Tag Archives: Articulo

Gustu, el restaurante que puso a Bolivia en el mapa gastronómico

7 Abr

Por Gloria Carrasco, para CNN

La Paz (CNN Español) – ‘Gustu’, que en el idioma nativo quechua que significa «sabor», es un restaurante que no solo pone en la mesa nacional y mundial un sofisticado menú, sino también auténtico, con los conocimientos ancestrales de la cocina nacional y los frutos que brinda la madre tierra boliviana.

Si estás viendo esta nota en tu móvil, mira aquí la galería.

Ubicado en la ciudad de La Paz, es el resultado del sueño de un grupo de visionarios encabezado por el empresario danés Claus Meyer, que en colaboración con IBIS Dinamarca, estableció Melting Pot Bolivia en 2012, organización sin fines de lucro que propone un desarrollo social y económicamente sustentable en Bolivia a través de la comida, luego de una similar experiencia en Dinamarca.

Michelangelo Cestari, gerente general de ‘Gustu’, asegura que Bolivia, por su cultura, era un país interesante para este proyecto.

«Tratar de conseguir, a partir de la biodiversidad ecológica y cultural que ustedes tienen aquí en Bolivia, que es hermoso todo y nos facilita la idea de impulsar lo que es Gustu con la misma idea, el mismo concepto Noma en Copenhague…”, dijo a CNN en Español.

Lo importante, asegura Cestari, es unir el concepto gastronómico empresarial y la idea social de la educación de jóvenes de sectores vulnerables en la cocina y transmitir el concepto de cambiar el mundo a través de la comida. Así, buscan inspirar a toda una nueva generación dedicada a la gastronomía, las artes culinarias y las actividades de producción de alimentos: panaderos, pasteleros, sumilleres, baristas, gastrónomos, enólogos, cocineros y camareros, para que descubran el verdadero potencial de la cultura gastronómica boliviana convirtiéndose en un motor para el progreso socio-económico nacional.

La riqueza cultural y la biodiversidad de Bolivia fue determinante para desarrollar el proyecto ‘Gustu’ en este país, asegura Cestari.

«Cien por cien boliviano. No utilizamos absolutamente nada, no sé si seamos el único país del mundo que haga eso, no lo sé. Yo me sorprendí muchísimo por el desarrollo de los productos que existen acá. A nivel de bebidas por ejemplo, el área de singanis, vinos y cervezas es amplio… la variedad cultural también nos ayudan a generar diferentes propuestas gastronómicas», comentó.

Todo lo que rodea a ‘Gustu’, cada uno de sus rincones exquisitamente decorados con artesanía nacional y todos los ingredientes de sus sofisticados platillos, están impregnados de cultura boliviana. También del trabajo de los hombres y mujeres que producen sus ingredientes, en los valles, el altiplano y las selvas amazónicas de este país. Estos son transformados por las hábiles manos de sus chefs, que también comparten con los productores en su mesa.

Para ellos, como Cristina Yujra, productora de racacha, un tubérculo cultivado en los Yungas del departamento de La Paz , esta política empresarial de compartir conocimientos y experiencias con los chefs es increíble.

«Es una gran alegría saber que nuestro producto, que viene del campo, lleno de tierra y que llegue a la mesa para nosotros es algo increíble ¿no?», dice Yujira.

Compartir conocimientos con los productores hace de la comida de ‘Gustu’, algo muy particular, nos dice Marsia Taha, sous chef boliviana.

«La experiencia del contacto directo con el productor hace que muchas cosas cambien en mi cabeza, y ahora tengo mucho más respeto por los productos que consumo ya que este tiene un largo proceso de venir a nuestra mesa», sostiene.

Mauricio López, también sous chef boliviano, dice que esta experiencia hace volar su creatividad a la hora de proponer un nuevo menú.

«Hay mucha más investigación, hay que probar diferentes cosas, hay que aventurarse un poco y claro que le da un valor agregado mucho más grande a nuestros platillo», afirma.

Todo ello también impacta en los comensales que visitan ‘Gustu’, como Beatriz García, que dice que la comida motiva sus sentidos.

“Cada vez que vengo a este espacio es una experiencia diferente donde todos mis sentidos tienen oportunidad de explorar», dice.

‘Gustu’ destaca en sus platillos el valor de productos como la quínoa, la carne de llama, de lagarto, el palmito, el locoto y los ajíes, además de una variedad de tubérculos como la papalisa y la racacha, entre otros.

Pero detrás de cada platillo hay mucho más porque ‘Gustu’ apuesta por la educación y lleva adelante una serie de proyectos y programas de capacitación gratuita en gastronomía dirigidos a sectores vulnerables de jóvenes.

Estos proyectos y la interacción de los educadores con sus alumnos también ha impactado en la vida de quienes vinieron a Bolivia para llevar adelante este proyecto, como la danesa Kamilla Seidler, chef principal de ‘Gustu’.

«Para mí ha sido trascendental el afecto humano que recibí en este país y tener la oportunidad de enseñar lo que he aprendido y compartirlo con alguien que no tuvo las mismas oportunidades que yo tuve», señala Seidler.

José Luís Choque, que se forma en las escuelas de ‘Gustu’ en la ciudad de El Alto, la más poblada de Bolivia y donde para muchos como él es muy difícil acceder a una educación superior, está convencido de que es posible cambiar su vida y el mundo a través de la comida.

«Sí se puede realmente y eso es lo que aquí aprendemos. Si siembras la semillita en una persona eso replica a otra y eso va a otra y vas cambiando la mentalidad de comer de una persona y realmente puedes cambiar a través de la comida al mundo», asegura.

José Parra, estudiante, dice que ha aprendido a amar lo que su país produce y lo que hace. «Me he enamorado de todo, de los platos, de la comida, de lo que trata de hacer Melting Pot», agrega.

María Claudia Chura, estudiante graduada de la escuela ‘Gustu’ dice que sueña con abrir su propio restaurante. «En mi restaurante quiero buscar comidas sanas que les hagan bien a mis clientes», dice.

«Gustu’ es una manera distinta de hacer negocios con responsabilidad social y debemos ser un ejemplo para las grandes empresas», nos dice convencido Cestari.

«Y que grandes corporaciones puedan dirigir su manera de trabajar, su visión de trabajo en esto, consideramos que no necesitamos engordar económicamente tanto Considero que con una administración honesta, y con mucha moral de alguna manera, yo considero que podríamos generar otro tipo de negocios, yo creo que Sudamérica lo necesita», asevera.

En 2013 , ‘Gustu’ fue elegido como mejor restaurante nuevo de Sudamérica y mejor restaurante del Cono Sur por la revista digital especializada Como Sur, mediante una votación abierta que evaluó restaurantes, chefs, festivales y eventos gastronómicos destacados de Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Perú.

Seidler, que es la voz de mando de este ejército de jóvenes chefs que considera su familia en Bolivia, asegura que el trabajo realizado hasta ahora ha sido exitoso y muy gratificante.

«Si cerramos mañana y hemos hecho una diferencia en la vida de alguien, y lo hemos hecho definitivamente, y ellos mismos han hecho un cambio en sus vidas, puede acabarse mañana. Ya estamos felices», dice.

En 2014, ‘Gustu’ recibió el mayor reconocimiento a un restaurante con menos de dos años de antigüedad al entrar en la Lista de los 50 Mejores Restaurantes de Latinoamérica que se dio a conocer el 3 de septiembre en Lima.

¿Fusión de comidas, un invento reciente?

6 Abr

 Algunos creen que la comida fusión es una tendencia que implica toda una revolución en la forma en la que concebimos la comida. Muchas veces ha sido vista como sinónimo de vanguardia. Sin embargo, este es un concepto que lleva siglos marcando la pauta en el mundo gastronómico.

Es el producto de la conquista y el resultado de la mezcla entre el mundo indígena y el español.  Este último venía además de haber sido influido por otras tantas culturas y civilizaciones, como los judíos o los moros. Rachel Laudan  del blog Food and Think, asegura que todas las comidas fueron fusionadas. “La mezcla de mundos culinarios para crear nuevos platos híbridos, ha estado presente desde el inicio de los intercambios. Tan grande es su historia que es casi imposible discernir de dónde provenían en un inicio”, dijo. Ejemplo de ello, son  las célebres pastas italianas, no existirían si los chinos no hubieran perfeccionado la técnica de preparación de fideos primero. El querido sancochado es una mezcla entre el andino timpu y el cocido madrileño./elcomercio.pe

Inés España «La cocina boliviana es única

5 Abr

 

OH! ¿Cuál es la receta de su éxito?

Creo que la perseverancia, seguir adelante tratando de cumplir los sueños, con especial esfuerzo en una sociedad donde reinan los hombres, y donde hasta en la cocina domina el varón. A fuerza de trabajo y perseverancia se puede conseguir todo.

