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Ají de lengua

9 Oct

Víctor Montoya

La lengua es un órgano muscular importante en la vida de quienes la poseen. Quizás por eso se dice que Dios nos concedió la lengua para tres propósitos bien diferenciados: la función verbal, la función nutritiva y la función erótica; ésta última nos diferencia a los humanos del resto de los animales, pues la lengua -y no sólo la verbal- es la más eficaz embajadora de la pulsión sexual, así se insista en que el sexo no está dentro de la boca, ni entre las piernas, sino en la cabeza.

Víctor MontoyaNació en La Paz, en 1958. Escritor, periodista cultural y pedagogo. Vivió en las poblaciones mineras de Siglo XX y Llallagua. En 1976, como consecuencia de sus actividades políticas, fue perseguido, torturado y encarcelado. Estando en el Panóptico Nacional de San Pedro y en el campo de concentración de Chonchocoro-Viacha, escribió su libro de testimonio ?Huelga y represión?, hasta que en 1977, tras ser liberado de la prisión por una campaña de Amnistía Internacional, llegó exiliado a Suecia.

Cursó estudios de pedagogía en la Escuela Superior de Profesores, en Estocolmo. Dictó lecciones de quechua en institutos, coordinó proyectos culturales en una biblioteca y ejerció la docencia durante varios años. Ha publicado: ?Días y noches de angustia? (premio nacional de cuento, UTO, 1984), ?Cuentos Violentos? (1991), ?El laberinto del pecado? (1993), ?El eco de la conciencia? (1994), ?Antología del cuento latinoamericano en Suecia? (1995), ?Palabra encendida? (1996), ?El niño en el cuento boliviano? (1999), ?Cuentos de la mina? (2000), ?Entre tumbas y pesadillas? (2002) y ?Fugas y socavones? (2002). Dirigió las revistas literarias ?PuertAbierta? y ?Contraluz?. Escribe para una veintena de publicaciones en América Latina y Europa.

Es miembro de la Asociación de Escritores Suecos y del PEN-Club Internacional. Participó en el Primer Encuentro Hispanoamericano de Jóvenes Creadores, Madrid, 1985, y fue uno de los principales organizadores del Primer Encuentro de Poetas y Narradores Bolivianos en Europa, Estocolmo, 1991.

Su obra mereció premios y becas literarias. Tiene cuentos traducidos y publicados en antologías internacionales. Es redactor responsable de la edición digital de Narradores Latinoamericanos en Suecia: http://www.narradores.cjb.net.

La lengua, como pocos órganos del cuerpo, tiene una libertad de movimientos en todos los sentidos y direcciones -proyecciones hacia afuera, retracción, descenso, elevación, desplazamiento lateral, acortamiento, arqueamiento y rotación-. Presenta, asimismo, un revestimiento superficial de mucosa, que rodea completamente su cara superior o dorso, donde están las «papilas gustativas», con sus diversas formas y tamaños.

La lengua, que sirven para comer y sonreír, pero también para articular sonidos y palabras, es la protagonista principal de los primeros amores, el instrumento con el cual se penetra por vez primera en el cuerpo húmedo de la mujer amada. No en vano los enamorados, estén donde estén, acercan sus labios y se comen a besos, aun sabiendo que la lengua es la mejor portadora de los bacilos o bacterias.

La lengua de vaca, a diferencia de la lengua de gato -seca, roja y puntiaguda-, tiene la forma de una horma de zapato y la piel semejante al escroto por la presencia de granos y grandes pliegues rugosos. A primera vista, por el aspecto que presenta su superficie granulada, no despierta el apetito ni del más hambriento, pero una vez preparada tal cual manda la receta y la tradición culinaria, es como cualquier otro manjar que obliga a chuparnos los dedos.

Cada día, cuando nos sentamos a la mesa dispuestos a reponer energías, se nos asoman a los ojos y a la punta de la lengua las ganas de satisfacer nuestro paladar tanto como la necesidad de una obligación nada penosa. Y si en la mesa, llena de vasos, platos y utensilios, se nos sirve un humeante ají de lengua, entonces no queda más remedio que acompañarlo con una botella de cerveza o vino añejo, para estimular el apetito y acelerar el sistema digestivo.

Así, ¡a quién no se le hace agua la boca! Se dice que el fin de toda labor culinaria, aparte de ser saboreada y compartida, es el de satisfacer el gusto y no el apetito, como el «gusto» de comerse un ají de lengua no siempre tiene que ver con el «gasto», sino con la destreza de las manos que lo han preparado. Ahí tenemos el caso de una amiga que, cada vez que la visito, con la debida antelación, me invita de mil amores un plato de ají de lengua, pues corresponde a esa estirpe de mujeres que gozan de la vida, la buena comida, la buena bebida y la poca vergüenza. Aparte, es una cocinera que domina el sabio secreto de seducir al hombre más por el estómago que por la cabeza.

A estas alturas de la crónica, más de uno se estará preguntado cómo diablos se prepara el ají de lengua. En principio, para ser más explicito, aclararé que hay una variedad de platos que contienen como base a la lengua: lengua al ajillo, lengua encebollada, lengua mechada, lenguados al gratín, lenguados fritos, lengua en salsa de perejil, lengua de escarlata y, entre ellos, el suculento ají de lengua, ese plato «mama q‘onqachi» (que hace olvidar a la madre), cuya preparación es tan sencilla como comerse un pan con queso.

La lengua suele venderse limpia, pero de ser necesario se limpia sebos y pellejos, se lava y se mete en la olla a presión junto con los ingredientes y condimentos, empezando por el agua y la sal. Y por si las moscas, se recomienda no comprar la lengua de una «vaca loca», cuya enfermedad tiene el nombre científico de «encefalitis bovina espongiforme», que produce una degeneración del cerebro, una parálisis total y, como si fuera poco, una muerte fatal. Tampoco es recomendable comprar la lengua de una vaca belga, engordada a plan de hormonas y compuestos químicos, para evitar que después del gusto nos venga el susto.

Según los cocineros más expertos no hay nada más sabroso que comer ají de lengua después de una inolvidable borrachera, puesto que el ají, sobre todo el colorado y a veces el amarillo, tiene la propiedad de devolvernos a los cinco sentidos y a la realidad concreta. Además, el ají es un condimento importante en el cocido de la lengua; le concede un color particular y un saborcito que suele picar dos veces: al comer y…

Ahora bien, no se vayan a creer que por mucho comer ají de lengua, con ajos y pimientos, a uno se le escapen más los sapos y lagartos por la boca, y menos aún que se llegue a conseguir por este medio el don de la palabra de los «piquitos de oro», como Cicerón, Fidel Castro o Marcelo Quiroga Santa Cruz. ¡No señores! El ají de lengua no sirve para ponerse más hablador y dicharachero, ni para mejorar la lengua del Inca o de Cervantes, sino, simple y llanamente, para satisfacer el paladar más exigente de los entendidos en el arte culinario.

El ají de lengua, como ustedes mismos podrán constatar a la hora de comer, es un plato que tiene el prodigio de recrearnos la fantasía y ofrecernos un saborcito boliviano, aunque nomás sea por un cachito, como suele ocurrir con las buenas costumbres de quienes viven más para comer que para vivir, conscientes de que no es lo mismo comer cando se puede sino cuando se quiere.

En casi todas las culturas y épocas, tanto las mujeres como los hombres, le han dedicado a la lengua poemas, relatos, tratados, proverbios y hasta uno que otro chiste de doble sentido, como el de ese niño precoz y pícaro que un día le preguntó a su maestra: «¿Quiere que se lo toque la cucaracha con la lengüita?». La maestra, sin dudar de la inocencia infantil, aceptó el pedido. Entonces el niño sacó la lengüita y se puso a cantar: «La cucaracha/ la cucaracha/ ya no puede caminar…».

La lengua, por ser un órgano vital tan antiguo como el hombre, es un tema que provoca discusiones y controversias, pues de ella hablan desde los doctos miembros de las Academias de la Lengua, hasta las comadres chismosas acostumbradas a batirla. Y, por añadidura, nadie está a salvo de ser «pelado» por una lengua viperina -como la de una suegra- o de ser redimido por la lengua piadosa de quien habla con el corazón en la boca.

Aquí los dejo, con la esperanza de que se animen a preparar un exquisito ají de lengua, aunque nomás sea para rendirle tributo al cocinero anónimo que tuve la ingeniosa idea de convertir en un manjar la lengua de vaca.

Reglas Generales para los Germinados

5 Oct

Saiku

REGLAS GENERALES PARA LOS GERMINADOS :

–los brotes deben estar húmedo, pero nunca empapados.
–la temperatura ideal es cerca de los 21°.
–mojar regularmente los brotes, de ser posible en los mismos horarios
2 a 4 veces por día, según el clima.
–dar a los brotes espacio suficiente para que se puedan extender libremente y que no les falte el aire.
–si baja la temperatura, cubrir todo con un paño para conservarlos convenientemente.
–el lugar debe ser tranquilo, aireado y no muy iluminado.
–como los brotes, son muy sensibles entre mayor sea la armonía del ambiente, más propiedades sutiles tendrán, porque son como esponjas que absorven todo lo bueno y lo malo de las cercanías.

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=216885278421588&set=a.187501844693265.36475.187494758027307&type=1

Es un placer leer todas y cada una de sus publicaciones!

La Leyenda de los palillos chinos

4 Oct

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Los palillos chinos son unos cubiertos muy especiales: a pesar de su sencillez, cumplen, sin embargo, diversas funciones, tales como coger alimentos, mezclar, picar, cortar, etc.

Se originaron en China, y su uso ya tiene más de 3000 años de historia.

Existen varias leyendas interesantes sobre los palillos, pero una de las más famosas es ”Dayu Zhishui yu Kuaizi”.

Esta leyenda tiene lugar en la época de los reyes Yao y Shun, en la cual, por mandato del emperador Shun, el soldado Da Yu tenía como misión el encauzamiento de las aguas del río, causantes de terribles inundaciones en la región.

Al aceptar la orden del emperador, Da Yu juró que iba solucionar este problema para el pueblo.

Así, aunque durante su misión pasó tres veces por la puerta de su casa, siguió de largo a pesar de la añoranza que sentía por su familia. Luchaba día y noche contra el diluvio, sin permitirse desperdiciar ni siquiera un solo minuto para descansar, comer o dormir.

Una vez, navegando DaYu llegó hambriento hasta una isla pequeña. Allí sacó una olla y se puso a cocinar carne. Al hervir, se dio cuenta de que no podía sacar la comida con la mano, ya que el agua estaba demasiado caliente. No obstante, como no quería desperdiciar tiempo esperando a que se enfriara, cortó dos ramitas y con ellas sacó la carne de la olla y empezó a comer.

Desde entonces, cada vez que cocinaba usaba finas tiras de bambú y ramitas para sacar la comida del agua hirviendo, aprovechando de este modo el tiempo para seguir trabajando y solucionar el problema de la inundación lo antes posible.

