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Asado al Asador

1 Abr

 

Vídeo: Cordero al asador por el usuario Grazia Mangi

El asador es un método para asar la carne, atravesada por una estaca ubicada en posición vertical y con las brasas en el suelo.

La diferencia entre el asado a la parrilla y el asado al asador es que en este ultimo lo importante es la calidad de la leña a utilizar (maderas duras como el algarrobo o quebracho), por que su concentración calórico será mayor y las brasas durarán más.

Ingredientes para Asado al Asador:
  • Carne para asado (la que más nos guste)
  • Brasas – carbón

EL ASADOR El asador es un método para asar la carne, atravesada por una estaca ubicada en posición vertical y con las brasas en el suelo.

  • Asado a la cruz: El modelo clásico llamado «cruz» incorpora una barra transversal, fija o movible, que sujeta las extremidades superiores del animal.
  • Asado a la doble cruz: El llamado «doble cruz», con barras transversales superiores e inferiores donde no es necesario atravesar el animal con la estaca vertical.
  • Asado a la doble cruz giratoria: La «carne al asador» o «doble cruz giratorio», para realizar la tradicional y reconocida carne al asador.

En el asado en Cruz puede colocar la cruz inclinado sobre el fuego o bien el fuego rodeando el asador a una distancia de medio metro.

  • Asado con cuero: El asado con cuero son grandes trozos de vaca o vaquillona con cuero que se asa lentamente solo con brasas en grandes parrillas. La carne se pone con la parte de cuero hacia arriba. estará a punto cuando al tirar de los pelos, éstos se desprenden con facilidad. Suele darse vuelta la carne y dejar que se queme bien el pelo.

Costillar entero al asador

  • Luego de ensartar la carne en un hierro o asador, se lo clava por su extremo agudo en el suelo, oblicuamente sobre el fuego, la carne queda expuesta a la llama de la leña.
  • Debe girar el asador de tanto en tanto para que todas las partes del costillar queden expuestas al calor. Sin retirara el asador del suelo y mientras se va asando se cortan tajadas grandes. Los paisanos comen parados delante del fuego, con un pan haciendo de plato y con un cuchillo cortará bocados que llevan directamente a la boca.

Cordero al asador

  • Con el cordero patagónico, alimentado de forma natural en los duros pastos de la Patagonia y Tierra del Fuego se hace irresistible probar esta deliciosa carne al asador.
  • Para su cocción necesitara disponer de por lo menos 5 horas frente a las llamas intensas y constantes. Primero retire la cabeza, ábralo al medio y aplane. Atar en la cruz con alambre grueso y clavar en la tierra con costillar hacia el fuego, cuando verifique que del lado de las costillas se ha cocido dar vuelta para asar el lomo. Para que sea sabroso debe servirse bien crocante y caliente.

Lechón lechal al asador

  • Para que sea como una manteca en su boca se recomienda que no pese más de 5 kilos. Dejar macerar toda la noche en salsa criolla y por la mañana ensartar en la cruz con la cabeza hacia abajo y atar firmemente. Como en el cordero, clavar en el suelo con el costillar mirando el fuego y ligeramente inclinado hacia el fuego. Su cocción debe ser muy lenta y debe disponer de 5 horas. Dar vuelta cuando las costillas se pongan doradas y el cuero crocante.

Chivito al asador

  • Los chivitos son animales castrados de 4 meses alimentados solo con leche. Estas apreciaciones nos auguran una carne suave y tierna. Con calor intenso y constante, coloque el chivito con las costillas hacia el fuego. Como el lechón y el cordero demorará 5 horas para llevar a la mesa.

AL DISCO

  • Cuando los paisanos se encontraban trabajando en las amplias llanuras, sin posibilidades o tiempo para cuerear una vaca y asarla . Recurrían a lo que tenían más próximo como el disco de un arado. Por su capacidad de mantener altas temperaturas y rapidez en la cocción se sigue utilizando para la preparación de distintas comidas.

Pollo al disco:

  • Paso 1: Calentar el disco y coloca abundante aceite. Sacar la piel y trozar el pollo.
  • Paso 2: Salar y sellar el pollo unos 15 minutos. Retirar el pollo y el excedente de aceite.
  • Paso 3: Limpiar el disco para que no queden residuos, agregar aceite y conservar el fuego fuerte, agregar los vegetales que desee cortados en julianas.
  • Paso 4: Una vez dorados los vegetales, acomodar las presas de pollo y bañarcon vino blanco. Corregir de sal, agregar hierbas aromáticas y si lo desea pimienta.
Consejos y trucos para cocinar Asado al Asador:

Aquí las brasas pasan a segundo plano para resplandecer a través de una correcta alimentación del fuego y el control del rumbo del viento para que no se ahumee la carne.

http://www.mis-recetas.org/recetas/show/844-asado-al-asador

Tambaqui o Pacu Rojo a la Brasa

17 Mar

El Tambaqui o Pacu Rojo es un pez amazónico grande de la familia del Pacu cuya carne es muy apreciado en  Pando. Este y el Pacu Blanco son considerados los peces de agua dulce con mejor sabor

Para un Tambaqui de 5 a 6 kilos aproximadamente, se retiran las escamas, las agallas, tripas y la hiel. Luego se corta en pedazos pequeños, se le agrega sal al gusto y se coloca en la brasa hasta que adquiera un color dorado y la textura deseada. Se acompaña con yuca, chipilos y caldo de cabeza del Tambaqui

 Cristina Olmos

Brochetas de Pollo Dulce

18 Ago



INGREDIENTES:
1 cucharada de soja
1 ajo
pimienta
1 cucharada de azucar moreno
1 cucharada de coñac
1 cucharada de aceite de oliva
datiles
orejones
cebolla
pollo troceado

PREPARACIÓN:
Pasar un poco por la sartén el pollo y la cebolla. Con los demas ingredientes hacer un marinado. De que este todo se montan las brochetas y se pasan por la plancha y listo.

http://mariajoseysuscreaciones.blogspot.com/2014/03/brochetas-dulces-de-pollo.html

El churrasco hecho hamburguesa

16 Ago

El-churrasco-hecho-hamburguesa

Para nadie es desconocido la afición de los cruceños a los churrascos; por ello, El Corralito se propuso preparar unas hamburguesas que tienen como característica principal su preparación a la parrilla. En su menú se puede elegir entre la carne de brangus o nelore.

Hamburguesas a la parrilla.

Si bien en el mercado existe una gran cantidad de hamburguesas, la única prepara a la parrilla es la de El Corralito, un restaurante que se propuso convertir el churrasco en hamburguesa. «El churrasco es muy apetecido en toda Bolivia, nuestro objetivo era ofrecer otra presentación a esta delicia», explicó Marcelo Navas, gerente propietario del restaurante El Corralito.

Desarrollar esta original hamburguesa demandó cuatro años. «Fueron muchas pruebas hasta que dimos con la receta final», manifestó Navas.