OH! Pero no siempre estuvo dedicada a la cocina…

Siempre me apasionó la cocina, pero en años anteriores pensar en estudiar cocina no era algo realmente serio, era una carrera poco valorada y no había lugares donde estudiar en Santa Cruz. Yo estudié periodismo, me encanta y le dediqué muchos años, pero luego tuve la oportunidad de dedicarme a la cocina, que es mi gran pasión. Sucedió cuando me volví a casar, y tuve un inconveniente de salud con mi bebé que me forzó a estar en mi casa, eso me hizo revalorizar lo que quería hacer y decidí que haría aquello que me satisficiera completamente, así que comencé con la cocina. Fui a estudiar a Buenos Aires, con el apoyo de mi esposo. Luego a Sao Paulo, a Santiago de Chile, y poco a poco fui tratando de mejorar.

OH! El negocio fue creciendo…

Comencé con los cursos en mi casa y luego con el programa en el canal de cable argentino “Utilísima” que se llamó ‘La Cocina de Inés’ porque realmente estábamos en mi casa. Después todo fue creciendo casi sin darme cuenta, por lo que tuve que conseguir un lugar más formal, y así de a poco comencé con el restaurante. Creció tanto que en un momento yo sola no lo podía controlar, así que las otras cosas paralelas, como el tema administrativo, las fui derivando.

OH! La gastronomía se ha puesto de moda…

En Santa Cruz se ha disparado el tema gastronómico, lo cual es bueno por un lado, pero malo por otro. Es como cuando una ciudad crece desordenadamente y se convierte en un caos como es hoy Santa Cruz. Es bueno porque motiva a un crecimiento constante y a mejorar, a valorar lo nuestro. Yo ahora estoy en el afán de colocar en el menú más productos bolivianos, por ejemplo. La competencia hace que uno mejore a la fuerza. Pero es malo porque los jóvenes creen que la carrera de cocina es fácil. Y evidentemente es una carrera hermosa que uno disfruta mucho cuando está estudiando, pero al momento de ejercerla, se complica. Es una carrera con mucho sacrificio. Yo no tengo día de la madre, navidades o año nuevo, porque esos días son los que más trabajo, y eso no lo ven los jóvenes. Cuando entran a esta carrera se llevan la frustración de que desean hacer otras cosas propias de la juventud y la carrera es tan dura y tan pesada que no se los permite.

OH! Entonces no es tan fácil como se ve en la tele…

El problema es que la gente quiere brillar de la noche a la mañana, pero a mí no me conocieron el primer día que yo salí a la luz; mi trabajo fue de años, un trabajo de hormiga. Hace 12 años que estoy en esto y después de mucho que he podido ver el fruto de mi esfuerzo, pero ahora hay ese error, creen que es de golpe que se van a volver famosos y que será sencillo. Me ha pasado con alumnos de otras escuelas que han venido a trabajar conmigo y que se han dado cuenta de que la realidad es totalmente distinta. Dicen que la carrera que genera mayor tensión no es ni siquiera la medicina, sino la cocina. Es una tensión inmediata; yo no puedo decirle al cliente que se vaya porque me siento indispuesta, al cliente no le importan mis problemas, y eso me sucedió por ejemplo el día de la madre cuando de la clínica tuve que venir a atender el restaurante. A veces hay un mal concepto, efectivamente cocinar es bonito, cuando cocinas para tu familia, para tus amigos, pero cuando cocinas para el cliente, además de ser fascinante, implica otras responsabilidades.

OH! ¿Qué debe tener un buen chef?

Lo primero, paciencia. Con todo, con el cliente, con el personal, con los proveedores, y también tiene que gustarle la cocina. No hay un intermedio, no es que a uno le gusta un poco, o más o menos… Al que no le apasiona la cocina, por más bueno que sea, no va a poder resistir la presión. Hay que amar la cocina, la pasión tiene que nacer de adentro.

OH! ¿En eso influyen las escuelas?

Muchas veces no depende de la escuela, sino de uno mismo. Y eso pasa en todas las carreras. Puede haber profesionales que salen de Harvard, que luego no se destacan, y puede que alguien egrese de una universidad desconocida y termine siendo el mejor. La escuela es importante, pero sobre todo es la actitud de cada persona frente a lo que va apareciendo.

OH! ¿Qué necesita nuestra comida? ¿Con qué nuevos ingredientes está trabajando?

Quinua, que en Santa Cruz se consume muy poco, amaranto, frutas silvestres, el guapurú, utilizar el manjar blanco, usar más el queso criollo, tratar de que el surubí, el paiche o la trucha del lago, sean más buscadas que el salmón o el lenguado. Quiero darle un valor agregado a nuestros productos para que nuestra cocina tenga una identidad, que en este momento yo no encuentro.

OH! ¿No tiene identidad?

Cuando viene un extranjero lo que ve en nuestra cocina es un plato muy lleno, y con sabores muy cubiertos, debemos tratar de rescatar ingredientes propios, e incorporarlos a un nuevo estilo conservando la esencia pero tratando de que sea más llamativo para el comensal y que así encuentre gourmet comer la comida nacional. En mi menú tengo por ejemplo un cuscús de quinua, con langostinos grillados y mousse de palta. Quiero incorporar productos de Bolivia de una manera fácil de entender para el boliviano y para el extranjero que nos visita y de esa forma hacer que nuestra cocina crezca.

Lo único que no tenemos a diferencia de Perú es mar, pero somos tan ricos en cocina como ellos. Yo sé que se puede destacar nuestra comida. Recientemente estuvo acá Claus Meyer (fundador del restaurante danés Noma, considerado el mejor del mundo), y cociné para él. Le hice un pato con salsa de guapurú acompañado de quinua, y quedó fascinado con los sabores bolivianos. Eso sí, dependo mucho de los proveedores y a veces se hace muy difícil, quiero tener carne de llama en mi menú, pero se me ha dificultado tanto que no puedo hacerlo, porque tienen que traerla desde Potosí, etc. No he encontrado un camino directo hacia la llama al contrario de lo que me ha sucedido con el jamón serrano que hacen en Tarija, o los espárragos o los arándanos que también me llegan desde Tarija.

OH! ¿Cómo fue su experiencia en “Utilísima”?

Es algo que me llena de orgullo y son recuerdos inolvidables. Son esos sueños que una no cree que se puedan realizar. Me ayudó el haber estudiado en Argentina y los contactos que pude hacer con excelentes profesores del medio, que vieron en mí algún extra. Sabían que era periodista y que no le tenía miedo a la cámara, así que me animaron a hacer el programa. Ya teniendo el programa “La Cocina de Inés” acá, mandé un video a través de uno de mis profesores, y me llamaron a un casting. Tuve la suerte de que me eligieran un par de meses después. Estuve tres años en “Utilísima”, yendo una vez cada tres semanas a Buenos Aires. No me trajo ningún rédito económico, pero sí otro valor más importante. Tuve el apoyo en un principio del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) y luego de Aerosur, si no me habría sido imposible. Me apoyó mi esposo, mi familia, todos sabíamos que este era un buen sueño hecho realidad, logramos que se escuchara que Bolivia tiene cocina, llevé muchos platos de acá y preparé una paella de quinua que se ha vuelto una referencia en todo el mundo, hasta ahora me escriben sobre ella.

OH! ¿Puede fusionarse la comida del oriente y la del occidente?

Totalmente, lo que pasa es que nosotros lamentablemente tenemos esa barrera Oriente-Occidente, y eso no debería existir en nada, y peor en la cocina. La cocina boliviana es una, con sus características por cada región. En Santa Cruz tenemos pescados de río y muchas frutas tropicales, pero no tenemos trucha ni papas, ajíes, amaranto, quinua… Combinar todo ello en la cocina es arte.

OH! ¿Planea seguir con la escuela?

La escuela para mí es lo que realmente me abrió el camino en la cocina, por lo tanto le tengo un amor increíble. Empecé primero con la escuela, aunque ahora he tenido que reducir los cursos porque si bien la escuela es lo más bonito que tengo, es lo que me demanda más tiempo porque el alumno se acostumbró a que yo esté en la clase y cuando intento poner otro profesor el alumno como que se niega. He tropezado con este conflicto así que mis clases ya no son tan seguidas como antes, ahora doy clases dos veces al mes, en la mañana, la tarde y la noche.

Perfil

Inés España

Pareciera que siempre está lista. Incluso cuando Inés España descansa, uno tiene la impresión de que está preparándose para hacer algo. Durante esta entrevista no dejó en ningún momento de supervisar el restaurante, guiar a sus alumnos, atender a los clientes y estar pendiente de su familia. Sin duda esta chef cruceña es una persona completa y lo disfruta.