Con el paso del tiempo Da Yu fue adquiriendo destreza en el uso de estas nuevas herramientas y cogía con comodidad la comida. Sus subordinados lo veían comer con la ventaja de no quemarse ni mancharse las manos, y pronto todos empezaron a imitarlo, generalizándose de esta manera el uso de los palillos chinos.

Sus supersticiones

Los palillos chinos, además de sus usos y costumbres, tienen algunas prohibiciones supersticiosas.

Por ejemplo, como tradicionalmente en los funerales se encienden inciensos para los muertos, el acto de clavar los palillos en el arroz, por su semejanza con este rito, es visto como una falta de respeto y no es aceptado.

Recuerdo una vez, cuando era pequeña, que le llené un cuenco de arroz a mi abuelo y dejé clavado los palillos en el arroz: recibí una terrible reprimenda de mi familia, y desde entonces supe que nunca más tenía que hacer eso. Además, tampoco se puede golpear los platos con los palillos, ya que los mendigos son los que hacen esto para llamar la atención de la gente y así recibir alguna limosna.

Es por eso que este acto es considerado muy desagradable. Muchos chicos, mientras esperan a que sus madres les preparen la comida, golpean con los cubiertos, y esto les hace recibir un llamado de atención por parte de los ancianos de la casa. Por más que los abuelos quieran a sus nietos, cuando se trata de tradición y costumbre no dejan que estos actos pasen desapercibidos.

Para más información
http://www.aprendechinohoy.com/blog/?cat=11
http://www.aprendechinohoy.com/blog/?p=269

Como comer con palillos Chinos

1. Poner un palillo entre la palma y la base del pulgar, usando el dedo anular (el cuarto) para sujetar la parte inferior del palillo. Con el pulgar, empújese el palillo hacia abajo mientras el dedo anular lo sujeta hacia arriba. El palillo debe quedar inmóvil y muy estable.

2. Usar las puntas de los dedos pulgar, índice y corazón para sujetar el otro palillo como un lápiz. Las puntas de los dos palillos deben quedar alineados.

3. Girar el palillo superior arriba y abajo hacia el palillo fijo inferior. Con este movimiento puede cogerse comida de tamaño sorprendente.

4. Con suficiente práctica, los dos palillos actúan como un par de pinzas.

Truco: Para un manejo más fácil al principio, sujetar los palillos por su punto medio, como haría un niño. Si se tiene destreza, sujetar los palillos por los extremos superiores para un mayor alcance y aspecto más adulto.

Si no se alinean las puntas, será difícil sujetar las cosas. Para ello, sujétense los palillos verticales con uno de los extremos tocando ligeramente la mesa, y empújense suavemente hacia abajo o déjeselos resbalar entre los dedos hasta que queden alineados. De esta forma también puede corregirse la sujeción y posición en la mano.

Con práctica, es posible realizar los anteriores pasos uno y dos simultáneamente, tomando los palillos con una mano, con un único movimiento fluido y continuo, corrigiendo la sujeción de ser necesario.

Hay varios tipos principales de palillos:

Chinos: palillos largos de madera que se estrechan en una punta redonda

Japoneses: palillos largos de madera que se estrechan en un extremo puntiagudo

Coreanos: palillos cortos de metal que se estrechan en un extremo romo, aunque también los hay de madera

Vietnamitas: palillos medianos, normalmente planos que se estrechan en un extremo romo, tradicionalmente de madera pero actualmente también de plástico

http://www.alimentacion-sana.com.ar

Jardinería urbana

3 Oct

 Para una buena alimentación y una conciencia ecológica

Xavier Calluaud (Australia) ha diseñado el Urb Garden, una jardinera vertical para interiores o espacios muy reducidos que es la solución perfecta para aquéllos que les gusta la jardinería, se preocupan por comer cosas sanas y tienen una conciencia ecológica.

Se trata de un mueble que incluye lombricomposta, su propio sistema de riego y cubículos para plantar. Funciona así:

Los restos de comida se colocan dentro de la lombricomposta (1), la cual produce un fertilizante líquido; se agrega agua a esto (2),´luego se bombea el líquido (3) hasta un tanque contenedor (4) y gotea hacia las plantas (5); finalmente, el exceso de líquido se drena de vuelta al tanque (6) para que el sistema lo recicle.

No sé a ustedes, pero a mí me parece GENIAL. Vivo en una ciudad y me encanta la idea de tener mi propio huerto, jardín y lombricomposta en mi departamento.

By 

http://es.makezine.com/2010/01/31/jardinera_urbana_para_una_buena_alimenta/

La crónica gastronómica

2 Oct

Ramón Rocha Monroy

Es curioso que en Bolivia no haya propiamente cronistas gastronómicos, a diferencia de otros países, en los cuales sus columnas son muy apreciadas.

Ramón Rocha Monroy

Ramón Rocha MonroyOjo de vidrio: Publicó las novelas: ¡Qué solos se quedan los muertos!-Vida de Antonio José de Sucre (Ed. El País, 2006), Potosí 1600 (Premio Alfaguara 2001), Ladies Night, La Casilla Vacía, Ando volando bajo (Premio Guttentag 1994), El run run de la calavera (Premio Guttentag 1983), Allá Lejos (Ed. Los Amigos del Libro, 1978). Inició su carrera literaria con Pedagogía de la Liberación (Premio Franz Tamayo de Ensayo 1975). Tiene dos libros de crónica gastronómica: Crítica de la sazón pura, Todos los cominos conducen aroma y La importancia de vivir en Cochabamba. 

Miguel Esquirol, boliviano estudiante en Ohio, me dice: «Las crónicas gastronómicas lamentablemente no son un formato periodístico muy común. Es necesario un periodista de buen estómago y de un amor por la vida, además de sutil pluma y paladar. Si sabe cocinar mejor, si puede citar filósofos del buen comer y no le importa codearse con chóferes de autobús y pescadores de arrabal mucho mejor. En un diario acostumbrado a la inmediatez no es común encontrar una buena crónica gastronómica y las columnas gastronómicas han sido sustituidas por publicidades de restaurantes con ofertas de alitas de pollo gratis.» El Chavito Sanzetenea se muestra » constantemente pendiente de todo lo que se escribe sobre comida y drinks»; en tanto que Andrés Laguna me dice: » A pesar de no ser el tipo de lectura al que más tiempo le dedico,

intento leer todo tipo de crónicas gastronómicas»; y Leticia Herrera confiesa: «No leo crónicas gastronómicas de manera asidua pues desconozco que se cultive el género y se difunda regularmente. Agradecería si me dan pistas para encontrarlas, seguro las leería.»

Pues ahí van, Leticia, algunas buenas pistas: Miguel Esquirol juzga que su cronista favorito es el detective Pepe Carvhalo y su ayudante y cocinero Biscuter, personajes creados por Manuel Vazquez Montalbán, y los artículos de este último sobre comida. «Pero también tenemos al Ojo de Vidrio al que seguimos en religiosa procesión por todos los restaurantes que recomienda, e incluso los alimenticios y deliciosos textos de Mariana Ruiz, de su libro «Los secretos de Rosalba». «Pero, agrega, quizás uno de los libros que más me enseñó, no sólo sobre comida sino sobre historia, antropología, geografía, fue el fabuloso texto: «Historia de la gastronomía española» de Manuel Martinez Llopis, un gran escritor/gastrónomo español.» Recomienda también un blog: The Amateur Gourmet ( http://www.amateurgourmet.com/. Lo he consultado y es muy sugerente.

Andrés Laguna se complace en mostrar su temprana erudición: «Hay varios que me parecen notables. Aunque no estoy seguro que sean cronistas. Suzi Baker, Mohamed Naceur, Ben Arab Helene de Bishop, entre otros, hicieron un trabajo fabuloso en el diccionariode las cocinas del mundo de Laurousse, mi libro de cabecera por excelencia, el objeto que me saca de cualquier depresión. Ese tremendo libro de Beatriz Rossells, «La gastronomía en Potosí y Charcas…», es otra maravilla, descubrirlo fue como descubrir a Homero o a Kusturica. Y cuando Mariana Ruiz me pasó el libro de Abel Gonzáles «El elogio de la berenjena», me sentí tan feliz…. no se puede explicar el sentimiento. Hay un chef que me encanta, del que aprendí muchisimo,que no es un cronista pero su forma de cocinar es narrativa, es un inglés, se llama

James Martin. Un hijo de puta genio. Last but not least, la mejor cronista, mi favorita, es una cronista oral, mi abuela Estela Quiroga. Escucharla contar cómo se debe planchar (con una plancha de ropa) con azúcar al jamón, es pura poesía.»

Estos tips son para Leticia Herrera, que tiene también sus astucias. «Leonardo da Vinci y su manual de conducta para ir a la mesa me parecen excelsos. Las crónicas que leo suelen están inmersas a mitad de una novela.»

http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007042403

En la corte de Huayna Capac

31 Mar

 

 