Típico corralito. El nombre del restaurante fue elegido para aportarle un toque original pero a la vez muy relacionado con el menú que ofrecen.

La decoración también va de la mano, al interior se puede apreciar caballeriza, lámparas y hasta un carretón que cuelga del techo.

El menú también es original. Se pueden apreciar como opciones de hamburguesa la Toraza, el Campeón, Gran Brangus, Nelore y Guachita. «Son hamburguesas que tienen entre 100 a 300 gramos de carne», explicó Navas.

Además en lugar de los «combos» que se encuentran en otros restaurantes, en El Corralito se ofrecen los brethes, que es el mismo concepto, pero es un término relacionado al terruño.

Fresco como en el campo. Navas destacó que otro aspecto que ayuda en el sabor de los productos que ofrecen es la frescura de los ingredientes. Para la atención al mediodía, hacen las compras por la mañana y para abrir en la noche, adquieren los ingredientes en la tarde. «Este emprendimiento no hubiera sido posible sin el apoyo de mi familia», destacó el propietario.

Receta

Ingredientes

• 100 o 300 gramos de carne brangus o nelore
• Lechuga
• Tomate
• Cebollas
• Sal

Preparación

1. Poner la carne a la parrilla y dejarla cocer al gusto. Agregarle la sal.
2. Retirar la carne y molerla.
3. Colocar la carne molida en el molde para darle forma.
4. Colocar la carne en el pan e incluir la lechuga, el tomate y la cebolla picada. También puede agregar otros ingredientes al gusto.

Sabor. Estas delicias de El Corralito son preparadas con carne de brangus o nelore.
Teléfono 3-346348 – 70406513

Dirección de correo electrónico elcorralito2013@outlook.com

Sitio web http://www.boliviaentusmanos.com/amarill…

Watiya de Papa

1 Ago

watia2

En el Día de Tierra , nuestros alimentos los cocinaremos en la Tierra

La compañera  Benedicta Villca compartirá su modo de preparar un plato típico de su pueblo, la watiya de papa. En la época de cosecha, en casi toda la zona andina acostumbran a preparar watiya, esto se hace en lugares donde se cosecha las papas. El preparado es muy delicioso, se come con phasa, la phasa es una arcilla verde que se saca del suelo, claro que ésta es comestible.
Aquí en la ciudad se puede encontrar para comprar entre las calles Max Paredes y Pedro de la Gasca, además la phasa tiene propiedades curativas.
Nuestro objetivo también es investigar las propiedades alimenticias del producto que vamos a utilizar principalmente, por eso a continuación conozcamos las propiedades de la papa.
La papa es un tubérculo de origen andino. Existen muchísimas variedades de papa en el mundo, este tubérculo, como sabemos, es un alimento muy rico y perfecto para  acompañar miles de platos. La cáscara de la papa contiene fibra y por eso, comer la cáscara ayuda a regular problemas intestinales y de estreñimiento. Por su alto contenido de fenoles, la papa se convierte en un alimento antioxidante y anti cancerígeno.
 Ingredientes:
6 libras de papa
3 libras oca
3 libras de haba
Phasa lo necesario
Preparación
En el suelo donde se cosecha la papa, quedan trozos de  tierra seca, con eso, en el mismo lugar, se forma como  una casita, luego  se calienta con leña hasta que se vuelva rojizo. Después se hace un hueco por encima y se meten las papas con cáscara, también se pueden agregar las ocas soleadas y las habas con cáscara; luego se tapa todo con la misma tierra caliente y se debe esperar una hora para luego sacar todo con mucho cuidado y servir caliente.
 Lo que se saca de la tierra se puede acompañar con queso y phasa, la phasa es una arcilla muy fina que se extrae de lugares húmedos, cerca de los ríos que se conectan al lago Titicaca, esta se remoja en un recipiente con agua y se bate con una cuchara de palo, el líquido se pone en un plato con un poco de sal para comer con las papas, es muy agradable. Esta preparación también puede hacerse en cualquier suelo, no es necesario que se haga donde se extrajo la papa.

http://soytrabajadoradelhogar.blogspot.com/p/recuperacion-de-saberes_25.html

Historia de la Pachamanca o Huatia o Wathiya o Wajaña o Watia

24 Jun

LA HISTORIA DE LA PACHAMANCA

«Una de las más antiguas formas de cocción de los alimentos es hacer una hueco en la tierra, ver la manera de calentarlo (hay varias posibilidades), poner allí dentro lo que se quiere cocinar y después taparlo. También existen para ello varias técnicas. Investiguen. Esta es la tarea de la semana», nos dijo Joaquín Oliart, nuestro profesor de Historia de la Tecnología.

Deberíamos conformar grupos de trabajo y «experimentar sobre la pachamanca» para presentar en los próximos quince días un informe completo sobre la evolución de los diferentes tipos de cocción en la cocina. Me apresuré en copiar el cuadro que el «gordo» Oliart había dibujado en la pizarra, era la última clase de la semana y el viernes en la tarde nos invitaba al clásico partido de fútbol en la polvorienta cancha de la Universidad de Ingeniería.

La siguiente semana comenzamos nuestra «sabrosa» investigación visitando en plena Pampa de Amancaes el restaurante de Rosita Ríos, por entonces la más célebre cocinera criolla, la reina de los peroles de barro. Luego nuestro laboratorio fue el recreo Los Carrizos en Bajo el Puente, donde se ofrecía una deliciosa pachamanca norteña. En el sofisticado restaurante Tradición, del «Pibe» Céspedes, aprendimos a distinguir cuatro tipos de pachamanca. También fuimos a la hacienda Santa Rosa en Huaral, de nuestro compañero Ángel de las Casas, para «La Clase» del maestro Lobatón y por último viajamos el fin de semana a la capital de la pachamanca, la ciudad de Huancayo, para entrevistarnos con los «doctores» del lugar, la familia Gutarra.

Comienza la Historia. Cerca de las cuevas de Lauricocha, la más antigua evidencia de cazadores y recolectores peruanos, existen desde hace 18,000 años unas hermosas ollas labradas en plena piedra. Estoy seguro que allí se prepararon los primeros caldos. Para hacer hervir el agua, ponían piedras de río calentadas al  fuego directo.

Los científicos han aportado bastante a la trayectoria de las ollas de piedra. El arqueólogo Augusto Cárdich fue el que descubrió las ollas en las cuevas de Lauricocha (Huánuco). Igualmente, en Telarmachay (Junín) se encontraron piedras para las mankas (ollas), así como en Pampa de la Pelota (Chincha), donde el arqueólogo Javier Alcalde descubrió ollas más recientes, trabajadas en plena roca, que datan aproximadamente de mediados del siglo XV.

En el antiguo Perú. La Huatia o Watia era común en los campos, especialmente en tiempos de la cosecha de la papa, era una ceremonia muy importante. Se fabricaban unos pequeños hornos con terrones húmedos y se los sellaba con fuego directo, allí se cocinaba la papa nueva en el rescoldo naranja.

