2 Lts. de agua
Azúcar a gusto

Es un plato potosino, consumido en invierno. Plato elaborado a base de pescado (dorado, sábalo) que es traído desde Villamontes a la ciudad solo en invierno, es acompañado por el cachi chuño que es un acompañamiento especialmente elaborado en la época de invierno, siendo papa pelada y congelada durante toda la noche.
INGREDIENTES:
VALORES NUTRICIONALES:
La composición de estos alimentos es por cada 100 grs.
Alimento Valor Energético
Calorías Proteínas Hidratos de carbono
Pescado 190 22.40 5.25
Cachi chuño 336 3.49 80.15
Cebolla 61 .67 12
Receta tomada del blog official de Potosi
ww.potosi.com.bo/potositurismo/spanol/gastro.htm
Preparación: 45 minuto/s | Tiempo de cocción: 5 minuto/s | Tiempo extra: 8 hora/s, refrigerando
Ingredientes para 4 personas:
Para la salsa:
Preparación:
La investigadora Julia Elena Fortún rescató un manual elaborado en pleno siglo XIX que no sólo da recetas, sino consejos. También describe los productos agrarios y para qué sirven y como comían realistas y patriotas a lo largo de la Colonia
Gracias a sus aportes se han rescatado partituras musicales y también el recetario de Manuel Camilo Crespo. De acuerdo con su prólogo, este libro pasó por varias manos hasta terminar en los arcones de la cocina de su abuela, en Sucre.
“El documento, no obstante haber sido encontrado en la ciudad de Sucre, indudablemente fue escrito en la cuidad de La Paz. Tal como lo demuestran las numerosas referencias geográficas relativas a la procedencia de los productos, así como las varias citas a ‘nuestro departamento’”. Ejemplo. Con relación a los peces: “el dorado de los ríos de Yungas y el sábalo”, “los pejerreyes de río Guacho en Omasuyos”, “la boga, el humanto, el suche y los bagres que se crían en el lago”, “hay además en los ríos de la provincia Omasuyos una especie de pescado muy pequeño del tamaño de una mosca, conocido con el nombre de chiche” .
Muchas recetas tienen nombres relacionados a personajes o quehaceres de la Iglesia Católica. Al parecer era en conventos y claustros donde la tristeza de la soledad se compensaba con las sopas suculentas y los platillos preparados con conejos, costillas de cerdo, criadillas de toro y ubres de vaca.
Fortún ha rescatado más de 100 recetas de caldos, platos y postres que consumían los protomártires paceños, sus esposas e hijos y también sus represores. Cada una de ellas es un desafío para el paladar y para la investigación, aquí les comparto la primera de las varias que compartire
Ají de qochayuyus
“Se remojan y se ponen a cocer los ‘qochayuyus’ en agua y un poco de vinagre hasta que se pongan enteramente suaves. Luego se separan, se escurren y se ponen en agua fría. Se prepara un ahogado sencillo en aceite, con doble cantidad de ají de palpa. Estando ya en punto, se escurre al agua del ‘qochayuyu’, se echa en la olla del ahogado con un trozo de bacalao cocido y picado menudamente, rebanadas y bogas secas picadas como para salpicón. Se deja dar unos hervores meneando hasta que quede todo bien incorporado, y se sirve con huevos duros partidos en dos, colocados encima de la fuente”.
