllus, y la Alasita habría nacido en la actual zona de Santa Bárbara, antes ayllu Uturuncu. Posteriormente la exposición recorrió por la plaza Murillo, la plaza San Francisco, el paseo El Prado, la Terminal de Buses y la avenida Tejada Sorzano, hasta asentarse en el ex Parque de los Monos o campo ferial.Tampoco existe claridad respecto de la fecha de celebración. «La alasita se fue ubicando en una época, unos dicen en octubre, otros el 21 de diciembre (solsticio de verano), al final se quedó en 24 de enero, relacionado con la fiesta de Nuestra Señora de La Paz y después del cerco del caudillo Tupac Katari, en 1781». Esta afirmación fue abstraída de una obra de Antonio Díaz Villamil, pero Mendoza observa que no existen pruebas para afirmar que, evidentemente, en 1781 se haya instaurado oficialmente la Alasita. «Gran parte de los historiadores -afirma Mendoza- eran hijos de hacendados quienes les contaban lo que hacían los campesinos. Por ejemplo, Antonio Paredes, Rigoberto Paredes son hacendados y seguro recogieron de algunos cuentos de los indígenas (sobre la Alasita y el Ekeko) y le dieron una narrativa literaria. Por tanto, son cuentos de tatarabuelos a abuelos, lo más particular y sospechoso es que esta fiesta no existe en el campo. En fin, la leyenda no surge de la nada seguro tiene algún sustento». Tres versiones La primera versión que comparte Illatarco dice que la Alasita deriva del verbo aymara Alathaña (comprar), es una festividad sagrada de culto a la deidad andina de la reproducción y la fertilidad animal, vegetal y humana, de la buena fortuna, del amor y propiciador de las uniones sexuales (Ekeko), es además una festividad prehispánica celebrada en el Qhapaj Raymi cada solsticio de verano (21 de diciembre), caracterizada por la presencia e intercambio de dijes y miniaturas como símbolos de la tradición andina. La segunda explicación dice que Alasita proviene del verbo aymara Chhalaqa o Chhalaqasiña (intercámbiame). En el pasado habría sido un ritual sagrado (en el Qhapaj Raymi) dedicado al dios Sol con la presencia del Eqaqo Illa a través del intercambio de miniaturas illas, llallawas e ispallas que representan la fuerza reproductiva de los objetos, alimentos, animales y personas o símbolos con poderes reproductores y propiciatorios de producción y fertilidad. Una tercera versión señala que Alasita derivaría de la festividad incaica llamada Sitwa o Alaui Situa y sería una fiesta ritual del Eqeqo, de las takas y de las illas vinculadas a la fertilidad y a la salud, supuestamente realizada desde el 21 de septiembre hasta el 21 de diciembre. En conclusión Illatarco considera que actualmente la Alasita es «una festividad paceña de carácter cíclico y se caracteriza por la tradición de adquirir, intercambiar y/o comprar illas de muchos tipos y formas vinculadas a la producción agrícola y ganadera, a la fertilidad vegetal, animal y humana, y en general, al bienestar material, físico y espiritual». Tanto Illatarco como Mendoza coinciden en que no se conoce información fehaciente de esta fiesta en el momento de la fundación de La Paz. Una leyenda popular En ese contexto los campesinos Isidro Choquewanca y Paula Tintaya fueron separados por el patrón español Francisco de Rojas. El encomendero decidió trasladar a Paula la ciudad para que atendiera a su hija Josefa Ursula de Rojas Foronda, esposa del gobernador Sebastián de Segurola Marchain. Paula y la hija del español se refugiaron en un pequeño cuarto, custodiado por un Ekeko. La empleada guardaba maíz tostado, k’ispiña y charque de llama, provisiones que le eran enviadas por su enamorado Isidro. Al retornar de la batalla, Sebastián de Segurola encontró a su esposa alimentada, rodeada de alimentos donde antes no había y la imagen del Ekeko en la habitación. Segurola, mediante una Ordenanza en 1783, dispuso el cambió de la fiesta tradicional del Ekeko de diciembre al 24 de enero, fiesta de la Virgen Nuestra Señora de La Paz, para festejar la victoria española. Díaz Villamil relata que Segurola, agradecido por la provisión de alimentos, hizo que Isidro Choquewanca fabricara un idolillo con los rasgos de Francisco de Rojas, su suegro, con una carga de alimentos en sus manos y espaldas. El idolillo también circulaba en el día de la festividad de La Paz, el 20 de octubre. ![]() |
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Alasitas: Origen, Dinámicas y Ritualidad
19 Ene| Feria y encuentro con el imaginario colectivo paceño | |
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No sólo el hip hop, los graffiti o los festivales de teatro hablan sobre la cultura urbana de La Paz, la feria anual de Alasitas es otro elemento importante del moderno imaginario de los paceños. Un encuentro en el que se puede comprar cualquier objeto anhelado y posible de conseguir en la vida real, por lo que expresa la capacidad/aspiración productiva –y el deseo– de cada ciudadano.Para estudiar el fenómeno de la Alasita, que hasta ahora se expandido, según el diario La Razón, a 13 ciudades y cuatro países, el investigador Nelson Martínez Espinoza partió de un análisis de la cultura urbana paceña y de la producción de imaginarios sociales.Entonces, dice, la Alasita “es un evento sui generis de producción de imaginarios urbanos en la ciudad de La Paz”, un encuentro citadino que, salvo tal vez por el Carnaval, no se puede apreciar en otras ciudades de América Latina.Y es que al mediodía del 24 de enero de cada año, los habitantes de la ciudad de La Paz acuden a la feria (que luego se extiende hasta por tres semanas), instalada en distintos puntos de la urbe, para adquirir sus objetos de deseo en miniatura. Una casa, un carro, una computadora, un pasaje de avión, millones de dólares, todo en miniatura se pone al alcance de cualquier bolsillo.A pesar de ser un acto de masas, la satisfacción individual de participar surge de la identidad que vincula al ciudadano con su ciudad y su cultura.
