Sandra Serrate. Desde las nubes. Muy cerquita del cielo mora esta dama junto a su galán, con quien ha edificado un hotel resort y el propósito de contribuir con su arte a cambiar las expectativas de vida a las mujeres de la región. También enseña el potencial turístico del pueblo que la enamoró En menos de tres horas ascendimos desde la planicie grigotana hasta los 1.600 msnm, donde se encuentra la población denominada sabiamente Descanso en las alturas o Samaipata. Y más arriba, en el mirador de El Pueblito Resort, nos esperaba Sandra Serrate Mantoanelli en su bellísima morada. Luego de una velada en contacto con los astros, por la cercanía de las estrellas, los aleteos de los ángeles de la capilla, el calor de una chimenea en una singular vivienda denominada La casa de la miel, nuestros caminos se cruzaron con los de la dama de la montaña. Una brasileña boliviana que ha fusionado su arte con la energía que emana El Fuerte de Samaipata y ella dice que irradia a muchos kilómetros en derredor. “Hasta mi montaña, la de El Pueblito Resort, llega esa energía y contagia a todo aquel que pone un pie en este lugar, por eso lo que deseas aquí se realiza si de verdad querés un cambio”, manifiesta radiante mientras la siguen sus tres fieles mascotas, Mona Lisa, Leonardo Da Vinci (dos bellos yorkshire terrier) y Duke (un macizo golden retriever). Los diez grados centígrados que marcaba el termómetro a las siete de la mañana ya son un recuerdo lejano, el astro rey brilla en lo alto y Sandra se pasea por cada espacio de su hotel, su creación, que está a punto de cumplir seis años. De repente desde su atelier, que es el punto neurálgico del resort, nos invita a conocer sus pinturas y su pasión, porque, como ella dice, nació con pintura en las venas, “y pintura de pared, es más barata y permite hacer muchas cosas”. La artista Siendo jovencita incursionó en la carrera de Ingeniería Comercial, pero ante las dificultades económicas, poco a poco fue optando por su gran pasión, la pintura. Se define como un 90% autodidacta y solo el 5% recibió formación en San Pablo, Brasil, donde aprendió Arte y Decoración de Interiores. Años después pulió sus aptitudes artísticas, en Madrid se formó en lo que siempre había soñado: cerámica, impresionismo, vitrales, calientes y fríos, estudió el papiro, tiene su propio papel 100% de piña. Cuando se radicó en la capital española, aprovechó cada hora del día para aprender. “Estudiaba durante 10 horas al día, me gusta todo en técnicas, lo único que no me gusta mucho es el óleo, porque me agobia que no seca rápido, soy muy nerviosa y acelerada, el óleo no es lo suficiente acelerado como yo, por ello la pintura de pared es mi favorita”, confiesa. Sandra es especialista en dar valor agregado a las cosas convirtiéndolas en obras de arte. “Consiste en tomar algo poco atractivo, como una silla, tapa de olla, bateíta vieja y le das valor con un toque de arte, que puede ser experto o no, se transforma con una manito de pintura o un diseñito”. De eso es lo que se trata su vida, no necesariamente hacer de la basura un arte o reciclar; se trata de dar valor agregado a algún ropero barato o puerta vieja, que está a la mano del 50% de la población. Y eso es precisamente lo que condujo a crear su pueblito en las alturas de Samaipata. La empresaria Sandra sonríe y contagia optimismo con una voz cargada de paz, así describe a Samaipata como un remanso maravilloso y lleno de energía donde se siente una vorágine de energía impresionante. “Este lugar es sanador e inspirador, con una magia increíble. Vos entrás a Samaipata y no es el pueblo, es la energía del aire”. Es una mujer que asumió la responsabilidad de criar y educar a sus dos hijas desde muy pequeñas luego de su divorcio y trabajó haciendo de todo, a la vez que impartía clases de arte en la Fundación Infocal, donde se desempeñó por 12 años, también hizo de ayudanta de limpieza en un hotel. Y ahí descubrió una nueva vocación, la hotelería. En los hoteles que trabajó hizo de todo, desde limpieza, cocina, administración y casi hasta gerencia. Aprendió sobre la labor que hoy desempeña con orgullo y amor. “En cuestión de cinco años aprendí como en una universidad todo respecto a la hotelería”, comenta. Y en esos afanes de la vida conoció a su actual esposo, Giovanni, con quien emprendió este proyecto que hoy es toda una realidad. El Pueblito Resort es una maravillosa obra de arquitectura y decoración que requirió un año y 20 días para ser construido y adornado, porque los miles de detalles son un verdadero ornamento artesanal que merece ser destacado. “Este lugar está cerca del cielo, me enamoré de la energía de la montaña, es gratificante vivir aquí, tener sueños, deseos, proyectos y, aunque no creas, es como un portal, lo que sueñas se realiza”, dice convencida. Sus proyectos “Mi gran proyecto es ampliar El Pueblito y la visión de nuestra gente de Samaipata con respecto al servicio y la actitud frente a los turistas nacionales y extranjeros. Por ello estoy en constante movimiento; asistí al Foro Internacional de Turismo organizado por Welcome Consulting Group; estuve en un encuentro sobre mecanismos de financiamiento y crédito para proyectos turísticos organizado por el Banco de Desarrollo Productivo. Hay que intercambiar ideas con otros gestores de turismo para crecer. Estoy en negociaciones para exportar mi arte a Estados Unidos y Europa. Apoyo a mi marido en la organización de su jornada de orientación turística para los samaipateños, que será en octubre, y soy feliz haciendo eso, porque es mi amigo, mi compañero y el mejor marido del mundo” |
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Escribanos a: paraellas@eldeber.com.bo

























Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


Buen post! Te mando un abrazo grande desde argentina, siempre es un agrado leerte :)
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Que hermoso
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.
Hola buenas tardes, muy interesantes sus aportaciones, quisiera ponerme en contacto con usted.
Muchas gracias por por la aclaración...Saludos
La Jabuticaba, en el Oriente Boliviano se la conoce como Guapurú. En Brasil, existe una ciudad denominada como Jabuticabal