Sopa de Tarija
Ingredientes
Preparación
Cristina Olmos
Esta receta la tenía perdida, la tenía hecha y no la publiqué nunca, cosas que pasan, pero aquí está y ha venido para que la hagas, no a todos les gusta la mostaza, esta en particular tiene un sabor intenso, profundo y algo picante ya que es natural, si te pasas, seguro que un lagrimónrecorrerá tu mejilla por abusar, no es como las que encontramos en los supermercados del tipo mostaza americana, esta, de sabor es algo más parecida a una de Dijon o a la Colemans inglesa, aunque algo más suave. Hacer tus propias salsas caseras es más fácil de lo que crees y con la mostaza no es menos, además, puedes elegir a preparar entre los diversos tipos de salsas, o hacerla muy cremosa y muy triturada, o de manera “a la antigua”, con los granos de mostaza visibles, a medio triturar, eso dependerá de la textura que más te guste, quizás prefieras hacerla al tomillo, estragón, a la pimienta, especiada o picante, al vino o al champán, dulce, amarilla, negra o marrón, el universo de la mostaza es extenso, elije tu sabor, color y textura favorita y diviértete probando los diversos tipos de mostaza que puedes hacer. Aquí te dejo una salsa de mostaza base, sencilla y muy sabrosa para acompañar tus carnes, pescados, sándwiches, para preparar otras salsas como la Cumberland o laHoney mustard, o tomarla como prefieras, a partir de esta receta, podrás preparar tu propia salsa de mostaza personalizada y elegir sus variantes como las ya mencionadas, prueba “jugar” con diversas especias, vinagres y sabores, verás que no solo es fácil y divertido, sino que, dejarás boquiabierto a más de uno con los increíbles resultados que te aseguro obtendrás. Esta receta es para casi 1 litro, yo siempre hago buenas cantidades una vez metido en faena, así aprovecho para preparar otras salsas y/o regalar un bote a un amigo que sepa apreciar lo bueno.
1. Dejamos la noche anterior (mínimo 12 horas) remojando los granos de mostaza, el vinagre y 200 ml de agua, al día siguiente, los granos habrán absorbido todo los líquidos.
2. A esta mezcla le agregamos el resto de ingredientes y lo batimos añadiendo agua poco a poco hasta obtener la cremosidad deseada, lo mismo con el grado de triturado.
3. Guardar tapado en frío al menos 6 horas antes de usar.
Esta salsa aguantará al menos un par de meses bien conservada en frío. Su intensidad de picante irá disminuyendo según pase el tiempo, si esto es un problema para ti, mezcla la mostaza con mayonesa para suavizarla (salsa más clara) creando así una mayostaza o una mostanesa. Si quieres hacer menos cantidad, puedes hacerlo bajando proporcionalmente los ingredientes, por ejemplo, con la mitad de todo, la mitad de mostaza. Etiqueta tus salsas, mas allá de que queden mejor y sorprendas al personal, más que nada para saber la fecha de elaboración y no se te caduquen.
Si quieres hacer mostaza al vino, añade vino blanco seco en lugar de agua (la cerveza también es una buena opción); si la prefieres dulce, duplica la cantidad de miel, no la tritures tanto y que el vinagre sea balsámico; mezcla granos de mostaza blancos y marrones, tritúralos poco y obtendrás una mostaza a la antigua; añade finas hierbas, cayena, rábano, azafrán y así infinitamente para tener la mostaza saborizada de tu preferencia.











Ingredientes
Preparación
Poner en una cacerola el agua caliente, la infusión de anís y la levadura seca disuelto en ¼ taza de agua tibia.
Mezclar y agregar los huevos batidos con el azúcar y la harina poco a poco batiendo bien con la mano hasta que se forme una masa que no se peque a la mano.
Poner en una cacerola hasta que levante bien.
Freír con bastante aceite.
Cristina Olmos
Gastronomía Cotoqueñas
INGREDIENTES
PREPARACIOn
Cristina Olmos
Ingredientes:
| 12 | pejerreyes medianos |
| 1 | cucharada de pimienta entera |
| 4 | dientes de ajo |
| 1 | taza de aceite |
| 2 | tazas de vinagre |
| 1 | lechuga |
| 3 | tomátes |
| Sal a gusto |
PREPARACION:
| Escamar el pescado y sacarle las espinas, luego cortar en filetes, Enrolle los filetes y asegurelos con mondadientes. En una cacerola ponga, pescado, ají verde, cebolla, pimienta, ajo, aceite, vinagre, sal a gusto y las cabezas de los tres pescados. Cocine hasta que la carne esté suave. saque las cabezas y retire la cacerola del fuego, deje enfriar una noche. Sirva frio con lechuga y tomate. |
Preparacion
Una Vida Lúcida.