Mamá de tres hijos, de 23, 21 y 10 años y casada con Walter Parejas, hijo de la famosa doña Piedades (Delfina Moreno de Parejas), autora de uno de los libros de recetas más conocido en el país, (“fue pura casualidad que nos enamoráramos, no tiene nada que ver con la cocina”).

Inés España habla en esta entrevista de la receta de su éxito y de los ingredientes para su vida que todavía tiene guardados.

LosTiempos

http://www.amlatina.org/2012/06/ines-espana-%C2%ABla-cocina-boliviana-es-unica%C2%BB/

Vino boliviano en la feria europea más importante

4 Abr

cam

 

 

Recientemente una marca nacional fue incluida dentro de las 200 mejores del mundo, después de una selección a la que fueron sometidos 650.000 vinos
Una marca nacional fue incluida dentro de las 200 mejores del mundo, después de una selección a la que fueron sometidas miles de marcas.
Vino boliviano en la feria europea más importante
Cerca de 50.000 visitantes acudieron al evento desarrollado en una ciudad alemana. El Trivarietal Reserva de la bodega Tarijeña Campos de Solana está entre los mejores
Jesús Alanoca – EL DEBER
alanocajesus@gmail.com

Bolivia participó por primera vez de la Feria Internacional del vino ProWein, la más importante de Europa y una de las más reconocidas a nivel mundial, que se realiza todos los años en la ciudad de Düsseldorf, Alemania, según información desde la embajada nacional en ese país.

Los datos indican que durante esta gestión, el evento recibió a más de 49 mil visitantes especializados del rubro y Bolivia fue uno de los 50 países expositores, representada por ocho bodegas especialmente seleccionadas.

En el evento se presentaron al mundo los denominados “vinos de altura” que, gracias a su elaboración a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, se caracterizan por una especial nota floral y cítrica en su aroma, así como por una fresca acidez y un grado de alcohol moderado.

Según se informa, Campos de Solana, Kohlberg, Sausini, Aranjuez, Kuhlmann, Magnus, La Concepción y la Sociedad Agroindustrial del Valle representaron al país en el evento internacional. Todos con bodegas en Tarija, el valle de Cinti y Santa Cruz.

La Embajadora de Bolivia en Alemania, Elizabeth Salguero Carillo, llegó a Düsseldorf para dar la bienvenida a las y los empresarios del vino bolivianos y para coordinar el apoyo de la Embajada a la promoción de su producto en Alemania, así como a los emprendimientos que puedan darse a partir de la ProWein.

Franz Molina, presidente de la Asociación “Wines of Bolivia (Vinos Bolivia)”, sostuvo que los vinos bolivianos tuvieron una muy buena acogida en la feria. “Nos estamos dando cuenta que la gente se interesa por nosotros y se sorprende al enterarse de que en Bolivia hacemos vino”, dijo.

Recientemente, el Trivarietal Reserva de la bodega Tarijeña Campos de Solana fue incluido entre los 200 mejores vinos del mundo por la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores, en el Ranking Vinos del Año 2014 (WRW&S).

http://www.eldeber.com.bo/bolivia/vino-boliviano-feria-europea-mas.html

Reseña del libro de Recetas de Doña Sofía Urquidi

2 Abr

Libro de recetas de cocina de Doña Sofía Urquidi

Este magnífico volumen de más de 500 recetas resume todas las corrientes de la gastronomía que se han ido acumulando, reelaborando y refinando en los complicados alambiques de la vida social a lo largo del siglo XIX y en la experiencia concreta de la élite chuquisaqueña de fines de siglo y principios del XX.

Definitivamente, esta cocina participa de la gastronomía europea moderna, ha dejado atrás sin mayor pena la parte obsoleta de su pasado colonial. Sin perder sus raices y un cierto sabor de convento y calleja, se ha remozado y puesto al día en cuanto a las nuevas reglas de la etiqueta, la cocina internacional y sobre todo el consumo de los productos ingleses y franceses que se entremezclan en toda preparación.

Del hiperbólico uso de las especies, que normaba la comida occidental hasta el siglo XVIII, se ha pasado a una cuidadosa administración de las mismas, salvo en casos excepcionales en que el platillo en cuestión así lo exige, tal el caso de las Butifarras, el Salchichón de Genova, la Lengua a la escarlata o el Guiso de cuatro carnes. Por el contrario, estos fuertes condimentos que hicieron las delicias de los comensales de otros tiempos, parecen haber tomado rumbos distintos siguiendo una división que parece contundente: el mundo de los dulces y el de las comidas saladas. La canela opta por el primero y la pimienta por el segundo. Pero esto no es tan simple, la división entre estos mundos tampoco es radical. Existe un reducido limbo de origen divino donde el laurel, los clavos, la nuez moscada, el vino, juegan impunemente, recordando a la distancia un antiguo aire bizantino que se ha colado hasta nuestros días de fin del siglo XX, a través del compuesto del ckocko auténtico con sus pizcas de dulce, salado, picante y una fuerte fragancia inconfundible.

El gran aporte del libro de Doña Sofía Urquidi es al igual que el libro de Crespo en el siglo XIX, el testimonio de una adaptación singular, un ensamble definitivo entre las prácticas culinarias españolas y europeas y el mundo andino y americano. Los productos agrícolas de estas regiones dominan en todos los campos de la culinaria criolla. El tomate y la papa son utilizados como permanentes aliados de la buena comida en mayor medida que en la Colonia. La tapioca, la chancaca, los choclos, las chirimoyas, el maiz blanco y amarillo, la quinua, el maní, las callampas, la guayaba, guacataya, plátano, chuño, charque, quinua, tarhui, karapecho, paltas, pinas, el airampo, el llecke están integrados en los recetarlos.

 La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

En este libro encontraran el trabajo más vasto que se ha hecho acerca de la comida Boliviana y  que ganó el Premio 2002 a la mejor publicación extranjera, otorgado por la Academia Española de la Gastronomía

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo: LA PAZ-BOLIVIA:

Algunos tipos de sal y su uso en cocina

1 Abr

 

 


La sal es una sustancia que se viene  usando desde hace cientos de años con diversos fines. Además de  como condimento, para resaltar el sabor de los platos, su uso se ha destinado históricamente a la conservación de numerosos alimentos. Atrás quedan los tiempos en los que la sal era exclusivamente sinónimo de cloruro sódico, en la actualidad, la sal común ha sufrido un intenso proceso de diversificación, apareciendo en el mercado una gran oferta de numerosos tipos de sal. Aunque los diferentes tipos pueden ser usados en numerosos platos, determinados ingredientes casan mejor con un tipo de sal determinado. A continuación, os contamos cuáles son algunas de las principales sales que podemos encontrar en el mercado, así como el uso más adecuado al que podemos destinarlas. Conviene recordar que hay que llevar cuidado con el exceso de sal, para que su consumo no nos acabe pasando factura.

  • Sal común. Es la sal que se ha conocido siempre como «sal de mesa». Está formada  por cloruro sódico. Es la más utilizada en las cocinas, tanto en recetas saladas como en aquellas recetas dulces que la precisan.
  • Sal yodada. Es el nombre que recibe la sal común cuando ha sido enriquecida con yoduro potásico. De ella nos podemos beneficiar para evitar sufrir problemas asociados a un déficit de yodo en la alimentación. Como en el caso de la sal común no yodada, este tipo de sal se utiliza como condimento de la gran mayoría de preparaciones, ya sea para aderezar un plato crudo, una ensalada, un guiso, como para preparaciones más elaboradas como pasta, panes o salazones.
  • Flor de sal. Se obtiene en las salinas marinas, donde es recogida, de manera artesanal, de la capa superficial a medida que se seca. Es un tipo de sal de textura frágil y aspecto atractivo que puede ser usada para rematar platos que precisan de un toque final salado y crujiente. Es ideal para dar un bello toque final a distintas carnes a la brasa, verduras a la parrilla o pescados a la plancha.
  • Sal hiposódica. Como su nombre indica, este tipo de sal es baja en sodio, conteniendo hasta un 65% menos de este elemento que la sal común. Está indicada para aquellas personas que siguen una dieta en la que la ingesta de sal debe ser reducida. Como en el caso de la sal común, puede ser usada para condimentar numerosos platos, tanto crudos como cocinados.
  • Escamas de sal limón. Es un tipo de sal con un intenso aroma a limón, que está especialmente indicada para realzar el sabor de platos en los que predominen ingredientes como pescados y mariscos. Por su naturaleza delicada, es una sal que se debe añadir a los platos al final de su elaboración, no estando indicada para cocinar con ella. También se suele usar para dar contraste a platos elaborados con frutas.
  •  Sal negra. Es una sal a la que se añade carbón vegetal activo, proporcionando, a las preparaciones en las que se usa, llamativos contrastes de color. No se usa para cocinar, si no, como en el caso de otros tipos de sal,  se suele añadir al final de la cocción.
  • Escamas de sal boletus. Es un tipo de sal aromatizada con extracto de hongo boletus. Su potente sabor hace de ella una sal que hay que usar con moderación. Está especialmente indicada para realzar el sabor, tanto de platos de carne a la plancha, platos de legumbres, platos con arroz (paellas de verduras o risottos) y platos de pasta con salsa carbonara.
  • Sal del Himalaya. Es una sal de gran pureza, obtenida de océanos primitivos presentes en la cordillera del Himalaya que se secaron hace millones de años. El color de sus cristales va del rojo al rosa, debido a que en su composición hay presencia de óxido ferroso. Al ser una sal que se ha conservado a grandes alturas, es considerada como la sal más pura del mundo. Presenta un toque ligamen amargo, que contrasta maravillosamente bien con numerosos platos salados y dulces.
  • Sal ahumada. Es un tipo de sal que ha sido sometida a un proceso de ahumado, para que aporte este toque a los alimentos a los que se le añade. Tiene un potente sabor, por lo que se recomienda un uso moderado. Está especialmente indicada para la elaboración de carnes a la plancha o al horno, y para aromatizar pescados y dar un toque especial a salsas.