En la corte de Huayna Capac
Cuentillo escrito con recetas de Rita del Solar
No sé qué elogiar más, si la hospitalidad del emperador Huayna Capac, según la solicitud que hice para publicar un reportaje en este medio que circula bajo la cauta dirección de Tupac Chávez, o la belleza de Cusi Pusy, una de las concubinas del Inca que lo esperaba en Tiwanaku. Serían las cinco de la mañana cuando la guardia del emperador me despertó para iniciar la entrevista. Salí de una habitación ubicada en la base de la pirámide de Akapana y pude distinguir en la penumbra la silueta de Huayna Capac descendiendo por la escalinata desde la puerta del dormitorio real, mientras conversaba con sus consejeros locales. Hablaban una jerigonza de aymara y quechua a una asombrosa velocidad de lengua. El señor Capac transitaba de uno a otro idioma como una avispa y los consejeros festejaban cuando me acerqué a saludarle. Vestía ropas talares de fina lana de vicuña que le llegaban a los pies y un ch’ulu de colores que le protegía la cabeza y las orejas del intenso frío de la madrugada. Me sumé al séquito y nos acercamos a la portada de Kalasasaya para recibir el primer rayo del Sol. El emperador presidía el cortejo y los sacerdotes que esperaban le alcanzaron un k’eru donde humeaban cortezas fraganciosas traídas de Sorata. Pronunció alabanzas que los sacerdotes repitieron en dulce salmodia y de ese modo se inició la jornada. Tan absorto estaba con la ceremonia que no vi el cortejo de ñustas que servían el desayuno mirando al sol naciente que lanza su primera luz por el portal de Kalasasaya: Api de maíz morado para calentar a quien madruga y Llauchas de Mama Juana. Qué deliciosa la morada textura del api, así como las picantes empanadas con queso líquido de leche de llama primeriza, y qué gran tipo el emperador cuando comentaba las cosas menudas de su solar imperio a los risueños sacerdotes que lo escoltaban. Poco después se retiró para atender asuntos de Estado y eso me dio tiempo para divisar la planicie desde la cúspide de Akapana y disfrutar del esplendor de esa ciudad de oro y piedra que desafiaba el brillo del Padre Sol. Cerca del mediodía fui convocado por dos edecanes incaicos para acompañar a Huayna Capac al almuerzo de gala que las ñustas habían preparado para el solsticio de primavera. Una morena dulce y definitiva me sirvió un yungueño de coca que rociaba la Ocopa de papas andinas y los anticuchos de corazón en zumo de jallpahuaica. No era mi propósito conversar con el emperador, tan sólo quería observar un día de su vida, pero disfruté de su buen humor y sus comentarios de hombre de mundo que arrancaban olímpicas carcajadas a los cortesanos. Huayna Capac había vivido tanto y en lugares tan distintos durante su celeste reinado, que tenía la palabra precisa y la sonrisa perfecta para cada episodio del día. De pronto volvieron las ñustas llevando en una gigantesca bandeja de oro la entrada del banquete: Trucha al singani con camotillos del Inti, que manjares que literalmente se deshacían en mi paladar como un suspiro solar, dejándome una dulce morriña de hierbas humildes. No me recuperaba aún de esa andanada de delicados sabores cuando llegaron los platillos siguientes: un Chairo chuquiaguino con mil y una hierbas y un Lojro Yungueño. Festejé la soltura del emperador al condecorar cada cucharada de esos delicados y caldosos platillos con jallpahuaica de ají amarillo y huacataya finamente picada. Lo imité, pero apenas pude apagar el incendio palatino con una prodigiosa tutuma de chicha de quinientas alpacas de fuerza.
Huayna Capac notó mis tribulaciones y pronunció un comentario sobre mi castidad palatina que arrancó carcajadas de la Corte. A estas alturas no sabía dónde dirigir la mirada, si al esplendor de la mesa imperial o a la belleza de las ñustas, pues es sabido que el ají despierta la sensualidad. Una de ellas me trajo, solícita, el Plato de Fondo: Solomillo de llama a la chicha culli, Quinua real al horno con charquecán deshilado y Paltas con caviar de trucha en vinagreta de mandarina. Cada bocado de carne de llama era como un beso virginal. Para evitar el pasmo y el soponcio, sentí que debía atenuar esa sensación extrema con el sabor neutro de la quinua, pero entonces arremetía la caricia de la palta con caviar de trucha y me restaba peligrosamente el conocimiento. Aun así pude contenerme, mientras la ñusta que me había tomado a su cargo por instrucciones del Señor, me sonreía exhibiendo su tentadora dentadura de choclo tierno, y me alcanzaba el Segundo Plato: Nogada de colitas de vicuña de leche, Tomates en salsa de kirkiña y Queso humacha con papas runas y tuntas. ¿Puede algún mortal resistir esa ofensiva sensual a sus papilas gustativas? ¡Qué combinación más sabia y sugestiva! ¡Y qué levedad de vientre, satisfecho hasta el fondo del alma pero como si no hubiera ingerido sino mariposas! En eso volvió la ñusta, le pregunté su nombre y podría jurar que era tan gracioso como el nombre de la concubina del emperador, pues se llamaba Miski Ñuñu. Me traía el postre: Islotes del Titikaka con chirimoya en crema de lujmilla y tayachas con miel. No me supe dominar y me la llevé postre y todo al dormitorio.
Hoy que escribo estas líneas me siento triste y nostalgioso mientras revivo las últimas y afectuosas palabras de Huayna Capac, que tuvo la amabilidad de visitar la cocina y estampar un sonoro beso en la mejilla de la autora del banquete, Panca Rita del Sol. Tuve el honor de saludarla mientras escuchaba la advertencia del Inca antes de partir al Cusco: “No olvides, Vidriu Ñawi, que éste es un menú de fiesta, porque en campaña sólo comemos pito de cañahua y tostado de chuspillo con leche de llama”.

posted by OJODEVIDRIO 

trancapechoboliviano.blogspot.com

Mezclas de hierbas aromáticas

30 Mar

 

La Gastrocinemia

De la misma forma que las especias se combinan para conseguir mezclas que enriquezcan nuestros platos y que resulten atractivas para nuestro olfato y nuestro paladar, así también puede hacerse, y se hace, claro está, con las llamadas hierbas aromáticas. Y como ocurre con las especias, estas mezclas de hierbas, aún con el mismo nombre, varían dependiendo de la disponibilidad de los ingredientes y hasta de la inspiración quién las haga, como las célebres fines herbes francesas, compuestas originalmente de cebollino, perifollo, estragón y perejil pero a las que se añade a veces mejorana, o los llamados atadillos (el bouquet garni francés) de laurel tomillo y perejil a los que también puede agregarse estragón y mejorana. Todas estas mezclas pueden adquirirse en el mercado, pero todas ellas, y cualquier otra que se nos ocurra, pueden elaborarse en nuestra cocina sin ninguna dificultad.

Atadillo. Como ya decía, se trata del conocido bouquet garni de la cocina francesa. Esta expresión que podría traducirse por ramillete variado, o quizá ramillete surtido, debe su nombre popular español a que se presenta en forma de pequeño paquete de hierbas atadas para mantenerlas unidas durante la cocción y poder retirarlas fácilmente al servir el plato. Los ingredientes cásicos para preparar un atadillo son el laurel, el tomillo y el perejil, aunque en ocasiones, y dependiendo de en qué receta vayamos a emplearlo, puede incluirse también albahaca, ajedrea, estragón, orégano… o envolver las hierbas elegidas en un trozo de hoja de puerro. Su elaboración es muy sencilla: ponga juntas las hierbas y átelas con un trocito de bramante o envuélvalas con la hoja de puerro y ate también para mantener unido el paquete. El atadillo suele emplearse para dar aroma a los caldos, así como en guisos de carne y aves o sopas. Debe añadirse al final d la cocción para conservar todo su perfume.

Hierbas provenzales. Esta mezcla, elaborada generalmente con hierbas secas, y original de la Provenza como su propio nombre indica, se compone habitualmente de orégano, tomillo y ajedrea, aunque como de costumbre es posible encontrar otras combinaciones que incluyan romero, albahaca, mejorana… de forma que si queremos preparar nuestra mezcla favorita sólo hay que tener en cuenta la potencia del perfume de cada una para conseguir unas proporciones armónicas y que no sobresalga alguna en exceso, matando el aroma de las demás y guárdelas en un recipiente hermético. Su uso es tan variado como queramos, pues su delicado sabor hace que esta mezcla resulte ideal tanto para enriquecer una salsa de tomate, como para añadir a guisos de carne, conejo y aves. Es un buen acompañante de la pasta, los gratinados y el pollo asado, y su perfume ligeramente picante potencia el sabor de parrilladas y carnes a la barbacoa. Como todas las hierbas, es aconsejable añadirlas al final de la cocción para garantizar que disfrutamos de todo su aroma.

Finas hierbas. Otra mezcla más de origen francés: las fines herbes que en su traducción al español sirven como nombre genérico de casi todas las hierbas aromáticas, aunque la cocina francesa limita esta denominación a la mezcla de perifollo, estragón, cebollino y perejil, todas ellas frescas. En el mercado es posible encontrar bajo este nombre mezclas de hierbas secas o liofilizadas que pueden incluir cebolla o algún otro ingrediente no muy ortodoxo, pero que demuestra cómo es posible combinar varias hierbas distintas con el mismo nombre. Si queremos preparar nuestra propia mezcla, debemos cortar muy finamente todas las hierbas y mezclarlas bien. Si las usamos frescas, esta combinación es muy adecuada para aliñar ensaladas, teniendo en cuenta que en ese caso debemos utilizar una vinagreta muy suave para que el vinagre no anule su perfume. Resultan ideales para añadir a las tortillas, crepes y carpaccios, en pescados a la brasa o a la plancha, en platos de pasta… y en marinados y adobos.

Mezcla personal. Y con permiso de todos ustedes, acabamos esta serie sobre especias y plantas aromáticas con una mezcla de hierbas made in Gastrocinemia: cebollino, eneldo, orégano y salvia, todas ellas frescas. Inventada como manera de aprovechar las hierbas que andaban por la cocina ya a punto de caducidad, el resultado es un delicado equilibrio de aromas que convertirá sus ensaladas, platos de pasta o tortillas en una sorpresa muy gratificante. La proporción va en gustos, aun que es aconsejable no abusar del cebollino, cuyo sabor fuerte tiende a predominar, y apoyarse más en el eneldo, cuyo suave y sutil aroma queda fácilmente enmascarado si le un e a otros más potentes. Y déjese llevar por la imaginación: invente sus propias mezclas.
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http://gastrocinemia.blogspot.com/2014/12/mezclas-de-hierbas-aromaticas.html

Los hornos «huayrachina»

30 Mar

 

 

 

La arqueología se acerca al enigma de los hornos indígenas andinos
Son pequeños cilindros con agujeros que permitían a los indígenas de la región entre el sur de Bolivia y el norte de Argentina fundir metales muy puros con muy poco combustible.

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Ref. Fotografia: Estos son algunos de los hornos que usaban los indígenas andinos.

¿Cómo un pequeño horno cilíndrico de arcilla puede alcanzar hasta mil grados de temperatura? ¿Por qué funcionan en los Andes y en Francia no? Estos y otros enigmas de la metalurgia indígena andina que han permanecido siglos sin respuesta están a punto de ser resueltos por arqueólogos argentinos.

Los hornos «huayrachina», de los cuales se han encontrado restos arqueológicos que datan del primer milenio de nuestra era, son pequeños cilindros con agujeros que permitían a los indígenas de la región entre el sur de Bolivia y el norte de Argentina fundir metales muy puros con muy poco combustible.

«Cuando llegan los españoles a la región, el Potosí (Bolivia) se descubre oficialmente en 1945, y los europeos no conocían la tecnología para tratar el mineral que había aquí en los Andes», explica a Efe Pablo Cruz, director del Instituto Interdisciplinario Tilcara, ubicado en la provincia argentina de Jujuy (norte).

«Una de las claves de lo que fue un centro económico durante el periodo colonial, junto con la minería, era la metalurgia, de la cual no teníamos muchas informaciones, más allá de lo que señalaban las fuentes y los restos arqueológicos, que no podemos comprender en su totalidad», señala Cruz.

«Huayra» hace referencia al viento, mientras que «china» significa mujer, en lengua quechua, aunque los investigadores aún no han logrado identificar el porqué de esta segunda parte del nombre.

El director del Instituto se embarcó en la investigación de los hornos «huayrachina» hace casi una década y los estudió en Francia, junto con otros expertos en tecnología indígena.

Allí, sin embargo, no consiguieron extraer el metal en los hornos. No fue hasta este mismo año, cuando los primeros experimentos realizados en la localidad argentina de Tilcara aportaron por fin nueva luz sobre el enigma del funcionamiento de estos hornos.

«Es como una chimenea que tiene varios orificios por los cuales circula el viento. Lo que hemos podido probar es que se necesita mucho viento, a partir de 10 metros por segundo de ventilación natural, y estamos tratando de desentrañar cómo entra en juego la altura, la presión atmosférica», detalló el responsable del proyecto.

Los hornos de viento eran portátiles y permitían a los indígenas fundir unos tres kilos de metal con apenas 6 kilogramos de cartón, casi el mismo combustible que se gasta un argentino en preparar el típico asado familiar del domingo, según han probado en Tilcara.