Con excepción del miércoles, los otros días Eugenia Rodríguez de Arismendi se levanta a las 4:00 para preparar una de las sopas típicas de Potosí y una de las más curiosas de la gastronomía boliviana. Ella es, si vale el término, la ‘reina’ de la k’alaphurka (o kalapurka), nombre con el que es conocida la famosa lagua de maíz molido que se sirve con una piedra de origen volcánico en el centro del plato y que ella se ha encargado de popularizar.
Doña Eugenia, como es conocida en Potosí (y que también da nombre a su restaurante de la avenida Santa Cruz esquina Hermanos Ortega) cocina este plato desde hace casi 30 años y cuenta que en su familia lo preparaban sus abuelas y ella lo aprendió de su madre.
El nombre, dice Eugenia, viene del quechua, donde khala es piedra y purka cocido con piedras. Sin embargo, hay quienes sostienen que la palabra es aimara y el origen de la sopa se remontaría a épocas de la Colonia, al encontrarse sopas parecidas en México y Chile.
“La k’alaphurka es muy común en las provincias de Potosí, pero hace 30 años casi nadie la hacía en la capital e incluso había personas que la despreciaban. Yo tengo el orgullo de haberla hecho conocida”, asegura la cocinera que ha visto cómo en los alrededores de su restaurante y en otros lugares de la ciudad se ofrece el mismo plato.
Sin embargo, Eugenia sostiene que la k’alaphurka tiene sus secretos que muchas personas no conocen y que creen que solo es poner una piedra volcánica en medio de la sopa.
El primer paso es la selección de los ingredientes “Yo personalmente elijo el maíz blanco y lo hago moler en un molino de piedra para que salga granulado y tenga una buena cocción, después a las 14:00 empiezo a hervir la carne de res y huesos hasta las 22:00”, cuenta Eugenia, que en esa labor es ayudada por sus hijas, mientras que en la atención del restaurante lo hace su esposo.
En la madrugada del día siguiente empieza la segunda parte. Al caldo se le agrega, el maíz, ají y otros ingredientes en un trabajo que parece propio de un alquimista. Mucho más, cuando a esta segunda cocción se le agrega también una piedra volcánica, que no es la misma que luego se colocará en el plato. La función de esta piedra sería la de acelerar el hervido de los productos.
“No se puede poner cualquier piedra. Muchas caseras han tenido accidentes por ese error. Hay piedras que son parecidas, pero que salen disparadas como una bala. Yo en cambio las selecciono bien y las busco en las provincias”, indica Eugenia, que agrega que las piedras que se utilizan para la k’araphulka “son como las personas, porque ellas también envejecen. Hay piedras que ni siquiera llegan a durar 15 días, otras que duran meses y otras tantas algunos años. Es que mientras más se las utliza se van debilitando”, explica la cocinera que solo atiende su restaurante hasta las 13:00.
Tampoco es necesario que abrá más tiempo, porque hasta esa hora ya se le ha acabado la sopa que vende a Bs13 y queda muy poco de los chicharrones, fricasés y otros platos que también sirve en su restaurante.
La fama de la k’alaphurka atrae también a muchos turistas extranjeros y le ha reportado a Eugenia muchos reconocimientos, además de la visita de comensales conocidos, como el actual director técnico de la selección boliviana, Xavier Azkargorta, de políticos como Samuel Doria Medina y de ex presidentes como Jaime Paz Zamora y Hugo Banzer. Hasta el actual presidente del país ha quedado cautivado de esta lagua espesa, sabrosa y picante.
“Al Evo le gusta mucho esta sopa. Cada vez que viene siempre la pide. Yo he tenido que personalmente llevársela en varias ocasiones y cuando no puedo se la envío”, cuenta orgullosa Eugenia.
Si pasa por Potosí no puede dejar de probar esta exquisita sopa y mejor si la acompaña con mote y una cerveza negra. Con esto calmará su hambre todo el día.

Ingredientes:
Preparación:
Fraccionar la tortuga completamente, lavarla en varias aguas, escaldar las aletas y el pecho. Esta sopa es preparada en el caparazón de la tortuga, preferible con fuego de leña. Coloque el caparazón al fuego, con el agua y la carne. Hervir despacio durante 2 horas. Aumentar agua y hervir otras tres horas, espumando cuando se necesite. Agregar las yerbas. Hervir otra hora. Sacar la carne y colar el caldo en paño. Ligarlo con la yuca y el plátano rallado. Revolver para evitar que el plátano se pegue. Se acompaña con arroz con coco.