La palabra Huatia es un derivado de Huatio, una importante deidad inca, que era el nexo entre los dioses y los agricultores, a quienes les enseñó a sembrar los campos, cuidarlos, regarlos, abonarlos y construir los famosos andenes para utilizar plenamente los cerros y crear micro climas para diversificar los sembríos. Huatio es el diseñador del calendario agrícola de los antiguos peruanos, que estaba ligado a una profunda cosmovisión astral, asociaba también a los solsticios y equinoccios dividiendo el periodo de los sembríos en mitades.

La trilogía andina de comunidades. Los dioses, la naturaleza y los hombres, tenían que estar en completa armonía y mediante ceremonias en el campo, compartiendo la comida y bebida con la Madre Tierra, manifiestan su complacencia, equilibrio, alegría y reciprocidad por vivir en comunidad.

Su origen ritual. La comida enterrada tenía en sus orígenes ancestrales un carácter simbólico, pues era una forma de rendir pleitesía a la divinidad tierra, comiendo directamente de sus entrañas los productos que ella fecundaba.

Representa la fuente suprema de fertilidad, de vida natural, es el ciclo perfecto de numerosos productos que vuelven a ella para ser cocinados y luego compartir, las entrañas de la Madre Tierra y los humanos, en plena comunión y armonía.

Desde el comienzo existieron los especialistas en este tipo de cocción y eran los que dirigían toda la ceremonia, se les llamaba «yachaq» y tenían un rango especial en la comunidad. En algunos lugares se le confunde con el «suchu», personaje mitológico encargado de la simbología en el momento de alimentar al sol.

El término Pachamanca no se encuentra en el Vocabulario Quechua del padre Diego Gonzáles Holguín, publicado a comienzos del siglo XVII.  Sólo muchos años después, en plena República, se lo utiliza e indica que surge de la conjunción de dos palabras: pacha (tierra) y manca (olla).

Después de la conquista española, este tipo de cocción y ceremonia «pagana» queda relegada por el proceso de «extirpación de idolatrías». Recuerden que los conquistadores por lo general traen sus costumbres y comidas y tratan de imponerlas, sólo en las comunidades más alejadas se mantuvo la tradición. La pachamanca aculturizada, tal como la conocemos y disfrutamos actualmente, comienza su «renacer» en pleno siglo XIX, en medio de los tambores libertarios.

Al comienzo su desarrollo es lento, no existen menciones en libros de cocina de la época, al parecer es «cosa de indios». Recién en el siglo XX comienza su moderna evolución y hemos encontrado versiones que manifiestan que llega a su apogeo en la década de los cincuenta, cuando el dictador General Manuel Apolinario Odría, natural de Tarma y gran «pachamanquero», le otorgó carácter oficial a su comida preferida y entra por la puerta grande al palacio de gobierno.

La Versión Oficial: El Instituto Nacional de Cultura del Perú (INC) ha declarado a la pachamanca «Patrimonio Cultural de la Nación». Dicen en su enunciado: «El término pachamanca proviene de una voz quechua que significa olla de tierra y se usa para designar al procedimiento de cocción de determinados alimentos en un hoyo abierto en la tierra, con el calor que desprenden piedras previamente sometidas a altas temperaturas. Esta técnica data de tiempos inmemoriales y fue empleada por las antiguas culturas peruanas, subsistiendo hasta hoy como parte de las festividades que celebran los distintos pueblos de Perú».

La iniciativa para este reconocimiento oficial parte del empeño de un gran conocedor, el maestro Hugo Crespo Sánchez. Este personaje prepara en 1999 una pachamanca para 2000 personas que le valió ser incluido en el famoso libro Guiness»

Ceremonias culinarias similares, con algunas características propias, se realizan en muchas partes del mundo. En el Polinesia se le denomina Umu. Entre los mapuches de Chile es el Curanto, que tiene la particularidad de ser casi siempre de mariscos. En las islas de los Uros en el lago Titicaca se prepara la Wajaña. En México es famosa la Pibil (hasta ahora nos relamemos la «cochinita pibil» que nos invitó Lupita, una mexicanita de armas tomar que conocimos en plena investigación). En Centroamérica lo llaman Tapao, en el ande de Bolivia Wathiya, en Brasil y Paraguay Paparuto.

La tradicional Barbacoa norteamericana originalmente se preparaba en hueco y bajo tierra, luego fue evolucionando hasta convertirse en una parrillada. La más famosa de las ceremonias de comida enterrada es la de Hawai, nos referimos a su tradicional Luau, claro está, acompañada con una danza especialmente sensual de las playas tropicales, rítmicos tambores y esas falditas de paja moviéndose de un lado para el otro, siguiendo el compás de caderas redonditas y cimbreantes. Total, una completa delicia, pastillitas de menta, agüita de azahar en la boca.

Nuestra Versión. La pachamanca es el supremo festín andino, es la más representativa comida del proceso de aculturación nativa-española, la reina del mestizaje, es una fiesta comunal, grupal, es la clásica comida con que se festejan las fiestas cívicas, religiosas y familiares. La principal es el 24 de Junio, el día del campesino, el Inti Raymi, la gran fiesta del sol. En Lima se reunían los provincianos en las pampas de San Juan de Amancaes.

El Inti Raymi, esta muy importante fecha, ha sido objeto de abundante estudio y discusión. Existen numerosas versiones de eruditos e importantes instituciones que tratan de explicar la fantástica relación entre el brillo de las estrellas (Pléyades) del mes de Junio en el ande y el conocimiento del ciclo de lluvias, que los antiguos peruanos sabían leer e interpretar cabalmente.

Otras grandes festividades celebradas con pachamancas son: El 20 de Enero festejando a San Sebastián, el domingo de Pascua, el día de las madres el segundo domingo de Mayo, las fiestas patrias el 28 de Julio, el día de Santa Bárbara el 4 de Diciembre, el 8 de Diciembre en honor a la Inmaculada, en la Fiesta de la Herranza, donde se marca y clasifica al ganado y en general en las fiestas de aniversario de cada pueblo a lo largo y ancho del  territorio.

En la preparación intervienen muchas personas, cada una tiene un rol especial, hombres y mujeres, grandes y pequeños, experimentados y principiantes, tienen que hacer un trabajo determinado, coordinado, acompasado, con buena voluntad y alegría.

La pachamanca está ligada especialmente a la vida familiar rural, se le prepara para los compromisos, matrimonios, el nacimiento de los hijos, el bautizo, el primer corte de pelo, la primera comunión, el paso trascendente a la pubertad, en los cumpleaños de los principales. ¡Siempre está presente la humeante pachamanca!

De Secretos y Tradiciones

 

– La tierra tiene que estar húmeda, el hoyo nunca debe hacerlo una mujer, tampoco poner los alimentos en el horno de cocción, la «tierra» es hembra y es muy celosa. Estas son tareas de los hombres.

– Cada vez que se  bebe hay que dejar el último sorbo del vaso para brindarlo con la tierra madre, y se lo hecha al suelo.