 

 

“La quinua es popular en EEUU gracias a la fusión de recetas

1 Abr

Easter Food in Bolivia: 12 Meals for the 12 Apostles

10 Mar

 

During the week of Easter in Bolivia the culinary arts and religion come together to celebrate this Christian festivity with an unusual tradition: 12 different meals are cooked, one for each of the 12 apostles of Jesus. This is done in commemoration of the Lord’s Last Supper.

Easter is celebrated throughout the week beginning on Palm Sunday and ending on Easter Sunday. It is a wonderful time to try some of Bolivia’s typical dishes. What you will find, however, is that beef is absent from these meals. Bolivians do not eat red meat during Holy Week (Semana Santa). According to historian Antonio Paredes Candia, families and friends traditionally prepare and eat these dishes together.

Friends and relatives would meet around the «Maundy Thursday Table» to share the twelve traditional meals accompanied by a glass of sweet wine which represents the blood of Christ. Likewise, it is also a custom during this time to eat sweet breads made with «ajenjo» (wormwood, also known as absinth) for breakfast.

Cristina Olmos has created a wonderful blog filled with delicious Bolivian recipes (in Spanish) where you will find the photos, descriptions, ingredients and instructions for preparing some of the most traditonal Bolivian foods, including the 12 Meals for the 12 Apostles.

https://calendariosaboresbolivia.wordpress.com/

http://www.boliviabella.com/easter-food-in-bolivia-12-meals-for-the-12-apostles.html

Gracias Cris. que tengas una Feliz Pascua!!

Alacitas. Feria de las Miniaturas

20 Ene

eke

Agencia de Noticias Fides

Los paceños viven con intensidad la Alasita,  que buscará este año revalorizar la figura del Ekeko, además de ofrecer una variedad de miniaturas que van desde los tradicionales billetitos, casas, vehículos, títulos profesionales, masitas, dulces hasta los enseres de la línea blanca consistente en refrigeradores, televisores LCD, computadoras, lavadores refrigerados entre otros productos.

De acuerdo con el municipio paceño, se espera que un total de 56 asociaciones y 4.000 expositores y artesanos participen de la feria de las miniaturas, que este año se presenta bajo el lema «Alasita, Ekeko punchawipa, sum jaqaña suyt’añani qatuqañani, chuquiyapu suma ñiqi marka» que traducido al castellano quiere decir «Fiesta del Ekeko, de esperanza y el bienestar. La Paz, ciudad maravillosa».

La feria de la Alasita, que significa «cómprame» en aimara, es una de las tradiciones más antiguas de la cultura andina que se celebra cada año, el 24 de enero, cuando los paceños bendicen al mediodía las miniaturas que representan sus aspiraciones materiales. Esta tradición se extendió en todo el país y es revalorizada por los bolivianos que viven en el exterior como en Argentina y Brasil.

Helados de canela, un manjar paceño para disfrutar cualquier día del año

22 Oct

cane

De sabor intenso, inconfundible y refrescante, los helados de canela cautivaron por años el paladar de miles de paceños y forman parte de nuestra tradición, sin perder su esencia en el tiempo.

Algunas plazas de La Paz son el punto de encuentro de quienes asisten -generalmente los fines de semana- para degustar el popular helado de canela.

En kioscos o en carritos, estos helados se ofrecen todos los días a un precio que varía entre dos y siete bolivianos, según el tamaño del vaso y el lugar donde se venden.

No importa si hace frío o calor.

Receta casera

Su elaboración es sencilla, pero morosa. Según cuenta Edwin Ibáñez -dedicado a la heladería desde hace 20 años- primero se debe poner a hervir agua con canela molida, mucha azúcar y un poco de sal. Luego se echa el colorante natural para que el líquido adquiera esa tonalidad rojiza.

Una vez obtenido el color y sabor deseado, se vierte el contenido de la olla en la máquina batidora, también llamada heladera, que consiste en un cubilete colocado dentro de una estructura de metal y ésta en un recipiente de madera en el que se vacía trozos grandes de hielo con sal gruesa.

La máquina funciona con una manija que hace girar el cubilete de aluminio donde está el líquido. A medida que da vueltas, el producto se hace cada vez más sólido y cremoso. He ahí el único secreto de esta receta casera.

Este preparado artesanal demora un poco más de media hora, pero se justifica por el sabor que se consigue. “Uno se acostumbra a manejar la máquina’ tenemos que batir más de 100 litros por día”, explica Ibáñez desde su puesto en la plaza San Martín (Triangular), de la zona de Miraflores.

Peralta Mamani, vendedora de helados en la plaza San Pedro, dice que es posible agilizar este proceso con una máquina eléctrica, pero que no le da al helado el mismo sabor ni la misma textura.Con el paso de los años, los heladeros fueron mejorando su oferta. Ahora, además de helados de canela, elaboran sabores a vainilla, leche, mango y maracuyá, que también son preferidos por su clientela. El procedimiento es el mismo, pero con otros colorantes.

Y aunque la venta es permanente durante el año, la demanda se incrementa notoriamente en primavera y en verano. “Algunos días no se termina todo lo que preparamos, pero la mayor parte calculamos de acuerdo al consumo de nuestros clientes”, dice Rebeca Aruquipa, de la plaza Riosinho.

Vendedores ambulantes

Además de los puestos fijos, también existen vendedores ambulantes de helados de canela que aprovechan eventos especiales para salir a la calle con una bandeja en las manos.

Se los encuentra en las graderías del Estadio Siles durante los partidos de fútbol local, en las ferias dominicales de El Prado, en las entradas folclóricas y desfiles cívicos, y como son helados al paso, siempre logran terminar su producto.

Helados de antaño

La costumbrista Elizabeth de Col rememora que, durante la primera mitad del siglo pasado, los helados eran llamados “tocinillos” (procedentes de Potosí) y consistían en bloques de hielo con sabor. Luego, los de canela se los hacía en casa, con un procedimiento muy similar al actual.

Las propiedades curativas de la canela están presentes en el helado
La canela, ingrediente principal de los helados artesanales, tiene muchas propiedades curativas que benefician la salud de quienes consumen este producto, a pesar de ser más conocida por sus aplicaciones culinarias en diferentes preparaciones.

Algunos especialistas sostienen que ayuda a reducir triglicéridos y colesterol en la sangre, lo que previene las afecciones cardíacas.

Otro de los beneficios que ofrece es favorecer la correcta digestión de los alimentos y aliviar molestias intestinales, así como flatulencias y distensiones abdominales.

En la composición de la canela se destaca la presencia de vitamina C, vitamina B1, hierro, potasio, calcio y fósforo, por lo que, aunque se consume en escasas cantidades, brinda un conjunto de vitaminas y minerales esenciales para el cuerpo humano.

Asimismo, se ha comprobado que la canela tiene efectos relajantes y se utiliza desde hace mucho tiempo para eliminar el estrés y como potente relajante natural.

Otros especialistas destacan que la canela también sirve para eliminar el mal aliento y como refrescante bucal.

Este aromatizante se extrae de la corteza del árbol de la canela, la cual se considera la más fina, y con mayor calidad culinaria, debido a su gran sabor y a sus poco conocidas propiedades saludables.