Esta tecnología fue empleada en los grandes centros de población de la región del Potosí y el norte de Argentina durante siglos, incluso después de la llegada de los colonizadores, hasta la introducción de la amalgama con mercurio.

«Según señalan los cronistas españoles, no se trataba únicamente de útiles o herramientas para procesar el mineral, sino que para los pueblos indígenas las ‘huayras’ eran objetos de culto. Adoraban las ‘huayras’, como también los minerales. Eso se explica por el lado mágico que tiene todo el proceso de fundición», apunta Cruz.

«Son como pequeños volcanes que no solo destellan luces de todas las tonalidades y olores sino que también tienen un bramido muy especial, como si estuvieran vivos», agrega.

A raíz de los éxitos con los hornos «huayrachina», el Instituto Interdesciplinario de Tilcara ha decidido comenzar una plataforma experimental sobre la tecnología indígena con el fuego, que involucrará no solamente las técnicas metalúrgicas sino también otras disciplinas como la cerámica, utilizadas por los antiguos pobladores de la región.

Además, «hay varios otros tipos de hornos en los que estamos trabajando», como los de reverbero (llamados «toccochinbo»), explica Cruz.

Las investigaciones han despertado el interés de las comunidades indígenas que aún habitan en la zona, como los Mama Qolla Ayllu, pero también la curiosidad de los físicos y expertos en metalurgia, intrigados por las altas temperaturas que alcanzan estos rústicos y misteriosos hornos.

EFE

http://eldia.com.bo/index.php?c=Portada&cat=1&pla=1

 

La Gastronomía como Expresión Cultural Boliviana

30 Mar

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Como toda expresión cultural, la gastronomía se consolida en el continente americano como una fuente inagotable de información, un referente de los orígenes, influencias, y constante evolución de la interculturalidad existente en nuestros países dando lugar a una cocina llena de simbolismos, significados, costumbres y sistemas, tanto de producción de insumos, como de la elaboración misma de los platos. 
Es así que podemos hablar de la cocina nativa, basada en la utilización de productos que fueron y aun son el pilar fundamental de la cocina originaria de nuestra tierra. A diferencia de los conceptos culinarios que introdujo la Colonia, basados más en el acabado final de las recetas, la cocina nativa estaba sustentada en una  gran variedad de productos, entre los que se daba prioridad a aquellos de mayor valor nutricional para el hombre. Sumado a ello, es importante destacar los métodos de conservación y las técnicas de transformación de productos; métodos como el congelamiento y la deshidratación, y técnicas de cocción como el “Kheri” (cocina artesanal de barro) o el “Batán”.
Todo ello nos permite afirmar que la cocina nativa no era resultado de una serie de improvisaciones. Por el contrario, estaba bien estructurada y adaptada a las necesidades de vida de la época.
Es a partir de la época colonial que empieza a desarrollarse el fenómeno del intercambio de elementos, dando lugar al sincretismo y las bases de la interculturalidad presente en nuestros días. Este intercambio cultural se ve reflejado también en la gastronomía a través de fenómenos como la incorporación de productos importados desde regiones tales como Europa, África, Asia, etc.  A estos productos que fueron añadidos a la olla nativa se suma el intercambio de información respecto a las técnicas de elaboración, desde la utilización de diferentes materiales para los adminículos propios de una cocina, la forma de los mismos, hasta el procesamiento de los insumos, los cortes, los tipos de cocción, la presentación en platos o bandejas, y el servicio de los mismos.
Esta nueva forma de seleccionar los productos y preparar los alimentos constituyen lo que podría llamarse cocina colonial, en la que es notoria la excesiva utilización de especias con platos muy condimentados, así como la fuerte mezcla entre lo dulce y lo salado en una misma preparación. Surge así un gran contraste entre dos conceptos culinarios; en la cocina andina prevalece la idea del valor nutricional de los alimentos, sobre la idea europea de otorgar más importancia al refinamiento y la presentación de cada plato.
Estos elementos nos permiten entender una parte de la representación y los significados que encontramos en nuestra cocina contemporánea, cuyo inicio coincide con la época republicana pues ésta, como todo fenómeno político, económico, y social, tiene gran influencia tanto en los usos y comportamientos de la culinaria nacional, en las importaciones, exportaciones y el consumo interno, como en las concepciones de producción y elaboración de productos.
Pese a la fuerza de la cultura dominante, la culinaria nacional mantuvo en este periodo -inclusive hasta nuestros días- mucho de sus orígenes. En las preparaciones se nota un aligeramiento en los ingredientes y sobre todo el empleo de procedimientos mucho más simplificados. Inclusive, podemos afirmar, en base a recetarios de finales del siglo XIX, que la mayoría de las ideas y conceptos culinarios de la Colonia, desaparecieron casi en su totalidad.  Esto no quiere decir por supuesto que la influencia haya desaparecido por completo, pero la utilización y manejo, sobre todo de especias, se hizo mucho más mesurado.
Un elemento que cobra fundamental importancia en esta época, y que la mantiene hasta nuestros días, es el ají, en todas sus variedades y utilizaciones. Esto explica de forma contundente, sobre todo en el área andina, que las elaboraciones tienen como base fundamental este producto, cambiando parcialmente o las carnes, o las guarniciones, generando una gran variedad de platos denominados “picante de…” o simplemente “ají de…”.
De todas formas, es justo decir que si por un lado los conceptos específicos coloniales de culinaria se modificaron, paralelamente se dio una revalorización de los productos originarios en las “ollas” de nuestro territorio.  Tal es el caso de la papa, el tomate, el maíz, la quinua, la wacataya, el airampo, la quillquiña y, por supuesto el ají.
El siglo XX presenta ya una estabilidad en el menú cotidiano de las familias de nuestro país. Las variaciones no son muy importantes, ni en el manejo de productos, ni en la elaboración de recetas.
Lo que se puede destacar de este periodo es el cambio en la visión social de los platos, ya que tanto en el siglo XIX, como hasta muy entrada la segunda mitad del siglo XX, muchas de las recetas, pero sobre todo los productos originarios, eran percibidos por las capas pudientes de nuestra sociedad como alimentación de las clases sociales empobrecidas y marginales.
De todas maneras, es destacable que poco a poco los elementos de la gastronomía “originaria” están siendo aceptados al reconocerse su gran valor nutricional y una exquisita opción respecto a sabores.
Si bien en el caso de la Cocina Colonial los fenómenos de intercambio cultural y de influencias se dieron a partir de la “conquista” llena de violencia y deshumanización, es a partir de finales del siglo XX que se genera otra forma de “conquista” cultural –tal vez menos violenta-  denominada “Globalización”.
Es así que desde los inicios de este fenómeno globalizador, las diferentes culturas en el mundo entero, empiezan a recibir influencias de otras culturas y la gastronomía, como clara expresión de cultura, no queda exenta de estas influencias.  El término con el cual se empieza a denominar a esta nueva corriente culinaria creativa es el de “Cocina Fusión”, que se entiende a partir de la mezcla de varios tipos de cocina, tanto en su nivel técnico como cultural.
Las bases para esta nueva expresión que aparece aproximadamente a finales del siglo XX, son más bien simples: la utilización de productos originarios de una zona determinada en la cocina de otra zona, la aplicación de técnicas modernas en recetas de generación y utilización caseras y la aplicación de conceptos estéticos en recetas de origen rústico.
La cocina fusión da lugar a la creación del término “Cocina Novo”, que explica el nuevo producto gastronómico nacido a partir de la fusión entre elementos de culturas diferentes. El antecedente más próximo se lo puede encontrar en el Perú, lugar donde a partir de 1990 se comienza a manejar el término de “Cocina Novo Andina”, descrita como el manejo de productos andinos originarios, así como recetas originarias, criollas o mestizas e internacionales fusionados con técnicas y conceptos culinarios extranjeros.
A partir de esta experiencia, surge en Bolivia a principios de la presente década el concepto de “Cocina Novo Boliviana” (Humérez, Peredo y Van Oost, 2001), que se puede definir como la  utilización de materia prima nativa (productos bolivianos), en adaptaciones de la cocina nacional e internacional, y en nuevas creaciones culinarias.
Publicado por Ají y Chocolate S.R.L.

Reflejo Culinario de los Lípez

29 Mar

«Reflejo Culinario de Los Lípez» es una muestra de creatividad y gusto de dos personajes de la cocina,
Pierre y Daniel nos plantean un concepto nuevo en el uso de productos y condimentos «lipeños», adaptando y creando platos con sabores dignos de un exigente paladar por la alta cocina.
El libro
En el libro podrán encontrar entradas, sopas, platos fuertes, postres y reposteria a base de Quinua Real y carne de llama. Entre ellos Sushi de  Quinua y espinaca, Brownies de chocolate y Quinua y Fricase Llama.
Por qué consumir Quinua
La Quinua Real es buena fuente de calcio, vitaminas del complejo B, vitamina C y E, tiene un alto valor nutritivo comprable al de la leche y los huevos, tambíen tiene proteinas similares a las de origen animal, lo que la hace un buen sustituto de productos cárnicos.»Los Lípez (Potosí) es el único lugar en el mundo donde se produce la famosa Quinua Real llamada el «Grano de Oro», éste territorio tiene además una calidad excepcional en carne de llama y comienza a merecer el respeto de la comunidad internacional como «Nucleo Mundial» de la Quinua Real Orgánica y camélidos, entre otros.
Esta visión nos convierte en «productores, transformadores y consumidores de los nuestro» es por esto que nos complace presentar
«Reflejo culinario de Los Lípez – Variaciones sobre Quinua Real y Llama» que nos muestra un aporte importante y generoso de la magia de una nueva propuesta del arte culinario en Bolivia»
Los autores

Pierre Van Oost oriundo del norte de Francia, radica en La Paz hace ya 15 años. Actual presidente de la Asociación de Chefs de La Paz y miembro del directorio de la Asociación de Chefs de Bolivia, el perfeccionismo y pasión por su trabajo es demostrado en la creatividad y exquisitez de su cocina. Fué catedrático en cocina internacional. Sus más de 18 años de experiencia lo llevaron a participar en eventos grastronómicos internacionales y estar a la cabeza de los más importantes restaurantes de Bolivia.


Daniel Delgadillo nacido en Potosí Bolivia, Chef de alto profesionalismo y de constante renovación en su propuesta culinaria. Participó en varios eventos gastronómicos internacionales, en uno de los cuales obtubo un segundo lugar. Incurrió en la docencia, dictando cursos de alta cocina internacional. En los últimos años se dedicó a adesarrollar e innovar en la cocina avanzada sobre Quinua y carne de llama, proponiendo nuevos y exquisistos sabores.