– Las diferentes carnes nunca deben estar en contacto directo, hay que separarlas con pancas u hojas especiales.

– Cada una de las variedades de carnes hay que macerarlas, desde el día anterior, con aliños especiales.

– Por ejemplo, el aliño perfecto para el macerado del cordero debe incluir al fragante chincho.

– El cerdo hay que macerarlo con aliño «colorado» de ají panca.

– El mapa de colores. Se pueden distinguir tres zonas referidas al aliño utilizado. En el norte (Áncash y Huánuco) prefieren la condimentación verde, en el sur (Huancavelica, Ayacucho y Apurímac) predomina el aliño rojo, y en el centro (Junín) se combina los dos tipos de aderezos.

– El mapa de calores. En la sierra central y norte se usa para la fogata el eucalipto y la retama, en Ayacucho el molle y el huarango, en Huánuco el pacae, palto y la tara, en el norte el algarrobo, en Huaral el fragancioso naranjo.

– La «madrina» debe coronar la pachamanca con una cruz de flores y ramas, luego realizar el rezo respectivo antes de la cocción.

– Nunca se baila antes de «cerrar» la pachamanca..

– En las pachamancas no se debe hablar de política, religión ni negocios.

– El aroma de la tierra es el que anuncia que la pachamanca está lista. Tres horas aproximadamente.

– Los choclos deben ser cocidos en agua y en ollas de barro a fuego directo cerca al entierro.

– Lo primero que se coloca al fondo del hoyo, sobre la piedras calientes, es una cama de hojas de plátano y hierbas aromáticas.

– Luego los camotes y las yucas, todo muy ordenado.

– Dependiendo del tipo de papa, se las coloca en diferentes «pisos», estos deben estar separados por abundantes hierbas aromáticas y piedras calientes.

– Después de los  tubérculos vienen las carnes, de mayor a menor.

– Las habas, las ocas, las humitas y los plátanos deben ir en la parte superior.

– La tapa debe ser especial. Una cama de hierbas entrelazadas, luego costales de yute húmedos, luego la sagrada tierra que debe cubrirlo todo, hasta formar un pequeño montículo que recibirá en la parte central a la tradicional cruz de flores.

– Destapar el entierro, después de tres o  cuatro horas, es la parte principal de la liturgia. La tarea se realiza bajo la supervisión del caporal o jefe de la pachamanca. Es un momento de gran algarabía, música y colorido.

– No se debe probar la comida directamente del hoyo, sólo el caporal está autorizado para la degustación y aprobación del sabor y  la cocción.

– La pachamanca se sirve en fuentes de barro o bateas de madera y se la lleva a la mesa, donde todos ya deben estar sentados esperándola, con el debido respeto.

– La salsa principal es la «llajua», un preparado molido en batán (mortero de piedra) de rocoto, que es el ají colorado mas sabroso, tomate y hucatay, todo debidamente sazonado.

– La salsa criolla acompaña bien. Cebolla cortada en pluma, rocoto, el verde lo pone el perejil y el huacatay, el aderezo es aceite, vinagre, pimienta, sal y el toque especial de unas gotas de limón.

– El brindis lo hace el principal oferente y el agradecimiento el agasajado o el representante oficial de la fiesta. Los discursos deben ser muy breves y con el respectivo «seco y volteado», es decir dejando la copa limpia, recordando que el último sorbo es siempre para la tierra madre.

La Pregunta Clásica. ¿Qué se necesita para preparar una excelente pachamanca? Las respuestas básicas:

El campo: hermoso, florido, arbolado.

El fondo: un cristalino y bullicioso arroyo.

Clima: soleado y perfumado.

Ambiente: de amistad y alegría.

La música: de guitarras y cajones.

El baile: tondero y marinera en la costa, huaylas y huayno en la sierra.

Sandunga: mujeres hermosas, escotes generosos, cinturas mil amores.

Sensualidad: ojos pizpiretos, cabellera al viento.

Bebidas: chicha, pisco y cerveza.

El hoyo: profundo, redondito, aroma de tierra húmeda.

La fogata: de ardiente y perfumada leña.

Las piedras de río: especiales, chatas, fuertes, candentes.

El follaje: hojas de plátano, alfalfa y pancas.

Las flores: retamas, cantutas y amancaes.

Las  hierbas: chincho, muña, marmakilla, paico y huacatay.

La sustancia: carnes rojas, aves, cuyes y conejos.

Los aderezos: colorado, verde, amarillo.

Ají: mucho ají, de varias clases, en especial el rocoto.

El alma: papas, camotes, yucas, habas y ocas.

El toque de distinción: choclos y humitas.

Las frutas: lúcumas, chirimoyas, plátanos y membrillos.

Los postres: suspiros de limeña, mazamorra de maíz morado.

La vajilla: fuentes, platos y ollas de barro.

La mesa: larga, bajo una ramada.

Los Típicos Detalles Regionales.

Los Aderezos:

Para las carnes rojas: el perfume y el sabor lo ponen el chincho, huacatay y la hierbabuena. El color rojo es del achiote y el ají panca. El color verde del culantro y la espinaca. La personalidad viene de los diversos ajíes especialmente el rocoto. La frescura viene del perejil. El secreto es la ruda. La agudeza es de la chicha y el vinagre, el aceite pone la suavidad, la picardía la pimienta, el ajo y el comino y al final lo de siempre, azúcar y sal.

Para las carnes blancas: la base es siempre el ají colorado, el perfume y el sabor del chincho y el romero, mucha cebolla y ajo, un poco de comino, más de vinagre y chicha, lo suavizamos con perejil, lo justo de manteca y el  toque preciso de azúcar y sal.

Las Humitas:

En su tradicional presentación individual en panca de choclo, amarradas con fibras de panca, no se debe utilizar pita o hilo.

Las saladas: pasta jugosa de maíz tierno, palillo, ají colorado, manteca, cebolla picadita, ajos y sal.

Las dulces: pasta jugosa de maíz tierno, azúcar y sal, clavo y canela, pasas y maní molido y el toque necesario de la mantequilla y si quieres un poquito de anís y ajonjolí.

Los tamalitos verdes: pasta jugosa de maíz tierno, el verde lo pone el culantro, la suavidad la manteca y el aderezo la sal, pimienta y ajo molido.

El Qapchi.

Un toque de distinción para la pachamanca. En una olla de barro con tapa, que se ubica en la parte superior del entierro, se coloca una mezcla fina de queso andino (en pedazos pequeños), cebolla picada, un poco de jugo de limón, una pizca de sal y por supuesto no puede faltar el rocoto molido en batan con un poco de tomate.

Las Papas y Camotes.

Las mejores papas, según los expertos, son las variedades de tomasa y huayro, si se utilizan papas amarillas estas deben estar colocadas sólo en la parte superior. Los camotes deben ser pequeños, alargados y asoleados.

La Sopa Ayacuchana.

Hemos encontrado una especial olla de barro que también se coloca en la  parte superior de la pachamanca, con caldo de gallina, aderezado con tomate, cebolla, hierbas y ají.