Los emblemas principales de la Alasita son el antiguo dios de la abundancia (convertido ahora en Ekeko) y las illas (representaciones de objetos a escala), son los elementos indígenas de la festividad que se han conservado con sus respectivas mutaciones. Las illas, por ejemplo, representaban a los animales, la producción agrícola y otros elementos de la naturaleza, pero actualmente representan bienes materiales de consumo masivo.
Según Nelson Martínez, lo primero que llama la atención de la feria de Alasita es su carácter masivo y su capacidad de movilizar a casi toda la población, “una movilización cultural de identidad que se va expandiendo, (pues) tenemos registros (de que sucede) en Buenos Aires, el norte de Chile y Perú”.A pesar de que la identidad indígena aymara es la productora y reproductora de este fenómeno, se trata más bien de una miscelánea de visiones mestizas, católicas e indígenas que producen y reflejan un imaginario colectivo. “Es el imaginario de los ciudadanos expresado en las miniaturas para amplificar sus posibilidades de futuro, de metas de producción, de capacidad productiva”, dice Martínez. Y esto significa que las personas acuden a buscar aquello de desean, pero a la vez aquello que tienen posibilidades de conseguir en la vida real. Martínez explica que en la Alasita de La Paz se expresa “el imaginario que tiene que ver con capacidad productiva (individual), no es un imaginario que se da en función a la capacidad de acumular riqueza y bienes”. A pesar de ser un encuentro masivo, las personas acuden a la Alasita en función de intereses personales y no de una receta colectiva. Lo que se compra o se desea no es para la comunidad, sino para sí mismo y para su entrono familiar. “Eso define una acción específica en la feria de Alasita –dice Martínez–, uno va a buscar lo que puede lograr, lo que ansía, lo que uno espera y desea”. Por eso se trata de un ritual en el que las personas se marcan una meta a futuro. Una vez que las personas adquieren sus objetos de deseo, suelen ir a bendecirlos con el sacerdote católico o con el yatiri (adivino aymara), o a ambos sin importar el orden. Martínez dice que esto también es importante porque cada quién construye su propia norma dentro del mismo ritual. El investigador conoció a un grupo de bolivianos en Canadá, por ejemplo, que obligaba a los demás a elevar una oración antes de empezar el ritual de la compra, etcétera. Esa costumbre puede continuar o desaparecer, sólo es una demostración de que pueden añadirse elementos nuevos constantemente, como parte de una construcción colectiva e imaginaria. Alasita es, por tanto, “ese imaginario poderoso que ha subsistido por cientos de años y que hace que los paceños se encuentren con su identidad, pidiendo algunos objetos o sueños anhelados para fijarse como meta y, en función a eso, establecer su ritmo de vida”. Martínez advierte que a pesar de que a lógica de vivir en ciudad distancia a un ciudadano de otro, esta práctica de cultura urbana paceña congrega a todos en un escenario (Alasita) para encontrarse en un acto ritual y de entretenimiento. El comunicador e investigador de las culturas urbanas Nelson Martínez Espinoza puede ser contactado a través del correo pucarani@gmail.com.
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Cuatro Manjares de la Alasita
18 EneLa feria paceña trae consigo una variedad de comidas que son características de la fecha.
Hay comidas cuyo sabor se debe a la tradición de comerlas en alguna fecha específica del año, la Alasita no pasa desapercibida al paladar, y es que el tradicional plato paceño, los deliciosos churros, el exquisito api con pasteles, acompañado de unas películas o el simple pero igualmente sabroso choclo con queso, son algunas de las propuestas gastronómicas que no faltan en el recorrido a la feria.
Un paseo para el paladar. Primitiva Villarroel, vivandera del mercado Kollasuyo, afirma que el plato paceño es un plato característico de la fiesta de las miniaturas, porque representa abundancia a través de los granos de choclo y las habas, ingredientes principales.
Según explica, “el plato paceño tiene choclo, papa con cáscara, habas, queso y su llajuita con quirquiñita y huacataya, hoy por hoy, en muchos casos le han implementado la carne, aunque es un ingrediente opcional”.
Entre las opciones dulces, un buen vaso de api puro o mezclado, acompañado de un pastel con abundante queso o buñuelo bañado en miel de caña, nunca viene mal, sobre todo si es frente a una pantalla que proyecta los filmes “clásicos” de siempre. el precio de api y pastel asciende a los siete bolivianos.