Publicado  

 

Contactos
Usted puede adquirir el libro comunicandose a los siguiente teléfonos

Pierre Van Oost 77721989 / 2712639 La Paz

Daniel Delgadillo 72197480 Santa Cruz

Cocineros de la diáspora

29 Mar

Los chefs argentinos, uruguayos, mexicanos y peruanos que marcan el paso de la gastronomía latinoamericana en el extranjero

El chef Mauro Colagreco.
El chef Mauro Colagreco. RESTAURANTE MIRAZUR

Mauro Colagreco salió de Argentina en el año 2000 pensando en encontrar la forma de completar su formación como cocinero. No pensaba en más de tres o cuatro años en Francia, donde estudió y llegó a practicar con algunos de los grandes de la cocina francesa (Bernard Loiseau, Alain Ducasse y Alain Passard), pero esos cuatro años se convirtieron en seis y acabarían dando paso a su propio restaurante en Mentón, en plena línea de la Costa Azul: Mirazur (mirazur.fr). Antes de cumplir medio año, la todopoderosa Gault & Millau lo distinguía con el título de Chef Revelación del año. Poco después le llegaría su primera estrella Michelin. Hoy es una de las referencias del firmamento culinario: dos estrellas Michelin, lugar de honor en los listados gastronómicos, una brasserie de éxito —Grand Coeur— en París y una hamburguesería —Carne hamburguesa— en La Plata. Colagreco es un cocinero exitoso y reconocido en su propio país. Todo un referente. Hernán Luchetti tampoco es un desconocido, aunque no da nombre a ningún restaurante, pero su posición como jefe de cocina del Celler de Can Roca (cellerdecanroca.com), en Girona, le instala en lo más alto. Ninguno de los dos ofrece cocina argentina —solo un par de adelantados tratan de ponerla en valor en la propia Argentina—, pero ambos son reconocidos y valorados.

Matías Perdomo e Ignacio Mattos viven una situación muy parecida. Ambos son uruguayos y sus restaurantes ocupan lugares destacados en los escalafones culinarios. Matías destaca en los rígidos terrenos de la alta cocina, con su Contraste (contrastemilano.it), abierto en Milán después de años ocupándose de los fogones en Le Pont de Ferr, donde consiguió una estrella en la Michelin. Ignacio lo hace en Nueva York con su restaurante Estela (estelanyc.com), un local dedicado a lo casual que vive el éxito. Tampoco proponen cocina uruguaya. La reivindicación de la despensa y las raíces culinarias de Uruguay da sus primeros pasos empujada por la Asociación Gastronómica de Uruguay, fundada hace año y medio. Matías e Ignacio son referentes tanto en su país de origen como en sus nuevas tierras. Abren caminos y proyectan el nombre de Uruguay en el escaparate de la gastronomía global.

Leo que Mexique (mexiquechicago.com), el restaurante de Carlos Gaytán en Chicago, fue el primer comedor mexicano en tener una estrella Michelin. No sé si hubo otro antes, pero el hecho es que hoy la disfruta, lo que sitúa a este joven cocinero, consagrado en uno de los grandes reality shows culinarios de la televisión estadounidense, en una posición de privilegio respecto a las grandes estrellas de la cocina mexicana que se desdoblaron hacia el mercado de su vecino del norte. En Madrid, a casi 7.000 kilómetros de allí, está Roberto Ruiz con su exitoso Punto MX (puntomx.es). Ambos triunfan practicando la cocina mexicana con notables dosis de refinamiento, aunque no están entre los referentes en su país de origen.

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Omar Malpartida, Erik Ramírez y Martín Morales son tres cocineros peruanos que hacen algo más que triunfar lejos del Perú. El primero está en Madrid, el segundo en Londres, mientras el tercero irrumpió hace un año en el panorama culinario neoyorkino cuando The New York Times consagró su Llama Inn (llamainnnyc.com), distinguiéndolo como el restaurante revelación del año 2016. Martín Morales vive el éxito en Londres, donde su propuesta culinaria, centrada en Ceviche (ceviche.uk), es de largo la más atractiva y sólida de la ciudad. Malpartida tiene su centro de operaciones en la cocina de Tiradito (tiradito.es) y vive, como los otros, embarcado en la renovación y puesta al día del recetario tradicional peruano. Los tres se han atrevido a llevar la cocina peruana más lejos de lo que se hace en la propia Lima. Trabajan con éxito en el diseño de la cocina peruana del futuro, aportando una mirada nueva, mucho más abierta que exige una atención que muy pocos están dispuestos a darles en su país de origen. La historia se repite con dos de los tres cocineros nikkei que marcan hoy el paso. Uno, Juan Muñoz, se ocupa de la cocina de Pakta (es.pakta.es) en Barcelona, mientras el otro, Luis Arévalo, lo hace en Madrid desde las cocinas de Kena (kenadeluisarevalo.com).

 

https://elpais.com/tag/fecha/20171019

Sobre la luna y la cocina

28 Mar

 

Ramón Rocha Monroy

Hace tiempo publiqué en la Crítica de la Sazón Pura un artículo sobre la Influencia de la luna en la cocina. Me sorprendió encontrar en Internet el comentario de una lectora española a quien una amiga habría enviado ese mi artículo que ella califica como «un bonito ramillete de supersticiones». Yo sostengo que la luna influye en el agua (fundamental para la cocción y para rehidratar algunos alimentos), en las hierbas y los ciclos agrícolas, en el ciclo menstrual, en los partos y en la mujer

Ojo de vidrio: Publicó las novelas: ¡Qué solos se quedan los muertos!-Vida de Antonio José de Sucre (Ed. El País, 2006), Potosí 1600 (Premio Alfaguara 2001), Ladies Night, La Casilla Vacía, Ando volando bajo (Premio Guttentag 1994), El run run de la calavera (Premio Guttentag 1983), Allá Lejos (Ed. Los Amigos del Libro, 1978). Inició su carrera literaria con Pedagogía de la Liberación (Premio Franz Tamayo de Ensayo 1975). Tiene dos libros de crónica gastronómica: Crítica de la sazón pura, Todos los cominos conducen aroma y La importancia de vivir en Cochabamba.

«La cocina como oficio femenino depende del humor de la mujer. Si le vino la regla, se le caerá la masa que debía madurar, o no esponjará debidamente el pan, o la jakalawa saldrá aguachenta. Si acaba de embarazarse, el ají de papalisa tendrá un sabor nuevo y desconocido. Si la mujer está con luna, la llajua le saldrá bravísima; y si está dispuesta a la fecundación, la comida tendrá su misky, su dulce pero en sentido quechua, es decir, su na, su este, esito que la hace deliciosa, inigualable. Un motivo más para amar cósmicamente a esas hechiceras lunares y misteriosas: las mujeres», dice mi artículo; y aquí vienen los comentarios leídos enhttp://cierzo.blogia.com/2007/021901-sorprendida-quedome.php. 19/02/2007 18:21

Cada cual es muy libre de creer lo que quiera, faltaría más, pero, que yo sepa, los nacimientos de las personas se producen durante todos los días del año y con independencia de la fase en la que esté la Luna. / No conozco ningún caso de mujeres que, por compartir piso, tengan la menstruación en la misma fecha. / Cuando uno se imagina el caos primigenio, no sé si ve, mayoritariamente, un océano lleno de vida. Yo visualizo más bien una negra inmensidad sin vida, será que tengo poca imaginación. / La cocina no se reduce únicamente a la cocción de los alimentos. Ignoro la nacionalidad del autor del artículo, pero en la mayoría de países, se fríe, se asa, se guisa, se adoba, se ahúma… / Que la mujer no sea tan escrupulosa como el hombre a la hora de aplicar medidas en la cocina, se debe a la práctica y no a la influencia de la matriz. Todas empezamos a cocinar pesando, midiendo y contando, luego la experiencia nos permite algunas licencias: cambiar ingredientes en una receta, variar cantidades… Los hombres, cuando cogen el tranquillo, también se rigen por el ojo de buen cubero y por sus gustos personales. / El oficio de cocinero podrá ser una impostura o una usurpación de funciones, no obstante, la realidad nos demuestra que los cocineros más eminentes y de mayor prestigio son hombres. / La frase: «Todavía no me topé con el baboso nostálgico que recuerda cómo cocinaba su papá; en cambio, a todos nos retoña el complejo de Edipo recordando la comida que preparaba nuestra madre», tiene miga. Muchos tienen una madre negada para la cocina y recuerdan con añoranza los guisos de cualquiera, que eran mejor que las bazofias que preparaba su mamá. Por cierto ¿qué pinta el complejo de Edipo en esto? Un niño desea sexualmente a su madre y por lo tanto siente hostilidad hacia el padre. Como ni el deseo sexual ni la hostilidad hacia sus padres son aceptables para la sociedad, estos deseos son reprimidos (dejan de ser conscientes y pasan a ser parte del inconsciente)». Freud dixit. / Cualquier mujer astuta sabe que al hombre se le amarra un poquito más abajo del vientre, pongamos por la entrepierna. / Si la menstruación consiguiera que la masa del pan no «esponjara», supongo que todas las trabajadoras de Bimbo se tendrían que quedar en su casa durante «esos días».

http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007081008

Gustu pone a Bolivia en el mapa mundial de la gastronomía

27 Mar

 

Participarán en Madrid Fusión para mostrar la riqueza productiva del país. También fue nominado por la revista Como Sur.

Gustu pone a Bolivia en el mapa mundial de la gastronomía

Fotos: Luis Fernández / Gustu. La chef danesa Kamilla Seidler junto a los aspirantes de la fundación.