La Trucha Tarmeña.

También hallamos una olla de barro alargada, con tapa, en la que se colocan truchas fresquitas y limpias, sazonadas con sal y limón, en medio de una cama de cebollas, ají y hierbas aromáticas.

Los Caprichos.

– Salsa de harina de maíz: con chincho, paico, hojas de ruda, cebolla picadita, jugo de limón, ají y sal.

– Pastelillos fritos: puré de papa, harina de maíz, manteca, chicharrón de cerdo, ají y sal.

Los Sombreros:

Las mujeres adornan sus sombreros con flores multicolores, cuyo especial arreglo indica su posición social: solteras, casadas, viudas, etc.

La Marmakilla.

Mención especial se la ha ganado la marmakilla, una incomparable hierba silvestre que alcanza aromas memorables en el valle del Mantaro, en plena sierra central.

La Muña.

En las campiñas del Cusco crece esta fragante hierba silvestre de propiedades mágicas. Hay que encontrarse con ella, usarla, respetarla y reconocer que se trata de un verdadero regalo de la naturaleza.

El Ichu.

En las localidades altas, donde la hierba fresca escasea, tienen una sensacional alternativa, el ichu, una variedad de pasto seco, que al calor de la pachamanca, proporciona una aroma muy especial.

El curado de las piedras.

Hay quienes escogen las piedras del río, deben ser por lo general lo más chatas posible y luego las ponen a remojar con agua y sal, de esta manera no se quiebran y mantienen más tiempo el fuego en sus entrañas.

La Chapla.

Registramos que la mejor leña para calentar la pachamanca, hoyo y piedras es la chapla, ramas de eucalipto secas.

Las fechas y la cosecha.

La tradición y la cosmovisión indicaba que la pachamanca era el centro festivo de la temporada de cosecha y siembra en la sierra, es decir entre Febrero y Marzo en algunos lugares y en Mayo y Junio en otros. Pero con el adelanto tecnológico de los abonos y riegos agrícolas controlados, se han multiplicado las posibilidades agrícolas para cada uno los diferentes productos, así que ahora podemos disfrutar de este festín terrenal prácticamente todo el año.

La moderna sugerencia: Para los que viven en ciudades, en departamentos, en cualquier lugar del mundo donde es imposible hacer un hoyo en la tierra, presentamos esta sugerencia:

La Pachamanca en Olla de Barro de boca ancha, bien curada.

– Se coloca una rejilla en el fondo para formar una cámara de unos centímetros, allí colocaremos la chicha o la cerveza para generar el vapor.

– Encima de la rejilla, una cama de hierbas. Pueden ser de huacatay, hierbabuena o romero.

– Luego colocamos una papa redondita y un camote asoleado por persona.

– Acomodamos otra capa de las hierbas escogidas a voluntad y disponibilidad.

– Añadimos las carnes, aliñadas el día anterior, siempre separadas, nunca juntas, debidamente envueltas en pancas de choclo, una porción generosa de cada clase por persona, con tres son suficiente, recomendamos pollo, cordero y lechón.

– Rellenamos los espacios con perfumadas hierbas.

– En la parte superior, las habas y las humitas, luego se cubre de más hierbas los espacios vacíos, se sella la tapa, se coloca la olla al fuego medio y después de dos horas la pachamanca está lista para ser servida.

– No hay que olvidar la importancia del ritual: la madrina, el brindis, la bebida, las mujeres hermosas, la música y el baile y a festejar con el banquete más sensual de la gastronomía peruana.

Jaime Ariansen

(Perú)
Ingeniero Industrial – Director del Instituto de los Andes – Lima – Perú
Escritor – Historiador – Investigador.

http://www.historiacocina.com/historia/articulos/pachamanca.htm

Aprende a ahumar carne o pescado con un wok

5 Jun

 

¿Te gusta el sabor de los alimentos ahumados? ¿No tienes un espacio en el exterior para llevar a cabo el ahumado en la barbacoa de tus carnes o pescados? Hoy os traemos un truco con el podréis preparar una rica carne, o un suculento pescado, al humo sin necesidad de usar una barbacoa. Solo será necesario disponer de un wok  y seguir una serie de indicaciones.

En nuestra sección de carnes y aves puedes encontrar numerosas recetas para elaborar ricos platos de carne. Podemos darles un toque especial ahumando previamente la carne que vayamos a usar para la receta. Lo mismo podemos hacer con las recetas de nuestra sección de pescados y mariscos.

¿Qué material necesitamos?

Para ahumar carne o pescado, necesitamos un wok con rejilla y tapa. Si no disponéis de una rejilla, podéis fabricar una a partir de un trozo de malla metálica que podéis encontrar en una tienda de bricolaje. La rejilla es importante, puesto que es la mejor manera de separar el alimento de las brasas.

Ingredientes

Para ahumar nuestras carnes o pescados necesitamos los siguientes ingredientes:
  • Virutas de madera. Podemos usar virutas de distintos tipos de madera, como nogal, manzana, roble, cerezo… En el mercado podemos encontrar numerosos tipos de virutas aromatizadas. Lo que aportará un sabor increíble a nuestras carnes y pescados.
  •  50 g Arroz redondo. Añadido a las virutas, una vez empiecen a arder, mantendrá estable la combustión.
  • Hierbas aromáticas. Para potenciar aún más el sabor de nuestros alimentos ahumados.
  • Pescado o carne para ahumar.


El proceso de ahumado

 
  • Lo primero que haremos será poner a calentar el wok a fuego fuerte para que alcance una temperatura elevada.
  • Una vez lo tengamos bien caliente, añadimos dos o tres cucharada de virutas. Es importante añadir solo virutas, nada de aceites ni ningún otro ingrediente. Removemos las virutas hasta que empiecen a tostarse.
  • Continuamos removiendo. Cuando las virutas comienzan a desprender un poco de humo, añadimos el arroz redondo y removemos. El arroz nos servirá para que la temperatura se mantenga estable, reduciendo, por otro lado, la cantidad de humo producida por la combustión de las virutas.
  • Si queréis aromatizar aún más los alimentos, añadimos al wok una o dos cucharadas de hierbas aromáticas, como puede ser tomillo, romero, lavanda, té, laurel,…
  • Llegados a este punto, es el momento de poner nuestra carne o pescado en el wok. Para ello, los colocamos sobre la rejilla. Ponemos la rejilla en el wok y tapamos para que el humo penetre en el interior de los alimentos. Es importante bajar el fuego al mínimo una vez que pongamos las tapa, de este modo las virutas de madera no se queman en exceso.
  • Con este técnica, la mayoría de pescados estarán cocidos en 5 ó 10 minutos. Las carnes tardarán un poco más. Vigilaremos el punto de cocción y ajustaremos el tiempo en base a nuestros gustos.
Las posibilidades de esta técnica son ilimitadas. Se pueden ahumar todo tipo de ingredientes, carnes, pescados, mariscos, verduras,…
Recetas de Cocina Casera - Recetas fáciles y sencillas

Costillas asadas a la Miel

5 Jun

Salsas gourmet para tu Parrillada

18 May

Para que el rito de la carne sea aún más sibarita, acompáñelas de estas delicias hechas salsa

Una parrilla, una acto casi cotidiano de muchos domingos, puede convertirse en algo muy gourmet si se acompaña con las salsas adecuadas. Más allá de la guasacaca -salsa elaborada principalmente con aguacate y cilantro-, o de la mayonesa, presentamos unas opciones que harán que la carne ensalce sus nobles sabores con un toque muy sibarita.