Sabor a coca

22 Oct

Quinua, amaranto y la hoja sagrada son la base de la cocina fusión de Mirko Vargas

La Razón / Gemma Candela

Probablemente lo que llama la atención del restaurante La Coca, en el barrio de Sopocachi, sea el nombre. Este mes se cumple un año de su apertura y no hay viajero que haya estado en la ciudad de La Paz que no conozca este local y a su dueño, Mirko Vargas Borda. También hace poco más de un año que él regresó a Bolivia, tras una década en Estados Unidos y otro año viajando por el sur del continente, para hacer realidad su sueño: crear un nuevo concepto de restaurante latinoamericano.

Apenas salido del colegio, Mirko dejó su natal Cochabamba para aterrizar en la urbe paceña y estudiar Antropología. La carrera implicaba hacer prácticas en lugares casi incomunicados, y los alumnos tenían que prepararse la comida. Y su sazón cobró fama. “Siempre yo me ofrecía a cocinar y a todo el mundo le gustaba lo que yo cocinaba”, cuenta. Por aquel entonces, sólo se tomaba como una afición lo que había aprendido de forma natural al ver a su abuela y a su madre cocinar en el restaurante que regentaban en la Llajta. Pero terminó tomándose la cocina en serio y decidió estudiar hostelería. Trabajó en varios lugares, como en el comedor del Banco Central o en la primera filial que McDonald’s abrió en Bolivia.

A los 24 años decidió alistar maletas y emigrar a Estados Unidos, donde vivía su progenitora. “Fui con cero inglés”, dice. Sin embargo, ya sabía lo básico a los siete meses de su arribo y, gracias a su experiencia previa en la firma estadounidense de comida rápida, consiguió trabajo en Burger King. “De ahí empecé un recorrido por todas las cadenas que hay allá”, pequeñas y grandes, así como en hoteles, durante una década. Sus idas y venidas las hizo entre los estados de Virginia, Maryland y Washington.

Aquella época de su vida estuvo marcada por el constante aprendizaje. Se le impregnaron dos aspectos: el conocimiento en control y manipulación de alimentos y, lo más determinante, el mestizaje gastronómico fruto de la mezcla social y racial característica de Estados Unidos.

“Aprendí  muchos tipos de comida llevados de todo el mundo por los mismos inmigrantes”.

La multiculturidad gastronómica es característica en la zona en la que él vivió. Tanto es así, que incluso se puede encontrar un silpancho en la carta de un restaurante italiano, mexicano o árabe. “Mi hermana nació allá. A ella le gusta mucho el silpancho. Los chicos nacidos allá de padres inmigrantes, tienden a invitar a sus amigos que son de otras culturas para compartir. De esa forma, ese plato pasó a ser parte de los chicos”.

En busca del sabor de Sudamérica

Aunque en Estados Unidos le iba bien, e incluso tuvo la oportunidad de emprender un negocio, decidió volver a su tierra. “Siempre quise regresar a Bolivia porque quería emprender un reto nuevo”.  Además, tenía un antiguo sueño que necesitaba realizar:  colgarse la mochila al hombro y conocer Sudamérica, a lo que se sumó la curiosidad por descubrir la gastronomía de cada país en su lugar de origen. “No aprenderlo de un libro o sacar la receta de internet”, matiza.

Así que, al retornar a suelo boliviano tras una década fuera, se fue a conocer aquellos rincones a los que por falta de recursos no había podido ir antes, además de visitar lugares donde ya había estado, a los que regresó con “otra mentalidad”. Resalta sus viajes al salar de Uyuni, al nevado Chacaltaya y el ascenso al Huayna Potosí. La subida a este último fue un momento clave para su oficio, cuando cocinó con los guías. “Ahí hice mis primeras mezclas de comida fusión con charque y comida mexicana”, rememora.

Su periplo duró tres meses. Luego pasó a Perú, donde quedó fascinado por la variedad de pescados y mariscos que caracterizan la gastronomía de la nación vecina y la importancia de la comida fusión; posteriormente conoció Ecuador, Colombia y Venezuela. En la mayoría de países estuvo al menos mes y medio, salvo en el último: dos semanas. “Lo sentí muy peligroso”, explica. Luego, volvió a pasar por Estados Unidos, pero visitando lo que le quedó por conocer. Todo fue posible gracias a sus ahorros, pero  también trabajó en hoteles y restaurantes a cambio de comida y alojamiento.

“Donde más aprendí fue en los mercados populares de cada país. Ahí es donde se encuentra la verdadera gastronomía de un lugar”, comenta el chef, que hoy tiene 35 años de edad. A lo largo de su ruta halló sitios en los que se estaban usando ingredientes autóctonos como base de la cocina, y en Colombia ese elemento era el café. Así empezó a gestarse en su cabeza la idea de hacer algo similar en Bolivia.

El 7 de diciembre de 2010, Mirko estaba de vuelta en La Paz con muchas experiencias por contar y nuevos conocimientos que poner en práctica. Al volver de Estados Unidos, su intención era abrir un restaurante internacional, tipo mexicano o tal vez italiano. Pero vio que la ciudad había cambiado mucho desde su partida. “Encontré que ya había de todo”. Se dijo que no podía hacer lo mismo que los demás y retomó otra de las ideas que nacieron en él a lo largo de su estadía en el norte del continente: inaugurar un lugar donde la carta ofreciera platos latinoamericanos.

Una vez que encontró el local apropiado en la calle Rosendo Gutiérrez, pensó en la esencia del lugar. “Una noche, hablando entre amigos, nació la propuesta de hacer comida con coca”, relata, aunque Mirko reconoce que no es algo novedoso. “Ya estuvo ahí la idea, pero se estaba llevando a un nivel más de comida industrializada. Lo único que creo que estoy haciendo es dar un poco de aporte a esto de hacer comida con coca”. Eso sí, no todo está hecho con este ingrediente: los tallarines, la pizza y las carnes marinadas en licor de esta planta son los platos creados por este cocinero.

Tomó la hoja sagrada, añadió la recuperación de productos tradicionales andinos y surgió La Coca, cuyo lema está pintado en una de las paredes del local: “Desde los Andes al mundo, sabor y saber”. A partir del aniversario del restaurante, el 26 de abril, habrá otras dos propuestas: crema y fricasé de coca. “La idea de hacer comida con coca iba a ser muy pesada, porque así como el nombre puede ser muy llamativo, a la vez puede ser que mucha gente sienta temor de probar”.

El mejor ingrediente del local

“Lo curioso es que yo regresé con la intención de hacer un gran cambio en el paladar de los bolivianos”, resalta el chef, de hacer un “aporte al desarrollo gastronómico” de Bolivia. Sin embargo, por el momento el 85% de su clientela es foránea. Eso se debe, opina Mirko, a la falta de educación sobre alimentación en el país. “Se confunde la calidad con cantidad”. Sus raciones no son  abundantes sino “la porción justa y la combinación exacta de alimentos”, asegura el cochabambino, tomando lo que los extranjeros le dicen.  Sabe de lo que habla: su tesis de grado fue sobre calidad alimentaria. “Siempre que juzgo un plato de cualquier cultura o de cualquier región, lo hago en base a este conocimiento:  qué tan saludable puede ser para el organismo de una persona o para una sociedad determinada”.

La Coca tiene una parte destinada a comida rápida; la llamada fast food no tiene por qué ser perjudicial, explica Mirko: “Bien preparada no puede ser mala”. Hacer la carne sin dejarla seca o freír la papa al momento son algunas de las claves para cocinar algo rápido pero saludable. Hamburguesas, anticucho o quesadillas son ejemplos deliciosos de sus platos “rápidos”.

Él califica su trabajo como “cocina fusión”, un concepto muy empleado en el entorno gastronómico desde hace pocos años. “Yo diría que es una simple moda porque en sí la comida fusión siempre ha existido”, dice convencido. Y lo argumenta recordando que, aunque el arroz tiene gran importancia en la cocina boliviana, es un ingrediente que llegó de Asia. Algo similar sucede con el tomate, que es la base en la pizza italiana, pero originario de América.

Mirko no admira a ninguna de las estrellas del universo gastronómico, ni tiene un ídolo. “La verdad que no sé los nombres de los chefs más famosos, nunca me interesó. Sólo sé que me gusta lo que hago. Tal vez mi forma de juzgar a estos grandes chefs sea algo loca”, comenta. Critica a aquellos que crean un plato y lo ofrecen a precios desorbitados.  “¿Cuánta gente hay que puede pagar 300 dólares por un plato? ¿Cuántos millones de personas viven con menos de dos dólares al día? (…) Para mí sólo están buscando la forma de enriquecerse con el trabajo. No me parece justo que habiendo tanta gente que muere de hambre, se pague por un producto 300 dólares”.

A la hora de elegir su plato preferido, este hombre de buena sazón se queda con dos: el ceviche y la chanca de pollo que prepara su abuela. Sin embargo, la mejor cocinera es su madre: “No creo que haya nadie que cocine mejor que ella”. Para Mirko, “muchos de los mejores platos que se hicieron famosos en todo el mundo nacieron del cariño de nuestras madres, de nuestras abuelas, no necesariamente de un gran chef”.