Tatiana Sanabria /

La Paz Bolivia entrará en el mapa gastronómico mundial gracias  al restaurante paceño Gustu, invitado a la XII Cumbre Internacional de Gastronomía Madrid Fusión. El objetivo es   mostrar  la diversidad de productos que se encuentran en el país, así como  el trabajo que desarrolla Melting Pot como fundación, encargándose de la  formación de jóvenes de bajos recursos  en el campo culinario a nivel profesional. Este encuentro internacional, que se efectuará del 27 al 29 de enero en España, reúne a más de un centenar de reconocidos cocineros de 15 países. Este año, bajo el lema «La inspiración está en la calle”, se abordará el fenómeno de la cocina urbana, a través de ponencias, demostraciones, talleres, catas y conferencias. La danesa Kamilla Seidler, jefa de cocina de Gustu, junto al italiano Michelangelo Cestari, gerente general, llevarán ingredientes nativos y poco conocidos, como por ejemplo la papalisa, la carne de llama, el cáctus de Achacana y la flor de Jamaica, para preparar platillos únicos destinados a conquistar  aquellos  paladares más exigentes. Siendo un restaurante de alta cocina que trabaja exclusivamente con productos bolivianos de todas las regiones del país, Gustu se constituye en un escaparate internacional de nuestro potencial gastronómico. Y eso es, justamente, lo que pretende   dar a conocer en este encuentro. «Queremos mostrar  a Bolivia: los productos únicos, la cultura culinaria, a los productores… Es la primera vez que un restaurante representa al país y creemos que esto debe inspirar e impulsar a los jóvenes”, afirma Cestari, presa del entusiasmo. Ambos representantes llevarán un video con entrevistas realizadas a los proveedores de algunos alimentos andinos, como quinua, papa, trucha y llama, con el fin de que los participantes conozcan el arduo trabajo que hay detrás de la cocina y el respeto que merecen estos productores. Entre los nuevos territorios culinarios, el eje andino también estará representado por Virgilio Martínez, del restaurante Central, de Lima, y  Rodolfo Guzmán, de Boragó, de Santiago de Chile. Durante tres días, cocineros de la talla de Gastón Acurio, Joan Roca, Quique Dacosta y Gert de Mangeleer hablarán de creatividad culinaria en clave urbana y explorarán restaurantes que ponen la mirada en el campo y el mar, mientras otros que apuestan a lo puramente rural. Y no sólo eso, el afamado Ferrán Adrià formulará las 50 preguntas que cambiarán la manera de entender la cocina, un estreno mundial que abrirá nuevos horizontes al conocimiento, según indican los organizadores del encuentro en su portal web. Más que un restaurante, Gustu es un proyecto ideado por el danés Claus Meyer, copropietario del laureado restaurante Noma de Copenhague, quien llegó al país con la clara idea de revolucionar la gastronomía, revalorizando ingredientes nativos y generando un impacto social. A menos de un año de su apertura, estableció una escuela con una veintena de alumnos que este año se van a graduar. Creó, asimismo,  un laboratorio para analizar los sabores y texturas de productos que se conocen poco en el país y organizó la Feria Gastronómica Tambo, en la que se promociona la comida nacional. Al ser parte de esta intensa experiencia, Seidler considera que «los restaurantes deben tener en mente el impacto que generan a su alrededor: deben favorecer el consumo de productos locales, establecer una relación económica justa y evitar el despilfarro de alimentos”. Entre los nominados Es justamente este enfoque social y la innovación de este restaurante  lo que también hizo que fueran nominados en la votación de la revista Como Sur, para seleccionar a los ganadores de The Como Sur Best of 2013 Awards. Esta revista digital en inglés, que tiene alrededor de 30.000 seguidores, brinda información útil e imparcial sobre las nuevas tendencias culinarias en Sudamérica, para comensales de todas partes del mundo. Este año Como Sur quiso reconocer a los mejores representantes de la gastronomía regional, elevando una votación abierta por internet con 12 diferentes categorías, en las que se mencionan restaurantes, chefs, festivales y eventos gastronómicos destacados de Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Perú. El país está representado por Gustu, como Mejor Restaurante Nuevo; Tambo de La Paz como Mejor Festival Culinario; Kamilla Seidler como Mejor Chef, y la Gastrocruz, de Santa Cruz, como Mejor Evento Culinario. La votación concluirá mañana y los resultados se darán a conocer la próxima semana. A todo esto, Jonas Andersen, jefe de piso de Gustu, siente una gran satisfacción por este reconocimiento. «El Como Sur es una de las revistas más interesantes en Latinoamérica. Esto hace que Bolivia esté en el foco de atención”, agrega el sommelier. Al margen de los resultados, Michelangelo Cestari considera que ya es un logro para el país aparecer entre las listas, por la repercusión de este portal en el mundo, haciendo de Bolivia un destino turístico gastronómico.

Es así que, con estos dos impulsos que visibilizan  al país, Gustu tiene como objetivo continuar en el desarrollo de sus proyectos sociales y la elaboración de platos  innovadores que revalorizan nuestra cultura y además ponen al país, sin duda, entre los mejores del continente.

Menciones de  Gustu Categoría 1 En  Mejor Restaurante Nuevo, Gustu compite con IK de Lima; The White Rabbit de Santiago; Fukuro Noodle Bar de Buenos Aires y La Ladrillera de Lima. Categoría 2 En Mejor Festival Culinario, Tambo  compite con Ñam de Santiago, Feria Masticar de Buenos Aires, Mistura de Lima y  Food and Wine de Punta del Este. Categoría 3 En Mejor Chef, Kamilla Seidler, de Gustu, compite con Rodolfo Guzmán, de Boragó; Virgilio Martínez, Central; Mitsuharu Tsumura, Maido, y Fernando Rivarola, El Baqueano. Votación Cada persona puede votar una vez al día. La página es:

http://comosur.com/2014/01/14/como-sur-best-of-2013-awards/. En la página de Gustu, en Facebook, también proporcionan información sobre cómo apoyar a este restaurante.

Ben Affleck toma Singani boliviano en su nueva película

27 Mar

«Perdida»

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La actual cartelera de los cines del mundo muestra al actor norteamericano Ben Affleck en la última producción hollywoodense,“Perdida”, tomando Singani por varios minutos. Esta bebida con denominación de origen en Bolivia es preparada por la bodega tarijeña Casa Real y en el país del norte se comercializa bajo la marca Singani 63.

El director de Hollywood Steven Soderbergh se enamoró del Singani hace algunos años cuando su colega, el boliviano Rodrigo Bellot le dio a probar Casa Real durante el rodaje de la película “Che”. Posteriormente, viajó a Tarija para conocer el origen de esta bebida y decidió importarla a Norteamérica y comercializarla con el nombre Singani 63, en honor a la fecha de  su nacimiento. Y aunque el dueño de esta marca es Soderbergh, la aparición en la reciente taquilla del cine se debe a un detalle ingeniado por su amigo, el director de “Perdida”,David Fincher.

Ahora, la tradicional bebida nacional se abre paso en las salas de cine y los bares de Norteamérica, como unabebida excepcional por su origen, sabor frutal y carácter único. Todo ello la convierte en única y especial para la pantalla gigante.

Además, el destilado ha sido reconocido por los más expertos catadores estadounidenses y participó en un concurso llamado “Ultimate Spirits Challenge”, donde fue calificado como “Altamente Recomendable” y se llevó el primer lugar en la categoría “Grape Brandy”, con una puntuación de 90 sobre 100.

 

Singani 63 es elaborado en Tarija por Casa Real, a partir de la destilación de la uva de moscatel de Alejandría, elogiada por su aroma característico y cultivada en los viñedos más altos del mundo, para después ser exportado a los Estados Unidos. En la etiqueta de su botella, comercializada como producto de alta gama, se puede leer: “Singani 63 es la culminación de un proyecto de 50 años, con financiamiento privado conocido como la aventura de Steven Soderbergh, cuyo propósito es identificar lo excepcional en todas las áreas del quehacer humano”.

Escena del Film "Perdida" donde se observa al protagonista interpretado por Ben Affleck tomando el Singani boliviano "63"

Singani, Origen, Tradición y Desafío

27 Mar

 

Por Mónica Oblitas Zamora – Los Tiempos – 25/03/2012

Un trabajador en los campos de uva moscatel con los que se fabrica el singani – Alvaro Gumucio Periodista Invitado

Esta bebida |  que ahora quiere traspasar fronteras, tiene un origen muy arraigado en nuestra historia. 

¿Sabía Ud., amigo lector, que el nombre de uno de los tragos más típicos de Bolivia nació gracias a un inglés? Efectivamente, este señor, conductor de ferrocarriles de la británica Bolivian Railway allá por 1888, acostumbraba a llevar en sus viajes de La Paz (Bolivia) a Antofagasta (Chile) que duraban 72 horas, una botella de whisky o de gin para tomar en el coche comedor durante la noche.

Pero una vez olvidaron sus botellas, así que el mozo le ofreció un trago preparado en base a singani, limón, hielo y gaseosa. El hombre desconfiaba, temeroso de una bebida que jamás había probado, pero el mozo boliviano insistía, hasta que el conductor aceptó.

A la noche siguiente el inglés pedía en su medio castellano otro trago de singani porque no tenía resaca, “sure fly” (vuelo seguro) le dijo al mozo, y este le contestó sonriendo: “Chuflay”.

Entre valles

Hoy el singani, indiscutiblemente boliviano, tiene su centro de producción más importante en Tarija, y las empresas que se dedican a él, como Casa Real, Los Parrales o la Concepción, están trabajando para lograr que el singani atraviese nuestras fronteras.

Pero no siempre fue Tarija el reino del singani.

De acuerdo a historiadores y devotos de esta bebida, como Víctor Hugo Alfaro Lazo,  Potosí fue la cuna de este aguardiente, muy popular en la época del auge minero.

Las vides, traídas por los padres agustinos entre los años 1550 y 1570, llegaron primero a ciertas poblaciones de Chuquisaca, luego a valles como Mizque, en Cochabamba, Luribay, en La Paz y el sur de Potosí, donde justamente existe una población llamada Singani, ubicada al norte de Santiago de Cotagaita. Finalmente los agustinos llegaron a Tarija en 1588.

Durante la época de la explotación de la plata en el Cerro Rico de Potosí, se trató de cultivar vides en los valles de Potosí y Chuquisaca, pero las condiciones eran adversas para la fabricación del vino. Durante las temporadas de lluvias era imposible sacar la producción de uva debido al caudal de los ríos, lo que dificultaba la elaboración y conservación del vino. Esto obligó a los productores a incorporar alternativas para la utilización de esas vides como la destilación y es así que nace el singani.

A través del tiempo

Desde la época de la colonia y hasta mediados del siglo XX, la producción nacional de singani se hizo de manera artesanal, con poca utilización de maquinaria industrial. Es a partir de la década de 1960 que se introducen métodos y tecnología industrial en la fabricación del singani. La mejora de suelos, sus características única y la introducción de nuevas variedades de uva, benefician la calidad tanto del vino, como del singani.

En 1925, Julio Ortiz, el pionero de la empresa Casa Real que hoy ya está en su cuarta generación, inició la  primera operación industrializada de destilación en el valle de Cinti, cerca de Tarija.

El singani tiene como materia prima la uva moscatel de Alejandría. Tras la cosecha de uvas, entre febrero y marzo, se pasa un proceso de molienda cuyo producto es llevado a las cubas de fermentación; el productor controla que no se extinga la fermentación y que las temperaturas del mosto no se eleven por encima de entre 19º C – 21º C, ya que la fruta perdería su aroma natural que es lo que le da el carácter final al singani. Así se obtiene un vino base que luego pasará a una etapa de destilación en los alambiques. El proceso demora aproximadamente siete días y el resultado es un destilado claro de vino que se conoce local e internacionalmente como singani con alto grado alcohólico, por lo que debe ser consumido con moderación y sólo por adultos.

Con la apertura de la llamada “Ruta del vino” en Tarija, se quieren destacar también los emprendimientos respecto a esta bebida, una de las más tradicionales de Bolivia. Cada vez hay más preparaciones con esta bebida, además de los conocidos Poncho Negro, Yungueñito o Chuflay y los bartenders experimentan para lograr tragos diferentes basados en el singani, como el singani sour.

A principios de noviembre se realiza “La fiesta del singani” organizada por Casa Real en casi todos los departamentos del país, allí se elige al Rey y a la Reina del Singani que serán los rostros publicitarios de la campaña anual de esta empresa, líder en el rubro. El viejo aguardiente está más vigente que nunca, y su calidad hace que hoy pueda codearse con las bebidas más distinguidas del mundo. Hay que brindar por ello.  (Con datos de La Página del Singani, Cepas de Altura, wikipedia)

 

¿Cuál escojo? 

Gran Singani / Singani de Altura

Es el producto obtenido por destilación simple o doble de vinos provenientes exclusivamente de la fermentación alcohólica de la uva Moscatel de Alejandría, producidos en una altura mínima de 1,600 metros de acuerdo al decreto supremo 25569, elaborados, destilados embotellados y/o añejados en barricas de roble francés en las zonas de denominación de origen.