La salsa de tamarindo puede darnos un contraste delicioso y muy criollo con un buen corte. Para ello solo necesitará 100 gramos de tomate verde, 35 gramos de chile, 50 gramos de tamarindo, 35 gramos de cebolla blanca, 15 gramos de azúcar y 10 gramos de mantequilla. Para hacer esta salsa deberá poner en una olla los chiles y cocerlos por 20 minutos. Añada el tomate y la cebolla picados en trozos antes de que el chile se cueza del todo. Una vez listo, pase por la batidora y agregue la pulpa de tamarindo y el azúcar.  Aparte, en una sartén, caliente la mantequilla y, cuando esté líquida, agregue la mezcla anterior. Deje cocer por 20 minutos a fuego lento y enfríe a temperatura ambiente.

Un toque ideal, sorprendente y muy gourmet puede darlo una salsa de reducción de vino tinto. Para ello se necesita una copa de buen vino y tres cucharadas de azúcar. Debe poner el vino en una olla a calentar, a fuego muy suave. Debe remover constantemente pero muy despacio hasta que se haya evaporado la mitad de su volumen. En ese momento se añade el azúcar. Cuando alcance un espesor tipo mermelada, la reducción estará lista.

Un toque diferente también nos lo puede dar una salsa de dulce de tomate. Solo necesitará un kilo de tomates, la misma cantidad de azúcar y el jugo de un limón. Para hacer esta receta deberá pelar el tomate, eliminar las semillas y trocear bien. Pese el tomate y añada la misma cantidad de azúcar. Meta todo en una olla, bien mezclado, y caliente a fuego lento, añadiendo el jugo del limón. Así se mantendrá en el fuego durante 20 minutos hasta que obtenga textura de mermelada. Se puede servir recién hecha, a temperatura ambiente o luego de pasar por la nevera.

Por último, presentamos una salsa de nueces, que se compone con una taza de nueces picadas, media taza de leche, un cuarto de taza de mantequilla, dos cucharadas de perejil picado fino, sal y pimienta al gusto. Para elaborarla se pondrá a calentar la mantequilla en un sartén a fuego suave. Agregue las nueces y saltee por 5 minutos. Incorpore el resto de los ingredientes y cocine hasta que esté bien caliente. Luego pase por la batidora y sirva caliente.

Recuerden que estamos en Twitter: @gourmetjournal y Facebook.

Brochetas de vegetales a las brasas

27 Nov

 bro

Brochette vegetal

  • Los brochette vegetales han incursionado en la parrilla gracias a los chef del momento.
  • Preparación: Ellos han elegido los morrones rojos, verdes y amarillos combinados con cebolla, berenjenas, zucchini y panceta ahumada. Aderezarcon ajo y aceite de oliva.
  • Asar solo unos minutos.
  • Sugerencia: Hongos marinarlos con aceite de oliva. Insertar intercalados con alguna hierba a gusto. Se asan 5 minutos por lado y servir con oliva, sal y pimienta

Choclos (Mazorca tierna de maíz)

  • Hay dos opciones: Con Chala (hoja que envuelve la mazorca del maíz) o con papel de aluminio
  • Con chala: Bajar la chala, untar con mantequilla, salar y cubrir nuevamente con la chala. Llevar a la parrilla 30 minutos a fuego suave, servir y rectificarcondimentos.
  • Con papel de aluminio: Pelar los choclos, lavar, untar con mantequilla, salar yenvolver con papel de aluminio. Llevar a la parrilla hasta que los granos estén tiernos.

Pimientos, berenjenas, cebollas y zapallos

  • Puede utilizar un recipiente de metal, como asadera o alguna lata de conservas vacía.
  • Prearación: Lavar las verduras y cortar en trozos, humedezca el recipiente con aceite de oliva y coloque las verduras, tape y espere a que estén tiernas.
  • Otra opción: es cocer sobre las brasas, envueltas en papel de aluminio durante 30 minutos. Retirar, pelar y aderezar. También puede asar sobre la grilla partidos al medio.

http://www.mis-recetas.org/recetas/show/364-brochette-pescados-y-vegetales-a-las-brasas#dos

Churrasco Cruceño

31 Mar

 

Ingredientes para un churrasco tradicional cruceño para 10 personas

 

 Ingredientes

6 Kilos de asado de tira, cortado en tiras anchas de un Kilo cada una.

3 kilos de punta de S

8 chorizos y 6 morcillas

5 pedazos de tripa gorda o dulce

2 Kilos de matambre cocido en olla de presión

Sal parrillera

Salsa criolla

Ajo pelado

Preparacion

 

Se colocan los chorizos en un recipiente con agua y también los chinchulines, después de lavarlos cuidadosamente .  A la tripa gorda, luego de desgrasarla y lavarla, le da vuelta de adentro hacia afuera y se la raspa con el cuchillo hasta quitarle toda la gomosidad. Luego se la devuelve a su forma natural.. Mientras tanto, estará ardiendo el fuego de leña u consumiéndose en brasas a un costado de la parrilla. Se separan las brasas necesarias como para calentar bien las rejas de la parrilla. Se acomoda sobre la parrilla bien caliente el asado de tira por el lado del hueso. El matambre por el lado más graso u con una ramita se unta bien el matambre con salsa criolla y romero. Se coloca la tripa gorda y los chorizos después de haberlos pinchado. La carne podrá salarse antes o después, de acuerdo con la ideología del parrillero. Cuando los trozos grandes estén  a medio cocer, se coloca el resto de los ingredientes, menos las morcillas. Lo ideal es que cada uno de los elementos se den vuelta una sola vez. Las manipulaciones y los pinchazos solo sirven para que se pierdan los jugos. Las morcillas se colocan solo unos 15 minutos antes de comerlas. Los acompañamientos mas usuales es el arroz con queso, yuca y ensalada El alino mas usado es el conocido como salmuera, consistente sólo de agua, sal gruesa y dientes de ajo pelados, macerados en dicha agua salada. Estos aderezos se añaden a la carne una vez que ésta ha sido dada la vuelta y esta sellada.

 

Cristina Olmos

Ariel a la Parrilla (1 y 2)

30 Mar

 

Ariel, muchas gracias !!!  Muy facil de entender y de seguir.

Colita de Cuadril, solo para entendidos

29 Mar

 

 

 

colita

La Colita de Cuadril proviene de la punta del cuadril y por eso su forma triangular, donde se puede apreciar una parte más angosta que es la parte final del corte.