En una pared de La Coca los clientes pueden escribir sus impresiones del local. Un grupo de españoles cuenta por qué les gusta este rincón de La Paz: “Destacaría la innovación de sus platos que, sin perder el carácter boliviano, tienen un toque moderno”, resalta Jorge; mientras que Santi se declara “fanático” por la calidad de la comida y lo agradable del lugar, y Sandra elige la pizza de coca como lo mejor de la carta. Pero los tres coinciden al señalar que Mirko es el ingrediente esencial del restaurante.

/suplementos/escape/Universidad-Andes-Mejor-Chef-Innovador_LRZIMA20120404_0095_3.jpg
La Universidad de los Andes galardonó al cocinero cochabambino con el premio al Mejor Chef Innovador 2012, el 29 de marzo.
474 266

MEDIDAS de Equivalencias

22 Oct

MEDIDAS de Equivalencias

Medidas de algunas recetas:

Tazón = 1 taza de desayuno
Taza = 1 taza de las de té
Tacita = 1 taza de las de café
Cucharada = 1 cucharada de las soperas
Cucharadita = 1 cucharada de las de postre
Cucharadita de moca = 1 cucharadita de las utilizadas para el café
Vaso = 1 vaso de los de agua
Vasito = 1 vaso de los de vino

Medidas en líquidos

½ taza = 100 cc aprox.
1 taza = 200 cc aprox.
1 vaso de agua = 200 ml
1 vaso de vino = 100 ml
1 cucharón = 260 ml
1 cucharada = 15 ml
1 copa de coñac = 40-50 ml
1 taza de té = 150 ml

Equivalencia de capacidad:

1 cucharadita de agua = 5 mililitros
1 cucharada de agua = 15 mililitros
3 cucharaditas de agua = 1 cucharada
16 cucharadas de agua = 1 vaso de agua
1 vaso de los de agua = 200 centímetros cúbicos
1 vaso de los de agua = 2 vados de los de vino
1 vaso de vino 100 cc = 100 centímetros cúbicos
1 taza de café = 250 centímetros cúbicos
1 tazón o taza de desayuno = 250 mililitros=1/4 de litro
1 taza de las de té = 150 mililitros
1 taza de las de café = 100 mililitros
1 vaso de los de agua = 200 mililitros
1 vaso de los de vino = 100 mililitros
8 cucharadas soperas = 100 mililitros
1 copita o vaso de licor = 50 mililitros = 4 cucharadas soperas

Medidas de 1 taza de las de té:

Agua = 1 decilitro y ½
Arroz = 150 gr
Azúcar = 150 gr
Harina = 120 gr
Pan rallado = 100 gr
Queso rallado = 100 gr

Medida de 1 taza de café:

Agua = 100 mililitros = 1decilitro
Arroz = 75 gr
Azúcar = 75 gr
Harina = 60 gr
Pan rallado = 50 gr
Queso rallado = 50 gr
Pesos y equivalencias de 1 taza en gramos:
Arroz = 200 gr
Fresas picadas = 170 gr
Manzanas picadas = 125 gr
Ciruelas, melocotones, naranjas, peras, sandía picadas = 150 gr
Galletitas molidas = 100 gr
Nueces molidas = 80 gr
Nueces en trozos = 100 gr
Pan rallado = 100 gr
Pasas de uva = 160 gr
Pulpa de membrillo = 220 gr
Pulpa de tomate = 180 gr
Maicena o sémola = 130 gr
Chocolate en polvo = 100 gr
Coco rallado = 80 gr
Cacao en polvo = 140 gr

Peso y equivalencia de 1 cucharada sopera rasa en grs:

Aceite = 15 gr
Agua = 16 gr
Arroz = …20 gr
Azúcar = ..20 gr
Azúcar glass = 15 gr
Café = 18 gr
Fécula = 12 gr
Harina = 15 gr
Leche = 17 gr
Levadura = 10 gr
Mantequilla = 15 gr
Mermelada = 20 gr
Miel = 10 gr
Nata líquida = 20 gr
Pan rallado = 15 gr
Perejil u otra hierba = 10 gr
Queso rallado = 15 gr
Sal = 15 gr

1 tazón o taza de desayuno de:

Agua = 250 mililitros = ¼ de litro = 2 decilitros y ½
Arroz = 240 gr
Azúcar = 240 gr
Harina = 180 gr
Pan rallado = 150 gr
Queso rallado = 150 gr

Medida y equivalencia del Aceite:

1 litro de aceite = 5 tazas
1 taza de aceite = 190 a 200 cc
1 cucharada de aceite = 14 a 16 cc
1 cucharadita de aceite = 4 a 5 cc
1 taza = 15 a 16 cucharadas

Medida y equivalencia Harina:

1 kilo de harina = 8 y 1/2 tazas aprox.
1 taza de harina = 120 a 130 gr aprox.
1 cucharada rasa harina = 10 gr aprox.
1 cucharada colmada de harina = 20 gr aprox.
1 cucharadita rasa de harina = 3 gr aprox.
1 taza de maicena = 100 gr

Medida y equivalencia Azúcar:

1 kilo de azúcar = 5 tazas aprox.
1 taza de azúcar = 190 a 200 gr aprox.
1 taza de azúcar negra = 160 gr
1 taza azúcar impalpable = 120 a 130 gr aprox.
1 cucharada rasa = 11 a 13 gr aprox.
1 cucharada colmada = 26 a 28 gr
1 cucharadita rasa = 3 a 4 gr

Medida y equivalencia Mantequilla o Margarina:

1 taza = 190 a 200 gr
1 cucharada rasa = 10 a 15 gr
1 cucharadita rasa = 6 a 8 gr
1 cucharada colmada = 40 a 45 gr
1 taza a temperatura ambiente = 1 y 1/2 taza derretida
Una nuez de mantequilla = 30 gr

Varios:

Cucharada = 1 cuchara sopera
Cucharadita = 1 cuchara de té
1 taza de claras = 6 claras
1 taza de arroz blanco = 180 gr
1 cucharada de miel = 25-30 gr
Una rebanada de pan = 30 gr
Una cucharada de café molido = 15 -18gr
1 cucharada de levadura seca = 25 gr de levadura fresca
6 cucharadas equivalen a = 1/2 taza de té de 200 grs.
1 cucharada sopera al ras = 25 gr de miel
1 cuchara sopera medida al ras = 20 gr de sal gruesa
1 cuchara sopera medida al ras = 15 gr de aceite
1 cuchara sopera medida al ras = 10 gr de queso rallado
3 cucharaditas equivalen a = 1 cucharada
4 hojas de gelatina = 1 sobre de 7grs. de gelatina en polvo
1 diente de ajo = 5 gr
1 nuez de mantequilla = 10 gr.
1 cebolla mediana = 75 gr
1 cucharada de café de mantequilla = 6 gr.
1 limón mediano = 75 – 100 gr
1 manzana o 1 pera medianas = 100 – 150 gr
1 patata mediana = 150-200 gr
1 tomate mediano = 100 gr
1 zanahoria mediana = 100 gr
1 loncha de jamón serrano = 40 gr
1 loncha de jamón de cocido = 40 – 50 gr
1 loncha o filete de queso = 30 – 40 gr
1 rebanada de pan tostado = 15 gr
1 rebanada de pan normal = 20 gr
1 terrón de azúcar = 5 – 7 gr

http://maribiarnedo.wordpress.com/page/2/

Sabores que pintan la comida boliviana

30 Sep

Gracias Gemma, que buena información. Abrazo y hasta pronto

Avatar de GemmaGemma en Bolivia

La Asociación de Chefs de Bolivia y organizaciones que impulsan la gastronomía recuperaron los productos de la cocina nacional.

Asaí Asaí

Helado de coca, cebiche de tarwi, flan de chuño, mousse de asaí… Estas preparaciones a base de productos típicos de la gastronomía nacional pueden sonar raras, pero son factibles y, ¿por qué no?, pueden servir para rescatar dentro de Bolivia, y dar a conocer al mundo, nuestros ingredientes típicos.

Algunos se están dejando de utilizar; otros, incluso, de vender. Pero son nutritivos, forman parte de nuestra cultura y, además, nos caracterizan y aportan el toque peculiar que diferencia a la gastronomía nacional de otras.

Ver la entrada original 838 palabras más

Propiedades de la Papalisa, Lisa, Ruba, Olluma, Melloco, Ulluco

26 Sep

Los mellocos, llamados también olluco, ulluco, papalisa, papa lisa, ruba, chugua, ulloco u olluma, es la única especie de plantas del género botánico monotípico Ullucus, perteneciente a la familia Basellaceae. Es originaria de la región andina de Sudamérica.Se le conoce con los nombres de olluco (del quechua ulluku), melloco y, en la zona sur andina del Perú y Bolivia, como papa lisa o simplemente lisa.