Singani de Primera selección

Es la bebida alcohólica de vinos proveniente de la fermentación alcohólica, de una o varias variedades Vitis vinifera blancas de acuerdo a prácticas enológicas, producidos, destilados y embotellados en las zonas de denominación de origen.

Singani de segunda selección

Es la bebida alcohólica de vinos proveniente de la fermentación alcohólica de orujos no prensados, de una o varias variedades Vitis vinífera, producidos, destilados y embotellados en las zonas de denominación de origen.

Lo que se cuece en Madrid Fusión

26 Mar

Las tendencias gastronómicas más picantes y sabrosas se dan cita en Madrid Fusión

El eclecticismo de la cocina urbana se funde con una enciclopédica propuesta de Ferran Adrià

De un restaurante de La Paz a otro de Bangkok, con dos chefs mujeres al frente

Restaurante Minibar en Washington, del chef español José Andrés, Pepe Solla, de Casa Solla (Pontevedra), y barra del restaurante limeño Astrid & Gastón, de Gastón Acurio.

¿Qué es la fruta?”, plantea Ferran Adrià. “Un vegetal, una comida, un alimento”, puede contestar cualquiera. “Es una decisión. La puedes tomar a media mañana, después de comer o por la tarde”, replica el cocinero. Esta es solo una de las preguntas que uno de los mejores chefs del mundo se plantea sobre la gastronomía, una disciplina que, gracias al boom catódico de los programas de televisión que vivió el año pasado, ha despertado un interés masivo. Mujeres chefs, innovación con una mirada a la tradición, el estilo callejero o lo verde como ingrediente estrella son algunas de las tendencias culinarias de este año. Todas ellas desfilarán por Madrid Fusión 2014, que celebra, entre el 27 y el 29 de enero, su XII edición en el Palacio de Congresos, en un encuentro-espectáculo que reúne a cocineros, cocinillas, blogueros gastronómicos y público general. La gastronomía del futuro tiene mucho que ver con las maneras del pasado. A pesar de toda la innovación que ha rodeado a la alta cocina en los últimos años, se vive un retorno, una vuelta al producto y a los productores locales. “En Asia están centrados en el lujo, mientras que aquí nos interesa realizar un acercamiento a las buenas maneras”, cuenta Estanislao Carenzo, jefe de cocina y fundador del restaurante Sudestada. Esa pasión por lo cercano ha visto la proliferación de huertas urbanas, que abastecen a grandes restaurantes. Andoni Luis Aduriz lo practica desde Rentería (Gipuzkoa) para la cocina de Mugaritz. El japonés Asafumi Yamashita cultiva en las afueras de París. El padre de Yamashita le enseñó a cultivar bonsáis, un conocimiento ancestral que ahora aplica a las berenjenas, los tomates o los canónigos. Sus vegetales son de tal calidad que abastece a grandes restaurantes de la capital francesa, entre ellos, Astrance, del tres estrellas Michelin Pascal Barbot. “La cocina no tiene sentido, desde el punto de vista cultural, si no está relacionada con el hombre y su terruño”, dice el también francés Michel Bras, cocinero pionero en ese acercamiento a la naturaleza y lo local.

Postre de Jordi Roca, de El Celler de Can Roca, en Girona.

“Vivimos un momento en el que lo biológico plantea una manera de hacer prosperar la producción de alimentos de calidad”, dice Estanislao Carenzo. Esta inquietud ecológica comenzó con el slow foody el denominado kilómetro cero.Dos tendencias que, aunque continúan, se matizan. “El kilómetro cero era muy estricto, tendemos a uno más flexible en el que los valores ambientales estén presentes, pero no limiten tanto”, dice David Muñoz, premio nacional de gastronomía en 2010. “Va a existir una mayor complicidad entre lo global y lo local”, añade. Esa conciencia ambiental trasciende la huerta e impregna al resto de productos. “Sobre todo los pescados”, apunta Ángel León, el chef del mar que desde Aponiente, en Cádiz, deleita con “pescados humildes” y salsas imposibles a base de algas y plancton. León también es un cocinero catódico. Como jurado de Top Chef ha llevado el germen de la cocina al salón de muchos hogares. La final del concurso culinario llamó la atención de más de 3,8 millones de personas (23,9% delshare), el segundo programa más visto la noche de su emisión. Datos que aseguran que la parrilla televisiva seguirá tirando de gastronomía. Hay varios programas en la recámara: desde uno de tapas con Mario Sandoval hasta otro dedicado a los postres. “Top Chef ha provocado que la gente se interese más por lo que come”, repite, entrevista tras entrevista, Susi Díaz, también juez del programa. Con una estrella Michelin, conseguida con su restaurante La Finca, en Elche, Díaz forma parte de la vanguardia femenina de la gastronomía. Tras años de predominio masculino, ahora ellas dan el toque. “En esta edición de Madrid Fusión contaremos con la presencia de la mejor cocinera de Asia; la Catherine Zeta-Jones de la cocina en Bangkok”, cuenta José Carlos Capel, organizador de Madrid Fusión. Capel, crítico gastronómico de EL PAÍS, se refiere a Duangporn Songvisava, conocida como Bo y jefa de cocina de Bo.Lan en la capital de Tailandia. Acude a la cita con su marido, a la sazón su ayudante. Kamilla Seidler llega desde Bolivia. “Son dos mujeres cocineras muy llamativas de dos extremos del planeta”, agrega Capel. “Hace años, impactaba la comida francesa, después vino el turno de la española. Ahora vivimos la ola nórdica. Lo siguiente, la comida sudamericana”, vaticina Seidler, danesa de nacimiento y a los fogones de Gustu, en La Paz (Bolivia). “Perú puso en el mapa la región. Brasil profundizó en ello y empieza a haber movimientos en otros países”, continúa la cocinera, que ha colocado a Bolivia como gastrodestino.

El chef belga Gert de Mangeleer.

Poca gente lo sabe, pero “en Flandes se da la mayor concentración de estrellas Michelin por habitante: se come mejor que en los países nórdicos”, comenta José Carlos Capel. El norte de Bélgica es, este año, la región invitada a Madrid Fusión. Tres de sus cocineros más representativos estarán en la cita, entre los que destaca Gert de Mangeleer, chef del restaurante Hertog Jan, que a finales de febrero inaugura Yellow Bistro, una versión para todos los bolsillos. Bertrand Grébaut lleva tiempo adherido a lo económico desde Septime, en París, “un neobistró de moda para urbanitas del siglo XXI” y con menú, dos platos y postre a 26 euros. “Hay muchos caminos para hacer vanguardia”, dice David Muñoz. En su barra, StreetXo, han eliminado los camareros para abaratar costes. “Que quede claro, no es una propuestalow cost, sino asequible”, avisa. Incluso los Obama se han visto seducidos por las barras: el presidente de Estados Unidos invitó por San Valentín a su esposa Michelle a sentarse en la del Minibar de José Andrés (quien también estará en Madrid Fusión) en Washington. La pasión por estos lugares más informales encuentra su inspiración en la calle. De hecho, esa inquietud urbana es el leitmotiv de Madrid Fusión 2014. La street food es una tendencia que por ahora se mantiene en locales. Algunos reclaman su salida a las aceras. “Son el germen de nuevos clásicos”, dice Estanislao Carenzo, de Sudestada, que inauguró su barra económica en Madrid en 2012: Chifa.

El genoma culinario

Obsesionado por fijar los términos gastronómicos, Ferran Adrià lleva tiempo haciéndose preguntas. Se ha planteado el reto de “decodificar el genoma culinario” y publicarlo en la Bullipedia. Para ello plantea 50 cuestiones que cambiarán la manera de entender la cocina invitando a la gente a pensar. España sigue marcando en innovación y vanguardia, no solo por el acercamiento intelectual de Adrià sino también por la consolidación de El Celler de Can Roca como el mejor restaurante del mundo, según la revistaRestaurant. “Es cierto que la cocina actual es distinta, pero sigue necesitando mucho trabajo, mucha pasión y mucho sentimiento”, comenta Paco Roncero, al frente del Casino de Madrid, con dos estrellas Michelin. Algunos cocineros que por la mañana hacen vanguardia por la tarde vuelven al guiso. Luego, lo mezclan todo. Ejemplos: las sopas frías de Dani García o la cazuelita de huevos a la crema y champiñones al ajillo de Pepe Solla. Y hornear el propio pan entra dentro de este interés, que también pasa por los vinos. El año pasado, la revista Wine Spectator eligió un vino español como el mejor del año: el Imperial Gran Reserva 2004 de Cune (denominación de origen Rioja). Era la primera vez. Además de acompañar las comidas, algunos cocineros empiezan a plantearse ampliar el uso del vino e incorporarlo, de manera creativa, a sus recetas. “¿Qué es la mayonesa?”, ataca de nuevo Ferran Adrià con su decálogo de cuestiones. “Una salsa”, contestaría cualquiera con celeridad. “No, una emulsión”. Igual te vale como fondo de plato que como acompañante. Su ambiciosa investigación gastronómica quiere ir al fondo de todo asunto relacionado con la comida. Fascinante. Como la gastronomía.

http://elviajero.elpais.com/m/elviajero/2014/01/09/actualidad/1389273058_508417.html

Empanadas bolivianas: piñatas del sabor criollo

25 Mar

 

 

 

.Para chuparse los dedos

…Para chuparse los dedos

Las salteñas son un invento muy ingenioso: son como hornitos de barro en los cuales se calienta un misterio para buenos paladares. Abrirlas es como romper una piñata. Sus paredes de masa especial deben ser finas y duras para que el jigote revele todos sus secretos. Se llaman equívocamente salteñas porque, así como las conocemos, son un invento nacional. Dicen que nacieron en Potosí, pero las salteñas cochabambinas son inconfundibles. En realidad deberían llamarse empanadas bolivianas.

En El Prado.- Orti’s ha ganado varios premios de la Feria de la Salteña y tiene un establecimiento espacioso y soleado en El Prado, casi llegando al monumento a Simón Bolívar.

Las salteñas Los Castores, de mi buen amigo Cristóbal Andrew, son preferidas por los jóvenes. Se sirven en la esquina del Prado y Oruro.

En la calle Colombia.- El Canguro es una vieja tradición. Jorgito Antezana es un viejo amigo que ha conservado el secreto de sus deliciosas salteñas por décadas. Atiende en la calle Colombia entre Baptista y España.

En Cala Cala.- La Salteñería Social es heredera de la vieja tradición del Bar Social de Cala Cala, continuada por el legendario Armando Antezana Palacios, obispo del buen humor al punto que lo llamábamos Gordo Ja Ja. Hoy la atienden sus herederos. Son salteñas tradicionales de exquisito sabor criollo.
trancapechoboliviano.blogspot.com

posted by OJODEVIDRIO @ 7:05 

Vino Patero « Doña Vita »

25 Mar


Doña Victoria L. de Lazcano es la propietaria de esta pequeña bodega
artesanal, vive en el Valle de la Concepción y es por tradición familiar
productora de vinos.