Continúo la serie de los platos de los 12 Apostoles, de la Semana Santa y ahora les comparto esta receta que siempre estaba presente en las mesas que conmemoraban en La Paz la semana más grande de la cristiandad. Esta receta la he tomado del libro de Cocina Ecléctica, de Juana Manuela Gorriti (1818-1892). Les invito a visitar el link que aparece líneas abajo. Allí encontrarán las recetas para los platos más sabrosos que preparaban nuestras abuelas y bisabuelas y que sólo evocarlas nos hace aguar la boca. Tendrán a la mano recetas bolivianas, peruanas, salteñas, bonaerenses, uruguayas, españolas, chilenas y de tantos otros países que las numerosas amigas de Juana Manuela le hicieron llegar. Gracias a todas ellas y a la minuciosa paciencia de la autora se ha podido preservar un patrimonio notable de otros tiempos: http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/librodecocina/RecetasdeJuanaManuelaGorriti/cocinaeclectica.asp Les invito también a leer el libro de la antropóloga boliviana Beatriz Rossells Montalvo: La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana. LA PAZ-BOLIVIA: Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p. Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela y siquiera otras 800 mas. Es el trabajo más vasto que se ha hecho acerca de la comida Boliviana. Llegue a conocer este libro gracias a mi amiga Pilar López, quien me lo compartió. Agradezco a Pilar por hacerme conocer esta formidable investigación sobre la comida boliviana que solo ahora cuando estoy de vuelta en Bolivia empiezo a descubrir…
Receta
Esta receta es originaria de Potosí donde no suele faltar en esta época. Esta comida también pertenece a las tradicionales de los 12 Apóstoles
Les comparto el Blog donde encontré la receta, es excelente, tiene recetas muy buenas de toda Bolivia. Esta yo la probé y queda deliciosa, especial para esta Semana Santa.
Ingredientes
o 2 cebollas picadas finamente
o 1 cucharada de ají molido
o Sal
o 10 huevos
o Orégano
o 1 ajo molido
o Comino
o ¼ de taza de miga de pan remojado en leche
o 1 taza de aceite
o 1 taza de arvejas
Preparación:
En una cacerola se pone un poco de manteca o aceite, y allí se fríen las cebollas, se agrega el ají, ajo, orégano y comino, se añade el pan remojado en leche.
Todo se cocina bien, hasta que quede como salsa espesa.
Se hacen los huevos duros, se pelan y se cubren con la salsa.
Ingredientes
Preparación
Cristina Olmos
El “dunucuabi” es una cena originaria del Beni, quizá una de las más auténticas de la región amazónica de Bolivia. Se trata de una delicia de pescado de agua dulce cocido envuelto en hojas de heliconias o plátano u hojas de japaina, previamente bien lavadas y suavizadas en el fuego y amarradas en los extremos con pancho, una fibra con la que se tejen lianas y hamacas. Para preparar este plato sirve cualquier pescado del rio Amazonas y sus afluentes, pero el más utilizado es el pescado gato. Se lo limpia muy bien , se le añade sal y sacha culandro, que es una yerba amazónica de hojas alargadas, más suave que el culandro. Todo se lo cocina en el suelo al calor de brasas. El pescado cocido de esta manera permanece jugoso, con un sabor natural, y se diluye en la boca. Se lo sirve con yuca cocida y plátano maduro a la brasa. Cristina Olmos
INGREDIENTES:
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CONDIMENTOS:
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PREPARACION:
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Las humitas o humintas (del quechua: jumint’a) son un alimento de origen andino, típicas de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y el Perú. Consisten básicamente en una pasta de masa de maíz cocido y levemente aliñada de aceite, envuelta y finalmente tostada en las propias hojas (chala o panca) de una mazorca de maíz. Fuente Wikipedia.
La huminta cochabambina es sin ají y más dulce, con pasas.
Ingredientes
Preparación
Cristina Olmos
Pasiones de una chica
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