Esta planta es nativa del Altiplano, donde se cultiva por su tubérculo y hojas comestibles. Se cultiva a más de 2.800 msnm en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, pudiéndose también encontrar en Argentina y Chile.

Del melloco se emplea tanto los tubérculos como las hojas frescas, consumidas como verdura en ensalada, hervidas o en otras preparaciones; el sabor de sus hojas recuerda a la espinaca (Spinacia oleracea). A veces se mezclan con las de la estrechamente emparentada Basella rubra.

Los tubérculos del melloco se consumen con más frecuencia hervidos que de otro modo, ya que su alto contenido de agua (un 85% cuando frescos) dificulta otras preparaciones. La piel es delgada y se quita con facilidad, pero puede consumirse junto con la pulpa, de color pálido, firme, lisa y suave, sin rastro de fibra; la textura ligeramente gomosa del tubérculo crudo desaparece con la cocción. Se los utiliza enteros como guarnición, rallados, en puré, o molidos para espesar sopas y estofados. Se los prepara también en conserva; no modifican así su textura ni su sabor, aunque el color se empalidece. La necesidad de aderezarlos de este modo es poca en origen, pues se conservan durante muchos meses a temperatura ambiente, pero es el método más habitual para la exportación.

En la preparación tradicional andina se los emplea para hacer una especie de chuño, llamado llingli, que a su vez se muele para preparar una fécula fina y delicada. Secos, su sabor se intensifica, y el aroma nogado de su pulpa se hace más perceptible.

La composición nutricional del tubérculo fresco es de un 85% de humedad, un 14% de almidón y azúcar, y un 1% de proteínas. Seco, el 72-75% es de carbohidratos, 10-16% proteínas, 4-6% fibra y alrededor de un 1% lípidos; aportan así unas 360 calorías por 100 g. Contiene además 23 mg de vitamina C. Las variaciones en el aporte nutricional son marcadas entre cultivares.

Cultura del té

26 Sep

guia-t-1

http://teaandco.com/2010/01/31/guia-t-temperaturatiempotazas/

SALUD Sé Feliz

21 Sep

Puedes tener defectos, vivir ansioso y estar irritado algunas veces, pero no te olvides de que tu vida es la mayor empresa  del mundo.

Solo tu puedes evitar que ella vaya en decadencia.

Hay muchas personas que te precisan, admiran y te quieren.

Me gustaria que siempre recordaras que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, caminos sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones.

Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.

Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino tambien reflexionar sobre la tristeza.

No es apenas conmemorar el suceso, sino aprender lecciones en los fracasos.

No es apenas tener alegría con los aplausos, sino encontrar alegria en el anonimato.

Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafios, incomprensiones y períodos de crisis.

Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista de quien sabe viajar para adentro de su propio ser.

Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse un actor de la propia historia.

Es atravezar desiertos fuera de si, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recondito de nuestra alma.

Es agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida.

Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.

Es saber hablar de si mismo.

Es tener coraje para oir un “No”.

Es tener seguridad para recibir una critica, aunque sea injusta.

Es besar a los hijos, mimar a los padres y tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran.

Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple que vive dentro de cada uno de nosotros.

Es tener madurez para decir “Me equivoqué”.

Es tener la osadia para decir “Perdóname”.

Es tener sensibilidad para expresar “Te necesito”.

Es tener capacidad de decir “Te amo”.

Que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz…

Que en tus primaveras seas amante de la alegria.

Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduria.

Y que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo.

Pues asi serás cada vez mas apasionado por la vida.

Y descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta.

Sino usar las lágrimas para regar la tolerancia.

Usar las perdidas para refinar la paciencia.

Usar las fallas para esculpir la serenidad.

Usar el dolor para lapidar el placer.

Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.

Jamás desistas.

Jamás desistas de las personas que amas.

Jamas desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible.

Y tu… eres un ser humano especial.

(autor desconocido)

UnMensajeParaTi.com.ar @PabloGimenez

 

http:///http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=SpbMt7ehgeo

Pique de cordero «Moreira»

19 Sep

INGREDIENTES

1 kilo de papa, 1 pierna de cordero mediana, 2 cebollas, 3 tomates,

2 zanahorias, 1/2 kilo de chorizo, sal, aceite. 2 locotos verdes.

PREPARACIÓN

Mechar la pierna con la cebolla, tomate, y zanahoria cortado en juliana. Dejar cocer esta pierna por lo menos 2 horas en agua con bastante sal, cuidando de que el agua no se seque.

Fritar las papas, hacer cocer el chorizo en agua, freírlo y dejar a un lado el jugo que lleva un poco de agua y sal, picar la carne y freír pedazos grandes en bastante aceite.

Servir los trozos de cordero, encima las papas fritas, el chorizo, verter el jugo del chorizo sobre todo esto, poner unas rodajas de tomate y locoto cortado en trozos. Poner un poco de mayonesa encima y buen provecho.

Historia
Toda la familia detrás

DE UNA TRADICIÓN // Octavio Prieto La Fuente

PROPIETARIO

Octavio Prieto La Fuente, es el heredero de la tradicional comida orureña. La «Quinta Moreira», ubicada en el parque Excombatientes, Villa Galindo, donde a diario se sirven platos exquisitos como mechado de cordero, brazuelo, colita de cordero y el famoso pique Moreira, preparados con corderos de Sevaruyo, Challapata y Toledo.

La tradición nace hace 70 años en Oruro con Manuel Cruz Moreira y Bernardina Rodríguez Torrico, cochabambinos de nacimiento, que fundaron la Quinta Moreira en la tradicional calle Bolívar y Montevideo en la ciudad de Oruro.

Al fallecimiento de ambos heredan la tradicional comida, sus hijas Savina, Irene y Mary.

Hace 30 años, Sabina, junto a su esposo, abrieron en Cochabamba la Quinta Moreira, donde actualmente podemos saborear los excelentes platos a cargo de su hija, Gladys Prieto.

Todos los años, el 9 y 10 de febrero, la Quinta Moreira se viste de gala, ya que es la sede oficial de la verbena de vísperas de la fiesta del aniversario de Oruro.

En el parque se disfruta de una serenata al aire libre que dura 48 horas.

RESTAURANTE

QUINTA MOREIRA

Propietario:

Octavio Prieto La Fuente

Dirección: Av. Excombatientes Nº 484

Menú: Ají de patas, puchero, lapping, ají de charque, ají de colita.

Platos extras: Pique Moreira

Atención: 2:00 p.m. adelante

Cel: 70383836

Tel: 4297965

La capirotada se puede servir como sopa o si desea como un plato de fondo.

19 Sep

Forma parte del menú de antaño, pero su sabor indescriptible sigue siendo el mismo. La capirotada, es un plato que engloba las grandes cualidades del arte culinario de Santa Cruz y para que usted la disfrute como en aquella época, hoy le proponemos hacerla en casa.

Darle el toque original que se merece no es difícil, para ello la chef Carola Parejas, nieta de la señora Delfina de Parejas (autora del conocido libro culinario “Doña Piedades”), le da todas las pautas para que usted sorprenda a sus comensales. ¡Que lo disfrute!.

Doble presentación. Según indica la especialista este plato al igual que todo el arte culinario de la región se caracteriza por su fácil preparación, “La capirotada está elaborada con ingredientes al alcance de todos los estratos sociales”, dice.
“Algunos lo presentan como sopa, o en otros casos más espeso, como un plato de fondo», agrega Parejas.

Ingredientes con sabor. La capirotada se destaca por sus ingredientes característicos ya que se hace en base a una sopa de hueso de agujita, costilla y charque. Se le agrega maíz blando, tostado y se la mezcla con queso.

Puntos claves. Ahora si usted necesita darle un toque extra a la preparación, Carola Parejas sugiere una vez cocido todo meterlo al horno unos minutos solo para gratinar el plato (dorar el queso por encima). El resultado por demás de exquisito. También es muy buena opción acompañar la capirotada con arroz y plátano frito.

Chef
Carola Parejas
Titulada en el Inacap de Santiago, Chile. Es nieta de la señora Delfina de Parejas (autora del conocido libro culinario «Doña Piedades».

Receta

Ingredientes
Capirotada
(Para 8 personas)

• ½ kilo de charque de buena clase (mejor si es de pecho).
• ½ kilo de hueso (con preferencia agujitas).
• ½ kilo de harina de maíz blando.
• 1/4 kilo de queso rallado.
• 10 tazas de agua.
• Ahogado de aceite con cebolla.
• Sal a gusto.