Llegar a la comunidad del Valle, cuesta 3 Bs. y toma alrededor de 45 minutos. Para probar los vinos de doña Vita solo
falta encontrar su casa, porque gentilmente nos invitara a pasar hasta su bodega, donde, mientras nos invita un vaso de cada uno de sus vinos, compartirá con nosotros su costumbre vitivinícola con fotografías, artesanías e historias.

Los tipos de vinos que ofrece esta productora
artesanal, son :
– Tinto áspero, oporto y de mesa
– Blanco áspero, oporto y de mesa
Además de vender vino, doña Victoria vende también mermeladas artesanales, uvas al singani, uvas de mesa, recuerdos tarijeños y fotografías
de su bodega. Una vez que el cliente ha decidido que es lo que va a comprar,
uno de los empleados de doña Vita llenara las botellas y las encorchará
frente al comprador, permitiéndole comprobar que el vino que lleva es el vino
deseado.
Lo mas sorprendente de estas pequeñas bodegas es la cordialidad con la que
el comprador es recibido, aconsejado y acompañado durante su visita.

 

Haz clic para acceder a belmonte_vinos.pdf

Sencillos trucos para conservar alimentos

24 Mar

 

28 Maneras con las que puede hacer que tus alimentos duren lo máximo posible

Por Francisco Lira
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Sencillos trucos para conservar alimentos cotidianos que te harán ahorrar dinero y disminuir la cantidad de comida que debes botar, así ayudas a tu bolsillo y al mismo tiempo al medio ambiente

1. Guarda las cebollas en panties (o medias) y haz un nudo después de cada cebolla. Así podrás conservarlas hasta 8 meses y, por que no, decorar tu casa:

 

2. Congela cebollas verdes o cebollines cortados dentro de una botella de plástico. Estarán como frescas y listas para usar con solo descongelarlas:

 

3. Compra un “huevo” para absorber el gas etileno que se acumula en la nevera:

 

Las frutas y verduras, cuando están el en frigorífico, desprenden este tipo de gas. Para preservarlas por más tiempo es ideal usar uno de estos “huevos” que puedes comprar por 16$ un pack de 3.

4. Almacena las plantas delicadas como si fueran flores:

Ponlas dentro de una bolsa de plástico y átalas con una goma alrededor del tallo. Luego refrigerarlas y disfrútalas por mucho tiempo.

5. Haz que tus fresas duren más gracias al vinagre:

 

Prepara una mezcla con 1 parte de vinagre blanco y 10 de agua. Bañar las fresas en la mezcla y a continuación escurrirlas y secarlas. Como la mezcla es tan diluida las fresas no tendrán sabor a vinagre, pero durarán dos semanas sin ablandarse o pasarse!

6. Si tienes que guardar guacamole en la nevera hechale “spray de cocina” por encima y así conseguirás que el guacamole se mantenga verde y sabroso:

onegoodthingbyjillee.com

El aceite consigue es uno de los ingredientes que consigue que el aguacate no pierda su color ni su sabor.

7. NUNCA guardes las patatas al lado de las cebollas. Esto hace que se estropeen mucho antes:

8. Las patatas deben almacenarse junto a manzanas para así evitar que broten:

9. Una manzana podrida, puede dañar al resto:

 

10. Pon un poco de mantequilla alrededor del queso para evitar que se seque:

 

11. Para preservar hierbas secas mezclalas con aceite y ponlas en el congelador:

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12. Coloca los espárragos como si fueran flores:

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Cortales la punta, colocalos en un jarrón con agua, cubrelos con una bolsa de plástico y a la nevera! Se mantendrán tiernos por más de una semana. Puedes probar también a conservar así el cilantro.

13. Envuelve la parte superior de los plátanos con “film transparente”:

 

Así conseguirás que duren de 3 a 5 días más de lo normal. También es bueno saber que los plátanos son la fruta que más gas etileno desprende, así que mantenlos alejados de todos los otros vegetales y frutas.

14. Si colocas una servilleta de papel encima de la lechuga se mantendrá fresca durante toda la semana:

 

El papel absorbe la humedad que las hojas desprenden evitando así que estas se marchiten.

15. Antes de guardar el apio, la lechuga o el brócoli en la nevera, envuélvelo en papel de aluminio:

 

16. Usa tarros de mermelada en vez de tuppers:

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Al ser de cristal, los alimentos no se deterioran tanto.

17. Lava tu frigorífico:

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Por tonto que parezca, una buena higiene de tu frigorífico puede hacer que tus alimentos se conserven mucho mejor.

18. Usa los tapones de las botellas de plástico para cerrar tus bolsas:

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Asegúrate que los tapones estén totalmente secos antes de usarlos.

19. Tan pronto como llegues a casa, pasa tus nueces por la sarten:

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Así mantendrás el sabor de las nueces y no te preocupes, estas no alterarán el sabor de tus recetas.

20. Guarda las setas en bolsas de cartón:

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Las bolsas de plástico hacen que estos se ablanden y pierdan su sabor.

21. Alcachofas – Colocar en un recipiente hermético sellado, con ligera humedad.

22. Albahaca – es difícil de almacenar bien.

A la albahaca no le gusta el frío, o ser mojada. El mejor método aquí es un recipiente / frasco hermético tapado ligeramente con un pequeño trozo de papel húmedo adentro y dejado afuera en un lugar fresco.

 

23. Frijol/Poroto

 

Almacenar en contenedores no herméticos y guardar en la nevera/refrigerador. Comer lo antes posible. Algunos recomiendan congelación si no se va a comer de inmediato.

24.Zanahorias – cortar las tapas para mantenerlas frescos por más tiempo.

 

Colócalas en un recipiente cerrado, con mucha humedad, ya sea envueltas en una toalla húmeda o mojar con agua fría cada dos días si están almacenados tanto tiempo.

25. Coliflor

 

Va a durar un buen tiempo en un recipiente cerrado en la nevera, pero dicen que la coliflor tiene el mejor sabor el día en que se compró.

26. Maíz

 

Dejar sin desgranar en un recipiente abierto si es necesario, pero el maíz es realmente mejor si se come más temprano que tarde para máximo sabor.

27. Pepino

 

Envuelto en una toalla húmeda en la nevera. Si estás pensando en comerlos en un día o dos después de la compra, deben dejarse en una habitación fresca.

28. Ajo – Conservar en un lugar fresco, oscuro.

 

29 trucos para que tus alimentos duren más

La miel la hizo libre

23 Mar

 

 

QUÉ MUEVE A… IBETH REAL

A pesar de tenerlo todo en contra, Ibeth Real aprovechó todas las oportunidades formativas que encontró. Hoy es autosuficiente y planea convertir su negocio de apicultura en exportador

Abundan los motivos para que la vida de Ibeth Real, de 41 años, no resulte fácil. A los que comparte con la mayoría de sus vecinos -el simple hecho de nacer en Muyupampa, una zona rural de Bolivia, lugar paupérrimo en uno de los países más pobres de Suramérica–  se suman algunos  más: ella es mujer en un entorno tremendamente machista; una mujer que cometió la “locura juvenil” de casarse a los 18 años y dejar los estudios. Y su matrimonio fue quebrándose con el paso de los años. Hace cinco que está roto de hecho, pero ni se ha conseguido divorciar -por problemas burocráticos- ni cuenta con los recursos necesarios para mudarse, pues empleó todos sus ahorros en comprar la casa que comparte con su marido. Aunque no se dirijan la palabra.

Pero que existan dificultades (y muchas) no significa que sean insuperables. La agricultura parecía  en principio el único medio que se le presentaba a una mujer sin formación del campo boliviano para sacar a sus dos hijos adelante. Maíz, frijoles, maní… Todo lo que crece en la tierra de su zona lo ha cultivado y recolectado durante años junto a su esposo. Pero Real vio las oportunidades pasar ante ella y las aprovechó. Instituciones locales y ONGs comenzaron a impartir cursos de formación y ella asistió a todos los que pudo. “Hoy sé hacer muchas cosas: panadería, repostería, embutidos, mermelada, costura, cría de aves, de pollos, llevar una granja”, enumera.

Lo último que aprendió fue apicultura hace ya siete años. Y hoy es su medio de vida y su pasión. No lo cambiaría por otra profesión, pero el resto de saberes le dan tranquilidad: si vienen mal dadas podrá recurrir a cualquier otro de los oficios aprendidos. Habla por teléfono con Planeta Futuro desde la casa que comparte con su marido, esperando a que su hija de 10 años vuelva del colegio para marcharse enseguida al centro donde lidera la Asociación de Mujeres Productoras de Muyupampa (Amprom). Ésta se compone de 13 trabajadoras que han montado una suerte de cooperativa. Producen una veintena de productos procedentes de la miel: “Empezamos 125, pero poco a poco el grupo se fue reduciendo. En muchos casos, sus esposos no les permitían que continuasen trabajando, aquí hay hombres muy machistas. Otras lo dejaron porque para llegar al centro tenían que recorrer varias horas andando”.

Real es una de las protagonistas de la campaña #mujeresinvisibles de Ayuda en Acción, que intenta llamar la atención sobre la feminización de la miseria. Según cifras de la ONU, de los 1.300 millones de personas que viven en pobreza extrema, 910 millones (70%) son mujeres. La ONG le da una perspectiva optimista al dato, mostrando una serie de casos en los que ellas han conseguido salir adelante partiendo desde situaciones muy complicadas.

Real se muestra agradecida por la ayuda recibida. “Si no fuera por las oportunidades formativas que este tipo de organizaciones nos brindan, resultaría difícil dedicarse a otras labores que no fueran el campo”, reconoce. Su trabajo sigue siendo rural (ha instalado en su casa unas 40 colmenas de las que recoge cada año alrededor de 800 kilos de miel) pero se ha convertido en una persona autosuficiente que comercializa productos trabajados desde la materia prima hasta el envasado y se enorgullece de ello. “Ahora elaboramos champús, cosméticos, miel para la alimentación… Y me encanta explorar nuevas posibilidades y probar con otros artículos. Estamos planteando producir ceras depiladoras y extender el ámbito de comercialización. Nos limitamos a nuestra localidad y a supermercados de la región, pero sabemos que hay demanda de estos productos naturales y queremos llegar a exportarlos fuera de Bolivia”, asegura. Entretanto, anda en conversaciones con otra empresa para que fabrique envases exclusivos para su asociación y la distinga de la competencia.

Esa ambición que muestra con su fábrica es la misma que le llevó a moverse, a aprender y a emprender, e idéntica a la que tiene para sus hijos. El mayor, de 20 años, está estudiando en la universidad de la región para ser veterinario y la pequeña ya va por quinto de primaria. “Me gustaría que ella pudiese estudiar en el extranjero y tuviera las oportunidades de las que yo no gocé”, relata. Mientras nos atiende es precisamente su hija menor la que está llegando a casa tras un día de clase. Son alrededor de las 12.30 y su jornada laboral está a punto de empezar. No terminará hasta prácticamente la noche. Cuando regrese a la casa donde convive sin hablarse con su marido, seguirá superando dificultades. “Es una situación durísima, pero por ahora sin solución”, se resigna.

 Madrid 

@esterucaa

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