Este corte no sirve para Bifes pero es ideal para la parrilla, difícil de igualar con otros cortes. Asaremos a las brasas la totalidad de la pieza entera.

Siendo una carne muy tierna y jugosa, de color rosado. Es más sabrosa que el Lomo y además tiene un bajo contenido graso.

PREPARACIÓN: Solo sacaremos el exceso de grasa pero dejando una capa delgada que servirá en el proceso de cocción para que la carne mantenga sus jugos.

Luego salamos de manera abundante y uniforme.

COCCIÓN: Colocamos en la parrilla con la capa de grasa hacia abajo y dejamos que se valla asando.

Una vez que esté cocido 1/3 el grosor de la carne, damos vuelta para completar su cocción.

TIEMPO DE COCCIÓN: 1 hora, 20 minutos.

Como es un corte con diferentes grosores vamos a tener diferentes puntos de cocción en la misma pieza, a gustos de cada invitado.

Pero tengamos en cuenta que puede secarse fácilmente si  la cocinamos de más.

Aconsejamos cortar la colita de cuadril en lonjas de 1 a 2 cm de ancho para servir en la mesa, con la posibilidad de preparar unos sabrosos sándwiches de lechuga y tomate!

http://asadocriolloargentino.com/colita-de-cuadril-solo-para-entendidos.html

Como hacer pan en horno de leña

28 Mar

Como encender el horno a leña

27 Mar

Comer k’alapurka en Potosí

26 Mar

karapulca

 

Comer k’alapurka en Potosí

Víctor Montoya
Escritor

D espués de haber transitado por las calles de la antigua Villa Imperial, desde tempranas horas de la mañana, me entraron ganas de comer en las cercanías de la plaza 10 de Noviembre. Entonces, en mi afán por degustar la gastronomía local, paré en la acera a dos hombres de mediana edad, quienes, al verme con la cara de forastero preguntón, se arrimaron contra la pared, prestos a escuchar lo que tenía en el corazón.

-¿Dónde puedo servirme la tradicional k’alaphurka? (palabra quechua que significa sopa cocida con piedra ardiente), les pregunté mirándoles a los ojos.
-A dos cuadras de aquí hay un lugar donde puede servirse, contestó uno de ellos, señalando con el dedo índice la dirección que debía tomar.
-Si quiere comer la verdadera k’alaphurka, pero la verdadera -intervino el otro con un gesto de amabilidad- tiene que ir al restaurante de doña Eugenia Rodríguez de Arismendi, que está en la zona sur, cerca de los rieles de tren, pero le aconsejo que tome un microbús en la esquina de la plaza, que lo dejará cerquita del lugar.
Seguí sus instrucciones. Me embarqué en un microbús y, como quien busca un tesoro perdido, recorrí varias cuadras hasta que el conductor paró justo allí donde debía bajarme. Miré en derredor y crucé por la avenida Santa Cruz hacia la esquina Hermanos Ortega, donde está el restaurante Doña Eugenia.
Acompañado con una bicervecina
Lo primero que me llamó la atención fue la basura tirada en la calle, haciendo un franco contraste con la limpieza del restaurante y la pulcritud del mesero, quien me dio la bienvenida y me invitó a tomar asiento. Me acomodé en la mesa del fondo, con la intención de observar los cuadros con motivos tradicionales. Le solicité una botella de cerveza fría y me contestó que sólo tenían bicervecina y gaseosas.
No habiendo otras alternativas, pedí una bicervecina, convencido de que, a falta de chicha o cerveza, era lo que mejor acompañaría el plato de k’alaphurka. El mesero cumplió con el mandado y luego desapareció en la cocina.
Me tocó aguardar un momento y, mientras el restaurante se llenaba de comensales, me puse a tomar sorbo a sorbo la bicervecina, hasta que, de pronto, se acercó el mesero con el plato de k’alaphurka, como si llevara un pequeño volcán en una mano, mientras en la otra sujetaba los cubiertos y un platillo lleno de mote pelado, que acompañaba a manera de guarnición.
-Buen provecho, dijo y se retiró.
Quedé maravillado por esa singular manera de servir un plato y, como es natural, me recordó mi infancia. Aquellos inolvidables años que pasé en la casa de mis abuelos, donde, sentado en la puerta de la cocina, solía contemplar el amor y la pasión que mi abuela le ponía a cada uno de los platos que preparaba al promediar el mediodía.
La cocina de mi abuela
Con la boca hecha agua y con la mirada fija en la k’alaphurka, donde la lawa (sopa espesa) seguía hirviendo alrededor de la piedra volcánica, recordé las lawas de jank’akipa (maíz tostado y molido) que mi abuela solía preparar en una olla de barro, sobre uno de los ojos del fogón alimentado con leña y ennegrecido por el hollín.
Cuando lo tenía a punto, después de removerlo una y otra vez con el cucharón de palo, servía la humeante lawa en los platos de barro y, a modo de coronar su exquisito gusto por la comida tradicional, le agregaba perejil y un chorro de ají colorado retostado con un poco de aceite en la sartén.
Ese toquecito de picante que le daba el ají a la lawa era tan delicioso como la llajwa, esa salsa preparada con locotos, tomates y hierbas aromáticas, como la killkiña o wacataya, que ella molía con manos diestras entre las piedras del batán, un instrumento indispensable en la cocina de mi abuela. No en vano era una mujer oriunda del norte de Potosí.
Luego de comer la k’alaphurka quedé satisfecho y convencido de que se trataba de un plato típico de las alturas, nacido del ingenio de las cocineras populares para combatir las bajas temperaturas del altiplano, porque la lawa, debido a su consistencia y la candente piedra sumergida en su interior, permanece caliente por mucho tiempo, como para quemar la boca de los mentirosos y mitigar el frío de los condenados.
A tiempo de pagar la cuenta y agradecer por el buen servicio, no dudé en preguntarle al hombre que me atendió en la caja cómo se preparaba y cuáles eran los ingredientes de la k’alaphurka. Él me miró de pies a cabeza y, esbozando una sonrisa afable, y contestó:
-Los principales ingredientes son: carne de res en charque, papas sipancachi, harina de maíz willkapuru, ají colorado, cebolla, ajo. Todo esto sazonado con orégano, sal, comino, pimienta, chachacoma (hierba con sabor parecido al pino), pupusa y alguno que otro condimento más, que no te lo puedo decir, porque es el secreto de la casa…
-Ummm… asentí devolviéndole una sonrisa cómplice. -Imagino que su cocción está hecha en una cazuela de barro, ¿verdad?
-Así es, pues, dijo abriendo los ojos y frunciendo el ceño. Sin embargo, lo más importante es que se sirve en un plato de barro, con una piedra volcánica negra que, una vez caldeada al rojo vivo sobre las brasas, se sumerge en el centro del plato para que la lawa mantenga su temperatura. La misma piedra redonda que mi señora recoge en las orillas del río, es la que le da el nombre de k’alaphurka a este plato, que no se deja preparar, así nomás, en ninguna otra región del territorio nacional.
-Le agradezco por su valiosa información, le dije, mientras me despedía con un fuerte apretón de manos.
-Espero que nos visite otra vez, dijo él, antes de que yo cruce el dintel de la puerta.
Al retornar a la plaza 10 de Noviembre, me puse a pensar que la deliciosa k’alaphurka debe ser uno de esos platos que dignifican la gastronomía potosina, porque así haya tenido influencias de la comida española desde la Colonia, conserva las tradiciones y costumbres culinarias de la cocina precolombina, no sólo a través del uso de los ingredientes caseros, sino también a través de la preparación y cocción de este típico plato de la Villa Imperial, que se consume todo el año, haga frío o calor.
Cualquiera que visite Potosí, con la curiosidad de conocer el afamado Cerro Rico, la arquitectura colonial y otros atractivos turísticos, no puede perderse la deliciosa k’alaphurka que, con el fin de salvaguardar la gastronomía tradicional, ha sido declarada Patrimonio Cultural del departamento de Potosí, tanto por la Cámara de Senadores como por el Ministerio de Culturas y Turismo.