Preparación
Ponga una cacerola con el agua al fuego y agregue la carne (bien lavada para quitarle la sal) y el hueso picado; añada el ahogado, que debe preparar por separado, y deje en el fuego hasta que la carne esté tierna.

Por separado ponga la harina en una sartén sobre el fuego y repásela un poco; acto seguido disuelva la harina con agua fría. Cuando la harina esté disuelta agréguele a la cacerola con el otro preparado.

Haga cocer bien cuidando de batir constantemente al fuego lento. Sirva con queso rallado.

Manos orureñas dan el sabor a las wist’upikus cochabambinas

19 Sep

Remberto Reynolds es el orureño encargado de producción de las famosas empanadas cochabambinas Wist’upiku. Vestido con un impecable mandil y gorro blanco, recibió a este medio para contar la labor que realiza desde hace cuatro años.

Reynolds que tenía conocimientos en gastronomía, ingresó a trabajar a la empresa que gerenta Wilson Ramírez Solís, como despachante de empanadas, luego que un amigo que fungía como contador, le ofreció el empleo. No dudó en aceptarlo y desde entonces, paso a paso comenzó a “trabajar con dedicación”.

Las jornadas de trabajo para Reynolds, comienzan a las seis de la mañana, como desde aquel día que ingresó a la empresa. En sus primeros despachos llevaba las empanadas recién salidas del horno, desde la calle Lanza, en pleno centro cochabambino; hasta las sucursales de la zona Norte. Ahora ya hay panaderos y ellos venden directamente. Su horario de mayor producción es en la tarde, pues junto a sus compañeros comienza a preparar todo para el día siguiente.

Actualmente, el joven de 36 años, está al mando de 30 personas, cuyas manos son las responsables de elaborar hasta pedidos de 10.000 empanadas; es el caso de días festivos como el Corso de Corsos, y más de una vez el sabor cochabambino, llegó hasta el Carnaval de Oruro y Santa Cruz.

Como anécdota recuerda, que en un par de ocasiones, debido a la alta demanda de productos, olvidaron marcar las empanadas picantes y éstas llegaron a un cliente equivocado. El error fue enmendado con el cambio de producto y las disculpas correspondientes.

Con los años de experiencia, asegura que el secreto, para este bocadillo cochabambino, es el horno de barro, “al igual que una comidita cocinada en horno de barro, tiene mejor sabor”, revela y se ríe para luego detallar que son especialidades de la casa, “las empanadas de pollo, carne, charque, en horno y fritas; además de la blanca y roja, humintas, helados de canela, arroz con leche y api”.

Wilson Ramírez Solís, gerente general de la empresa Wist’upiku, asegura que Remberto es el trabajador que más se ha destacado y su compromiso con la empresa lo llevó a merecer la designación como encargado de producción. Ahora su responsabilidad es verificar que el producto llegue al cliente en óptimas condiciones.

Remberto, querido y reconocido por sus compañeros de trabajo, asegura que trabajar con alimentos es difícil, sin embargo, considera que la perseverancia y el esfuerzo es importante. “Lo que siempre le digo a la gente, que se dedica a los alimentos que lo haga de corazón”, recomienda.

Él aún no pensó en su futuro, solo se aboca al presente, piensa que “la competencia no le hace cosquillas a las empanadas Wist’upiku, porque la marca ya es famosa”. No piensa dejar la empresa, pero puntualiza que “uno nunca sabe”.

Empanadas “boca chueca”

La tradición de las empanadas Wist’upiku se remonta a la década de los años cuarenta, cuando Don José Solís, un cochabambino de corazón y ex combatiente de la Guerra del Chaco retorna a Cochabamba después del conflicto bélico con una lesión en el rostro a consecuencia de una esquirla de granada de guerra que le dañó la boca, a partir de ese momento la gente lo empezó a llamar el Wist’upiku, término quechua que significa boca chueca.

La familia Ramírez–Solís decidido emprender el negocio de las empanadas Wist’upikus que pasó de generación en generación y actualmente son los nietos los que continúan esta tarea empresarial alcanzando un éxito permanente y logrando instalar sucursales en diferentes ciudades como La Paz, El Alto y Santa Cruz, donde se cuentan con 28 sucursales en las tres ciudades generando más de 300 fuentes de trabajo de forma directa y cerca de medio millar de fuentes de empleo indirectos, fundamentalmente a partir del trabajo con sus proveedores de quesillo, asentados en el Valle Alto de Cochabamba.

Sobre el Mocochinchi y la Coca-Cola

17 Sep

1-image

El Mocochinchi

Alfonso Ussía

El Mocochinchi es, como se sabe, el nombre boliviano de un refresco realizado de durazno deshidratado hervido con azúcar, canela y clavode olor.  Lo que a veces se olvida es que el durazno no es una fruta autóctona y que, de hecho, su origen es chino y llegó a Europa con los romanos que lo conocieron en Persia.  Los romanos lo extendieron por toda Europa y, por supuesto, llegó a España que, a su vez, lo trajeron a América.

Desde que los colonizadores llegaron a América trataron de reproducir en el nuevo mundo sus frutas tradicionales e importaron plantines y los cultivaron, así llegaron, por ejemplo, frutas como la manzana. El primer intento de producir duraznos en América fue en Las Antillas a finales del siglo XV, pero resultó que en Cuba y la Española hacía mucho calor para que el árbol del durazno, que ellos llaman melocotón, se aclimatase y no fue hasta 1520 después de la conquista de México que el fruto pudo producirse de manera importante en América. Hacia 1536 Francisco de Santa Cruz y Vasco de Quiroga logró en Nueva España, por primera vez, importantes rendimientos de durazno y de albaricoque o damasco.

Al virreinato del Perú el durazno llegó bastante más tarde, hacia finales del siglo  XVI  y  de allí  a  Bolivia, que entonces no tenía todavía ese nombre y era una provincia virreinal.  El durazno se aclimató bien, sobre todo en la zona de los valles donde el clima era más templado.  Por lo tanto,  es una lástima tener que informarle al canciller que el mocochinchi no es una bebida autóctona, sino una herencia de los españoles. De hecho, deshidratar el durazno es una antigua tradición que se conocía desde hace milenios entre los pueblos árabes (que lo exportaron a Europa) y que pretendía reducir al máximo el contenido  de  agua  en  la  fruta  con  el  fin  de  paralizar  la acción de los gérmenes.   La forma  tradicional  de  secar  el  durazno o melocotón era exponiéndolo al sol después de pelados y deshuesados y todavía se hace así en  Italia,  España  y  Grecia.   Un dato más:   hay muchas bebidas que tienen su base en los duraznos deshidratados, por ejemplo, el Qamar Ad-Din, una bebida espesa egipcia hecha a base de láminas de pasta de albaricoque seco y azúcar o, en muchas regiones españolas, el refresco de orejón.

No deja de ser paradójico descubrir que la coca-cola tiene mucho más que ver con los  bolivianos  que el mocochinchi.   En primer lugar,  por supuesto, porque la coca-cola estaba hecha por nuestra planta milenaria, la coca,  y  ya  eso nos une a ella mucho más que el durazno ibérico.

Pero además, es muy conocido que la receta de la coca-cola se basó inicialmente en la patente del “vino Lorini” o “coca Lorini” inventada or el farmaceútico italiano Domenico Lorini, macerando hojas de coca en vino. El mismo químico  John  Pemberton,  creador de la coca-cola, admitió que se basó para su fórmula en el vino lorini, muy popular en Europa y los EEUU durante el siglo XIX como bebida energizante y curativa. Como se sabe, Domenico Lorini llegó a La Paz en 1872 y abrió una  botica  de  la  Plaza  Murillo  y  fundó  la  Facultad  de  Farmacia  de nuestra universidad pública. Fue aquí en La Paz donde Lorini conoció la coca e inventó la “coca-lorini”.  Es decir,  la coca-cola  es  mucho más boliviana que el mocochinche

@esterucaa

Pasiones de una chica

WordPress.com News

The latest news on WordPress.com and the WordPress community.

Entre El Comal Y La Olla

Una aventura culinaria

yofumoenpipa

SOY DE LETRAS

Mientras tanto, en Santa Cruz

Notas desde la Llanura

Cocina sana con Ernest Subirana

Blog de cocina donde encontraréis recetas y recomendaciones para una vida saludable

Gustro

Gastronomic And Cultural Techniques

Gustolatino Gastronomia

Un viaje gastronómico por America Latina

Pensamientos de vida

Reflexiones para mi familia, amigos cercanos y a las personas que por casualidad, el mundo de la internet los trajo hasta acá. ¡Bienvenidos!

"YOKA" NATURALEZA, COLOR Y SABOR

Fotografias. Color, Gente , Sabor y algo más

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.