Churros en cono. Otro bocadillo dulce obligatorio en el recorrido de la feria son los churros, cuestan seis bolivianos la docena, y generalmente los sirven espolvoreándoles azúcar impalpable.
En la lista no pueden faltar las pequeñas pero sabrosas minitortas y pasteles con crema, que reflejan el arte y las habilidades de las vendedoras en la repostería. La venta de este producto es por docena y uno puede escoger entre la amplia variedad de pastelillos.
Sin duda alguna, nadie puede resistirse al exquisito sabor de un choclo caliente acompañado de una tajada de queso, un aperitivo que forma parte de la tradición.
Los churros, una delicia de origen español. Los churros son un alimento típico de España; según la tradición, este alimento se lo consume acompañado de un chocolate caliente cuando hace frío.
En La Paz, esta masa dulce es un contraste de sabores equilibrados, la dulzura con los aromas salados y aceitosos del crujiente churro hacen una pareja ideal.
Otras bocadillos. Aparte de las golosinas mencionadas, en la feria se puede encontrar variedad de comidas y postres según los gustos, que año tras año son característicos por sus pequeños tamaños y por su excelente sabor.
Gustito paceño
A la siguiente receta se le puede añadir un asado o una chuleta jugosa, todo depende del gusto.
Plato paceño
He aquí una receta de uno de los más exquisitos platillos de la tradicional Feria de la Alasita.
Ingredientes
- 8 choclos tiernos frescos,
- sin chala
- 1 kilo de habas verdes
- desenvainadas
- 8 papas con cáscara
- 4 quesillos frescos o
- queso paceño
- 1/4 taza aceite o manteca
- para freír el quesillo
- 1 taza llajua
Preparacion
Poner agua a fuego fuerte en una olla, cubriendo el fondo con bastantes chalas de choclo. Una vez que el agua hierva, añadir los choclos y las habas, separados también por chalas. Añadir las papas con cáscara bien lavadas, cubrir nuevamente con chala y dejar cocer.
Poner el aceite en una sartén a fuego fuerte; cuando esté caliente, freír los quesillos o tajadas de queso paceño partidos en dos redondeles.
Servir en cada plato un choclo,.
habas, papa y medio quesillo frito y acompañar con llajua. El secreto es comer con las manos…
El achachairú desata una fiesta comercial en Porongo
17 EneExisten 300 productores y una superficie de 700 hectáreas con árboles que este año registran una producción abundante. Este domingo se realizará la Fiesta del Achachairú en Terebinto
Lo que faltan son manos. Manos para cosechar esos frutos anaranjados que cuelgan de los árboles de achachairú en el municipio de Porongo.La fiesta ya está desatada y no parará hasta que caiga la última fruta. Por las calles de Porongo transitan vagonetas con canastas en sus parrillas y se meten a los campos donde la cosecha arranca antes de que salga el sol.Todos los datos son alentadores. Ángel Meneses, director de Desarrollo Productivo del municipio de Porongo, dice que existen 300 productores que tienen plantaciones en 700 hectáreas. Tan bien les va que se estima que la producción llegará a superar los tres millones de frutos o su equivalente a 3.400 canastas. Eso, en plata es más o menos Bs 784.00 que queda en el pueblo, puesto que los intermediarios doblan el precio en los mercados de Santa Cruz de Bs 20 a Bs 40 el cien de achachairú.Don Juan Ibáñez es uno de los productores tradicionales de Porongo y, cada vez que mira sus árboles, una sonrisa amplia se le dibuja en su rostro. La forma en la que él, como otros, cierra el negocio, es que vende toda su producción a una persona, quien se encargará de realizar la cosecha y de hacer llegar las frutas hasta Santa Cruz.Jovita Rivera es una de las que se dedica a comprar el producto cuando aún está en los árboles, contrata a dos cosechadores y por la madrugada llega a La Ramada para comercializar los achachairuses. “Cuando llego al mercado los comerciantes me quitan de las manos los frutos porque hay mucha demanda”, dice emocionada.http://www.eldeber.com.bo/el-achachairu-desata-una-fiesta-comercial-en-porongo-/140117233019
Diccionario Aimara – Quechua
16 EneLes sugiero tener a mano estos enlaces pues con ellos puede traducir palabras escritas en quechua o aimara, que suelen aparecer en mi blog.
http://www.katari.org/diccionario/diccionario.php
http://www.folkloredelnorte.com.ar/diccionario.htm
http://www.perou.org/dico/index.php?lg=es
http://www.profesorenlinea.cl/ChileFolclor/DiccioQuechuaAymara(f)-%20(g).htm













































La medalla de la ciudad entregada a Doña Cecilia








Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


Muchas gracias por los comentarios y las visitas.
… liked this!
Maravilloso! Como siempre, un agrado tu blog. Un fuerte abrazo de argentina!
Muy bueno!
Buen post! Te mando un abrazo grande desde argentina, siempre es un agrado leerte :)
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.