 

 

Como encender el carbon

25 Mar

Maíz Asado

24 Mar

(10)

 

 

 

En otoño es época de de asar las mazorcas de maíz.

Ingredientes para Maíz Asado:
  • Mazorcas
Cómo hacer Maíz Asado paso a paso:
  • El maíz asado es muy fácil de hacer. Simplemente hay que coger la mazorca y hacer que el calor del fuego que laguidece actúe, tal como muestra nuestra fotografía de la derecha
  • Las mazorcas de maíz están deliciosas en barbacoa, al rescoldo de la lumbre de la chimenea, aderezadas con sal y aceite.
  • Un manjar de otoño

 

Consejos y trucos para cocinar Maíz Asado:

 

  • Hay quienes prefieren la mantequilla salada al aceite, tras el asado…
  • Si no tenemos restos de fuego, en el horno a fuego fuerte se introducen las mazorcas bien limpias. Se les agrega un trozo trozo de mantequilla y se y hornean durante unos 20 minutos aproximadamente. Generalmente se envuelve cada una en un papel de aluminio para evitar que se sequen excesivamente.
  • Al servirlas, pueden rociarse con poco de jugo de limón, o incluso añadirles un poco de pimienta molida.
  • También se pueden echar las mazorcas en una olla grande de agua hirviendo con sal durante unos 10 minutos. Luego se sacan, se dejan escurrir. Una vez secas y todavía calientes, se untan con un poco de mantequilla y sal y pimienta al gusto y a comer….

 

 

 

Vídeo: Vídeo de maíz asado por el usuario pilar1973

Vacío marinado a la parrilla

23 Mar

Vacío marinado a la parrilla
Ingredientes:

  • 1 kilo de vacío de ternera
  • Sal, a gusto

Marinada:

  • 1 vaso de aceite de oliva
  • 1/2 vaso de caldo de carne
  • 2 cdas. de hierbas picadas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cdita. de ají molido
  • 1 cda. de pimienta en granos
  • Sal a gusto

Preparación:

1) Limpiar la carne retirando el exceso de grasa y salar a gusto.

Marinada:

1) En un recipiente amplio mezclar el aceite, el caldo, las hierbas frescas y los dientes de ajo picados, el ají molido y los granos de pimienta. Acomodar la carne en el recipiente, bañarla con la marinada y reservar en la heladera durante 2 horas.

2) La cocción de la carne puede ser a la parrilla o bien en el horno, colocando la carne en una placa. Bañar con 2 cucharadas del líquido de maceración .

Continuar con el baño líquido varias veces durante el tiempo de cocción.

 

El vacío – Es la parte de la panza del animal: parte de la última costilla hasta el cuarto trasero. En la hembra está cubierto por la ubre que se le saca antes. Es un corte preferido para el horno y la parrilla.

 

Cristina Olmos

Porotos o Alubias al horno de leña

22 Mar

 

 

Es curioso pero las Legumbres no son uno de los platos más cocinados en hornos de leña. Son los asadosy el pan las estrellas de estos hornos, pero el uso se puede extender mucho mas allá.
Un conocido me dijo que solía hacer Cocido Madrileño en el que el ingrediente principal es el Garbanzo y me planteé hacer alubias (frijoles) ya que no faltan en nuestra dieta de invierno.
El primer paso será comprar alubias secas de calidad y una buena cazuela de barro, la que tiene que estar bien curada. Por si te hace falta, te digo cómo hacerlo Aquí, precisamente la que sale en el vídeo, es la que usé para esta receta de hoy.
INGREDIENTES
 
Medio kilo de alubias secas
Un litro de agua
Sal
Aceite de oliva
Chorizo
Costilla de cerdo
Dos dientes de ajo

 

ELABORACIÓN
 
En primer lugar tenemos que poner las alubias en remojo desde la noche anterior.
Ponemos las alubias en la cazuela, añadimos agua limpia hasta que cubra todos los ingredientes. Ponemos el chorizo, la carne de cerdo (costillas), los dientes de ajo y un chorrón de aceite de oliva y una pizca de sal.
Comprobamos que el agua cubra todo, un mínimo de un dedo por encima de las alubias.
Tapamos la cazuela y metemos al horno.
IMPORTANTE
 
Tenemos que procurar que el horno no tenga demasiada temperatura. Yo los domingos suelo hacer asado y pan para toda la semana. A la hora de comer, ya con el horno vacío y sin brasas, la temperatura es muy alta y espero a la hora de cenar para meter la cazuela con las alubias.
Al meterlas suele marcar algo mas de 100 grados y al otro día, a la hora de comer, mantiene la cazuela caliente para llevar a la mesa. Te recomiendo este termometro de cocina para el horno en acero inoxidable
Conviene mirar a la hora o dos horas de meter la cazuela ya que al coger la calor del horno puede llegar a hervir el agua. Esto no es problema, pero tendremos que mezclar con la cuchara para que las alubias de arriba no queden fuera del agua al bajar la temperatura.
Si te fijas en la tercera foto, hay alguna alubia que se ve más oscura que el resto. Esto es por lo que te decía antes, tienden a subir en la cazuela y al no estar cubiertas con el agua, quedan más oscuras, aunque también muy ricas. Con dar unas vueltas al principio es suficiente, aunque, si vas tarde a la cama no está de mas dar echar una hojeada.
Yo no soy capaz de comer alubias sin Guindillas y como viste en las fotos, las aliño con aceite de oliva de calidad, ajos y sal.
Como en casi todas las recetas que hacemos, te dejo la receta en Vídeo
Si tienes un horno de leña tienes que hacerlas, además de no tener trabajo ahorras en electricidad y sin darte cuenta ya tienes la comida del lunes lista.
Hay que hacer pruebas, puede que a la primera no aciertes, pero te garantizo que cuando las hagas y las comas ya no querrás otras.
hornodelena.blogspot.com
@esterucaa

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